miércoles, 10 de noviembre de 2010

Cuarenta y dos

Miércoles

Enciendo la radio para escuchar algo de música. A medida que el silencio va desapareciendo por una canción de algún cantante ingles, yo me quito la ropa para pegarme una ducha rápida. Estuve toda la noche en el hospital al lado de Dan, mi hijo.
No me puedo creer que en dos meses mi pequeño se vaya a morir, todo lo que luché para intentar sacarlo a delante… todo lo que sufrí… ¡No me voy a rendir tan pronto!
Aún tengo una última esperanza…

Al terminar de ducharme vuelvo a poner el uniforme para empezar a trabajar, no pegué ojo en toda la noche. Cojo el móvil y llamo a Tamara:
-Hola, ¿hay alguna noticia nueva?- le digo
-No, aún no ha mejorado- me dice Tamara
-Esta noche voy a verlo
-Te esperaremos, por cierto Thayssa… ¿puedo preguntarte una cosa?
-Dime ¿Qué quieres saber?
-¿Por qué no le dices al padre de Dan que sea el donante?
-No puedo, por favor Tamara quita esa idea de la cabeza es una historia muy larga
-Creo que es más importante la vida de tu hijo que una simple discusión con un hombre- sus palabras me hacen pensar, tiene razón pero los tiros no van por ahí
-Tamara tengo que colgar, por la noche nos vemos

♠♠♠

Abro la ventanilla del coche para tirar el chicle por la ventana. Estoy nervioso, por fin voy a ver a Ana. ¿Se Cortaría el pelo? ¿Se lo teñiría? ¡Quiero verla ya!
Conduzco hasta la estación del tren, aparco el coche. Entro en la estación, me fijo en que hay poca gente, cojo unas pipas de una maquina. Me siento en una silla, miro el reloj, aún faltan veinte minutos para la llegada del tren.

La espera se hace interminable, cada tren que se acerca pienso que es el de ella. Al terminar el paquete de pipas compro una botella de agua. Vuelvo a mirar el reloj, han pasado veinticinco minutos y el tren aún no ha llegado.
-¡Que puntualidad!- digo irónicamente

De pronto empiezo a escuchar el ruido de un tren que se aproxima, una voz femenina anuncia su llegada a través de unos altavoces. Me levanto, espero a que la gente salga. Miro a cada persona con la esperanza de ver a Ana, hasta el momento no la veo. Sigo buscando y la encuentro. Tan guapa como siempre. Me acerco corriendo a ella y la abrazo. Ana se asusta, no me ha visto llegar.
-Ana, cuanto te he extrañado- la vuelvo a abrazar y la beso
-¡Cuánto cariño!- me suelta ella

La suelto y la contemplo de arriba abajo, sigue tan guapa como la deje hace unas semanas, lleva una maleta con la ropa. Se la cojo para que no coja peso:
-Venga, vámonos a la mansión
-¡Ya tengo ganas de verla!- dice mientras enseña su preciosa sonrisa

♠♠♠

-Te sienta muy bien el traje- me dice Iria
-¿De verdad? A mí no me convence- le contesto
-¿Y si no te convence porque lo has comprado?
-Porque al maniquí le quedaba bien pero a mí…
-Abi, tú dices eso por la silla, pero no piensas así, estas guapísima

Me miro nuevamente al espejo, la minifalda de mama Noel deja a la vista mis piernas blancas, hace años que no toman el sol.
-¡Mira mis piernas! ¡Me queda mejor el traje de muñeco de nieve!
-Eso se soluciona con unas medias, tengo unas que hacen un moreno…
-¿Me las prestas?
-Por supuesto, ahora te las traigo

Iria sale de mi habitación. Yo me sigo mirando al espejo, aún no estoy convencida. Lo único bueno del traje es que me resalta el escote, pongo el gorro y el antifaz. Ahora sí que me veo guapa.
Iria entra nuevamente en la habitación, me enseña sus medias.
-Con esto estarás perfecta- las deja sobre la cama
-Pruébate tu disfraz- le digo

La muchacha me hace caso, empieza a quitarse la ropa para probarse el traje de elfa. Al finalizar se mira el espejo: Una minifalda verde, unas votas verdes, una especie de jersey blanco y unas enormes orejas.
-¿Qué tal me queda?
-Te queda fenomenal- le digo

El momento de chicas se ve estropeado cuando Tomas entra en la habitación:
-Perdona, pensé que estabas sola- dice al ver a Iria
-Tranquilo yo ya me iba- Iria recoge sus cosas y se va dejándonos solos en la habitación
-¿Te lo pasastes bien ayer?-me pregunta
-Sí, he comprado este disfraz

Me echa un vistazo, parece que el disfraz le gusta, pero su mirada se fija mas en mi escote que en otro lugar.
-Y bien… ¿Qué te parece?
-Me gusta el disfraz, ¿Qué vas de mamá Noel?
-Sí, es el único disfraz que me gustaba
-Pero no es demasiado… ya me entiendes
-Demasiado… ¿Qué?
-Demasiado corto
-¿Corto? ¡Es un disfraz!
-Ya sé que es un disfraz, pero no quiero que la gente se confunda
-¿Por qué se van a confundir? ¿Qué piensas? ¿Qué van a dudar de si voy disfrazada de una puta o de mamá Noel?
-Yo no he dicho eso, solo que ese traje es demasiado corto
-Perdona, es que el traje de reno ya estaba vendido…- le digo indignada
-No te enfades- se acerca a mí y me besa en los labios
-Tomas no quiero que me trates como una cualquiera, eres mi novio
-Yo no te trato como una cualquiera, solo miro por tu bien
-Mira dejemos el tema, no tengo ganas de discutir

Me acerco a la cama y dejo el gorro y el antifaz, el viene detrás de mí y me vuelve a besar en los labios, esta vez no opongo resistencia.
-¿Me perdonas?- lo dice de una forma muy cariñosa
-No lo vuelvas a repetir- le saco la lengua

El aprovecha para acercar sus dientes y mordermela. Pego un grito de dolor mientras él empieza a reír:
-¿Te parece gracioso?
-Un poco…

Lo agarro de la cabeza y lo acerco a mi boca, intento trincarle su lengua pero no soy capaz. En ese momento, Tomas y yo escuchamos un ruido, nos damos la vuelta y vemos en la puerta a mi hermano en la habitación. Se queda paralizado, no puede creer lo que está viendo.

Yo me quedo en estado de shock, no sé qué decirle:
-Esto no es lo que parece- le suelto
-¿Cómo que no es lo que parece?- dice Tomas
-Estáis… ¿liados?- es lo único que dice Alex
-No, es un error, estábamos jugando- le vuelvo a decir
-¿Cómo que un error? Abi, dile la verdad, nos ha visto
-¿Qué verdad?- le pregunto
-De que estamos saliendo, tu eres mi novia y yo soy tu novio
-¿Estáis saliendo?- pregunta nuevamente Tomas

Finalmente acepto que nos han descubierto, he intentado llevarlo de una forma en la que nadie nos descubriese… pero he fallado.
-Sí, estamos saliendo- le digo finalmente a mi hermano
-¿Y por qué no me lo has dicho antes?- me dice mi hermano
-Por que se avergüenza de mi, solo me utiliza para no sentirse sola- contesta Tomas con una mirada de rabia, con ganas de llorar
-Tomas…- no sé como terminar la frase
-Déjalo Abi- se va de la habitación

Alex se acerca a mí:
-¿Te avergüenzas de tu novio?- me pregunta
-No, pero no quería que lo supiese nadie, no quiero que le suceda lo mismo que a Elías…- le digo entre lloros
-Te comprendo, ¿quieres que vaya a hablar con él?
-No, voy yo

Salgo de la habitación y encuentro a Tomas sentado en el pasillo. Me acerco a él:
-Tomas, perdóname- le digo
-¿Qué haces aquí? No ves que soy una vergüenza
-Yo no he dicho eso
-Es lo que te faltaba- se levanta e intenta marchar
-Espera, por favor escúchame un minuto
-Vale, te escucho
-La única razón por la que no quería decir nada es… ¡porque no quiero que mueras! Se de lo que es capaz mi madre si descubre que estamos saliendo, no quiero pasar por eso una segunda vez- las lagrimas vuelven a caer por mis ojos

Tomas se acerca a mí y me besa en los labios.
-Nunca va a suceder eso, ¿me entiendes? ¡Nunca!
-¿Me perdonas?- le vuelvo a preguntar
-Te perdono- me lanza una sonrisa

♠♠♠

-Carmen apura que va a empezar el programa de la Esteban- grita Angélica desde el salón
-¡Espera, que estoy preparando las palomitas!
-Yo te espero, pero el programa no

Saco las palomitas del microondas, cojo unas latas de coca cola y voy al salón. Le doy una lata a Angélica, me siento al lado suya y empezamos a ver el programa.
Al cabo de unos minutos el programa me empieza a aburrir:
-¿Y si cambiamos de canal?- le digo a mi hermana
-¿Tú estás loca? ¡Si está interesantísimo!
-Como se nota que eres fan de la Esteban

Me levanto y voy al baño, allí me miro al espejo y sufro un pequeño mareo. Me refresco un poco con agua y vuelvo al salón, me acomodo nuevamente en el sofá:
-¿Te pasa algo?- me pregunta Angélica
-No, estoy bien

Todo transcurre con normalidad hasta que mi hermana lanza un grito:
-¡Que pasa! ¿Por qué gritas?- le digo
-¡Estas sangrando por la nariz!

Levanto la mano y me toco la nariz, efectivamente, estoy sangrando. Al ver la sangre viene a mi cabeza un recuerdo…

♠♠♠

Hace más de 25 años en la sala de un hospital…

-¿Está usted segura?- me vuelve a repetir el doctor
-Estoy segurísima- le digo
-Le vuelvo a decir que aún está en fase de pruebas, a lo mejor no funciona
-No me importa, quiero probarlo
-Le recuerdo que puede tener efectos secundarios que aparecerán a lo largo de los años
-Le repito que estoy segura
-Entonces firme aquí- me enseña una hoja

Cojo el bolígrafo y firmo el papel.
El papel que me ha hecho sentir la mujer más feliz del mundo, que hizo que recobrara las ganas de vivir…

♠♠♠

En la actualidad, en otro lugar de la ciudad, un hombre está hablando por el móvil:

-Sí, tenemos que organizarlo todo. Va a ser el robo del siglo, llevaré a unos cuantos amigos, nos disfrazaremos y nos infiltraremos en la mansión Salvatierra. Cuando de la orden atacaremos, vamos a robar hasta el último céntimo. Tiene que estar todo listo para el sábado, no podemos fallar…

3 comentarios:

  1. Cada vez teño mas ganas de que chege o sabado!
    ¿Que lle pasa a nai de ian? ¡Espero o siguinte!

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  2. mmmm... esto empeza a ter misterio...
    saludos cordiales

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  3. El aprovecha para acercar sus dientes y trincármela??
    trincarmela??
    ai dios k escritorciiin!!
    ah e esto ponse interesante cos k lle keren roubar a porca d gloria
    k por min k lle roubaran pero se lle rouban alex abi y compañia kedan sin un centimo.....
    ai k lio

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Nacer en la luz, Morir en la oscuridad