domingo, 27 de febrero de 2011

Setenta

“La duda es de cobardes, la duda es de cobardes…”

Me repito en voz baja, no puedo dudar, tengo que ir directa al grano. Si dudo es que soy débil y ya fui débil muchos años, es hora de cambiar. Abro la puerta y entro, agarro fuerte mi carpeta, estoy decidida a hacerlo.
Me acerco a un policía:
-Buenos días, ¿el comisario Mauricio se encuentra disponible?
-Un momento, voy a buscarlo

El joven policía se levanta y entra en un despacho, al cabo de unos minutos me dice que entre.

El despecho no es muy grande pero está muy bien ordenado. Mauricio, de una forma muy amable, me dice que me siente en la silla. Me acomodo.
-Usted dirá- me dice

Dejo la carpeta encima de su mesa y él la mira dubitativo
-Aquí tiene todo lo que necesita para arrestar a Gloria Salvatierra- le digo

Mi frase deja sorprendido al comisario.
-¿Usted quién es?- me pregunta
-Soy Thayssa, la ex empleada de la mansión

Mauricio abre la carpeta y empieza a mirar los papeles, uno por uno. Algunos le dejan todavía más sorprendido.
-Lo que estoy viendo es…
-Alucinante, así es Gloria, ni más ni menos
-Todo está perfectamente redactado… parece escrito por un profesional
-Alejandro, el marido de Gloria, contrató a un detective privado para que la siguiese, él mismo redacto ese informe
-¿Por qué no hay datos de Gloria anteriores a su boda con Alejandro?
-No tengo ni idea

Mauricio enciende su ordenador:
-Vamos a mirar la base de datos

Teclea el nombre y apellidos de Gloria en un programa del ordenador. La respuesta no se hace esperar: 1 resultado. Clica en el resultado y se ve la foto de una anciana fallecida
-¿Qué significa eso?- le pregunto
-Usurpación de identidad- dice firmemente

♠♠♠

-¿Has hablado con Ana?- me pregunta mi tía
-Sí, hemos estado hablando
-¿Y qué te dijo?
-Que el hijo era mío
-Yo aún no me lo puedo creer
-Ni yo

Mi tía deja de cortar las patatas y se acerca para abrazarme. En ese momento aparece mi madre.
-¿Has hablado con Ana?- me hace la misma pregunta
-Sí, el hijo es mío
-¿Y qué vas a hacer?- me pregunta
-Darle mi apellido y…
-¿Te vas a casar con ella?
-No
-Hijo, yo no quiero meterme donde no me llaman, pero ese niño, si es tuyo, merece tener una familia, él no tiene la culpa de tener una madre así
-Lo sé mamá, pero yo no me quiero unir a una mujer que no me hace feliz
-Ni yo quiero que lo hagas…

Mi tía Angélica interviene en la conversación:
-Esta noche cenaremos paella, ¿Qué os parece?
-Si tía- le digo antes de subir las escaleras

Cuando llego al pasillo de la segunda planta siento que el mundo se derrumba. No hago más que sufrir. Primero la muerte de mi padre, los cuernos de Ana, el embarazo, la ruptura con Abi…

Me apetece olvidar todo por unos minutos, solo hay un lugar donde puedo tranquilizarme. Abro una puerta y entro en el despacho de mi padre. Todo está como siempre. Me acerco a la silla y me siento, miro por la ventana.
-Papá…. Ojalá estuvieras aquí

Cojo una foto de encima de la mesa, en ella aparecemos mi madre, mi padre y yo. Una lágrima cae por mis ojos. Lo malo de recordar…

Me levanto y me acerco a la estantería. Leo los títulos de los libros y pienso que mi padre tenía un gusto muy raro para la literatura. Cojo un libro: “El círculo negro”
Está lleno de polvo. Lo abro y de él cae una foto al suelo. Me abajo para coger la foto y me pongo nervioso. No puedo creer lo que estoy viendo.
Mi padre besándose con Gloria.

♠♠♠

-¿Falsificación de identidad?- le pregunto
-Otro delito para su currículo- dice en un tono gracioso
-Al parecer, nadie conocía a la verdadera Gloria…
-Ni ella misma se conocía
El comisario se levanta para abrir un poco la ventana y se vuelve a sentar. Coge la carpeta y repasa todo:
-Al parecer la señora Salvatierra está involucrada en una estafa a la empresa Unión, en un asesinato…
-Mató a su marido- le digo firmemente
-No, de eso no hay pruebas
-¿A qué asesinato se refiere?
-El que aparece aquí escrito: El asesinato de una joven secretaria llamada Andrea. Hace años que estoy buscando a su asesina, el único testigo solo pudo hacer un retrato robot.

Se levanta, coge una hoja y me la enseña:
-Este es el retrato robot

La cojo con mis manos y veo que la mujer es clavada a Gloria, solo que tiene unos años menos.
-¿Asesinó a Andrea? ¿Y quién es Andrea?
-Andrea era una joven secretaría que trabajaba en una empresa de abogados
-¿La misma empresa en la que trabajaba Bernardo?- le pregunto
-¿Quién es Bernardo?
-El cómplice, ex abogado de la familia Salvatierra. Siempre colaboró con Gloria, ambos eran amantes.
-¿Dónde podemos encontrarlo?
-Ha muerto
-Por lo visto la señora Gloria es una mujer de armas tomar, tenemos que detenerla lo antes posible
-Abi está dispuesta a colaborar
-¿La hija de Gloria?
-La misma

♠♠♠

-Hija ¿tienes algo que hacer?
-No- me responde fríamente
-¿Te apetece venir conmigo a comprar unos muebles?
-No- me vuelve a responder fríamente
-Abi ¿te pasa algo?

Esta vez no obtengo respuesta. Mi hija está en su cama. Me acerco a ella, me acomodo a su lado y le acaricio el pelo:
-Sabes que puedes contarme lo que sea

En ese momento Abi me mira con rabia, quiere decirme algo pero no lo hace. Tiene los ojos llorosos.
-Vete de mi habitación por favor
-¿Es por Ian?
-Vete de mi habitación, por favor

Me levanto y la dejo sola en su habitación. ¿Qué le habrá pasado? ¿Una mala noche?
Voy a mi habitación a retocarme el maquillaje. Uso el que más le gustaba a Bernardo. Me hace sentir más guapa y más querida. Bernardo… mi fiel traidor que ahora está muerto. ¡Si no te burlaras de mí ahora mismo seríamos felices!
Cierro la tapa del maquillaje, ¿Cómo pude amar a una persona que me hacía sufrir? ¿Por qué nunca vi la realidad tal como era? ¿Por qué permití que se riera de mí?
Pese a todo lo que me hizo, yo lo quería. Me acuerdo cuando me quede embarazada de Abi. En un principio pensaba que era hija de Bernardo y se lo dije. El, lo único que hizo, fue chantajearme, pedirme dinero para que no le contase nada a Alejandro, que resultó ser el padre. Yo como una tonta sucumbía a sus encantos y a sus amenazas.

♠♠♠

-Mamá ¿Qué significa esto?- le enseño la foto

Ella la coge y la mira. Está nerviosa. Mi tía se acerca, ve la foto y se despide de nosotros. Quiere dejarnos a solas.
-Explícamelo, yo no lo entiendo- intento evitarlo pero las lágrimas caen por mis ojos

Mi madre las está aguantando, tiene los ojos rojos.
-Tu padre y la madre de Abi tenían una aventura- al decir la frase, empieza a llorar
-No me lo puedo creer- tiro un vaso al suelo

¿Por qué no me enteré de esto? Mi padre no es tan perfecto como yo pensaba. Cuando era pequeño siempre lo veía como un ejemplo a seguir. Era mi héroe, un inmortal que siempre estaría a mi lado cuidándome y vigilándome… ¿y ahora? Mi héroe resultó ser un villano que engañaba a su familia. Al parecer nadie conoce a su familia. Todo está lleno de secretos.
Secretos que te joden la vida. Mi madre me abraza y los dos empezamos a llorar.
-¿Tu lo sabías?- le pregunto
-Sí, lo descubrí un día. Por eso yo no quería que fueses a trabajar allí
-Entonces… la hoja de trabajo que encontré en la mesa de mi padre…
-Se la firmó Gloria. Tu padre la sobornaba. Hubo una época que estábamos mal de dinero y él me convenció que hablar con ella sería la mejor solución. La obligó a firmar una hoja de trabajo para asegurarnos tu futuro.
-¿Por qué no se lo impediste? ¿Por qué dejaste que se burlase de ti?
-Porque estaba enamorada hijo. Lo único que quería era estar con tu padre... no podía vivir sin su presencia.
-Esto es injusto. La madre de Abi y mi padre…
-No pienses en eso ahora, el pasado es pasado. Ahora nos toca vivir el futuro
-Un futuro marcado por ese pasado

♠♠♠

-Gracias Claudio, no sé lo que haría sin tu ayuda

Termino de encargar unos muebles para la mansión. Miro el reloj, son las ocho de la tarde. Es hora de regresar a casa. Claudio y yo subimos en la limusina y volvemos a la mansión.
-Señora Gloria, tengo que pedirle unos días para regresar a mi pueblo
-¿Otra vez?
-Sí, necesito arreglar un asunto familiar
-¿Cuántos días necesitas?
-Cuatro, me marcharé hoy por la noche
-Solo cuatro días, ni uno más- le digo
-Gracias señora, usted siempre tan amable

El chofer aparca delante de la mansión, ambos salimos.
-Señora, con su permiso, yo me voy a recoger mis cosas.

Claudio se despide y entra por la puerta del jardín. Va a hacer la maleta para poder marcharse lo más pronto posible.
Entro en la mansión, veo a mi hija en el salón, está viendo la televisión. Algo sucede pero no sé lo que es. Noto algo extraño en el ambiente.
-Hola mamá, ¿has comprado mucho?- me dice Abi en un tono muy amable
-Sí, mañana llegan los pedidos. Compré dos sofás de piel…

Veo como Abi se levanta y me coge la chaqueta para guardarla en el perchero.
-Siéntate que debes de estar muy cansada- me dice amablemente

Me acomodo en el sofá, sorprendida por el buen comportamiento de mi hija.
-¿Quieres un café?- me pregunta
-Sí, voy a llamar a la sirvienta
-¡No! Ya lo hago yo, tu descansa mamá- me da un beso en la frente

♠♠♠

Entro en la cocina. Estoy muy nerviosa, no sé disimular. Cierro la puerta y enciendo la luz, lo primero que hago es asustarme. No me acordaba que había personas en la cocina.
-¿Cómo va todo?- me pregunta el comisario Mauricio
-Bien- le digo tartamudeando
-¿Estas nerviosa?- me pregunta
-Sí, espero que mi madre no nos descubra

En la cocina está Thayssa, el comisario y tres policías más.
-Abi, se fuerte, lo vas a conseguir

Mauricio se acerca a mí y me coloca bien el micrófono.
-Tienes que conseguir que confiese, así podemos enviarla a la cárcel
-Lo intentaré

Thayssa hace el café y me lo da para que se lo lleve a mi madre.
-Aparenta normalidad- me aconseja

Estoy muy nerviosa, el pulso me falla. Apago la luz de la cocina y cierro la puerta.

♠♠♠

-Aquí tienes el café- me lo deja encima de la mesa, el pulso le falla y derrama un poco
-Hija, ¿estás bien? Te noto muy nerviosa- le digo
-Sí estoy bien, ¿compraste mucho?
-¿Otra vez? ¡Ya te dije lo que compré! A ti algo te pasa, me estas ocultando algo
-¿Yo? ¿Ocultarte algo? ¡Mamá no digas tonterías!

Le noto la voz nerviosa, tiembla… aquí hay algo que no funciona bien.
-¿Qué hiciste hoy?- le pregunto
-Poca cosa
-¿Y que es esa poca cosa?
-Ducharme, mirar el jardín… ¡nada interesante!

Cojo el café y bebo un sorbo. Quema
-Voy a por un poco de leche fría- le digo a mi hija
-¡No! Te lo traigo yo

♠♠♠

Llego a la cocina y cierro la puerta. Mauricio enciende la luz e intenta tranquilizarme. Pero sus palabras de apoyo no sirven de mucho. Yo estoy muy nerviosa, no puedo seguir adelante.
Thayssa se acerca a mí y me abraza.
-Sé que puedes hacerlo
-No puedo Thayssa, no soy capaz- empiezo a llorar
-Hazlo por tu padre

Su última frase me llena de valor.
-Lo haré por el

♠♠♠

-Aquí tienes la leche- la deja en la mesita

Veo que tiene los ojos llorosos. Cada vez entiendo menos. Se sienta a mi lado y me agarra de la mano.
-¿Qué te pasa?- le pregunto
-¿Por qué mataste a papá?- me mira firmemente a los ojos

No le respondo, miro a otro lado. ¿Por qué dice esto ahora? ¿Qué le respondo?
-¿Estás loca? ¡Por qué dices eso!
-Te escuché hablando con Claudio, sé que lo mataste tú. Solo quiero saber por qué lo has hecho, ¿me lo merezco saber no crees?
-Hija yo…
-¿Me lo vas a decir?
-Yo no maté a tu padre, solo le di pastillas para que se volviera más débil y así dejar el testamento a mi nombre. En ningún momento lo quise matar. Se murió de un ataque al corazón- le digo sinceramente

No sé por qué, pero siento que se lo tengo que contar. Es mi hija, nunca la traté como tal, pero sigue siendo mi hija. En el fondo la quiero.
-¿Cambiaste el testamento?-me vuelve a preguntar
-¿Quién te dijo eso?
-Responde
-Sí lo cambié, hija compréndeme. Tu padre no me quería… me iba a dejar en la ruina… ¡incluso cambio de abogado antes de morir! No podía permitir eso…
-¿Mataste el hijo de Thayssa?
-No voy a responder a eso, ¿a qué vienen todas estas preguntas?
-Quiero saber la verdad
-Esto es muy extraño
-¿Es extraño que una hija quiera conocer a su familia? ¿Por qué nunca nos has presentado a tus padres o a tus hermanos?

Su última pregunta hace que sienta dolor en el corazón. No me gusta hablar sobre mi familia, la odio.
Mi teléfono móvil empieza a sonar, lo cojo
-¿Si?
-Señora, hay un coche de policías en el jardín. Están escondidos en la cocina…
-¿Cómo dices?
-Es una trampa- me dice Claudio alarmado

Miro a los ojos a mi hija, ahora lo entiendo todo. Está colaborando con la policía, me quieren detener.
-Vale, mañana pasaré por allí- cuelgo el teléfono
-¿Quién era mamá?- me pregunta
-Llamaban de la tienda, hay un problema con la tarjeta y tengo que pasar mañana por allí
-¿Podemos continuar hablando?

Me levanto del sofá, veo algo extraño en su camiseta… ¿un micrófono? ¡Mierda! Lo están grabando todo.
-Hija voy un momento a mi habitación, necesito tomar la pastilla de las diez, vengo ahora y te lo cuento todo. Es hora de que sepas toda la verdad

Subo las escaleras y entro en mi habitación, cojo una maleta y empiezo a poner toda mi ropa, joyas, dinero… ¡Tengo que huir! Claudio me está esperando fuera.

♠♠♠

-Muy bien Abi, lo estás haciendo muy bien- me dice el comisario
-Ahora estoy menos nerviosa- le digo
-Tu madre tiene un pie en la cárcel
-Eso es lo que se merece
-Cuando termine de confesar, saldremos y la detendremos. Tengo ganas de ver la cara que se le queda, llevo años buscándola
-Todos tenemos ganas de ver su cara ¿verdad Thayssa?

Thayssa está ausente, mirando al suelo.
-¿Thayssa?- le vuelvo a preguntar
-¿Si?- pregunta
-¿Te pasa algo?
-Estoy pensando en algo que me tiene desconcentrada…
-¿En qué piensas Thayssa?- le pregunta Mauricio
-Gloria no toma pastillas
-¿Y?- le pregunta el comisario
-Dijo que iba a tomar la pastilla de las diez- termino la frase de Thayssa
-¿Nos ha descubierto?- pregunta Thayssa
-Imposible dice el comisario

De pronto escuchamos un ruido de un coche. Miramos todos por la ventana y vemos a Gloria huyendo.
-¡Mierda! ¡Vamos! ¡No se puede escapar!- ordena Mauricio

♠♠♠

-¡Acelera Claudio!- le digo
-Ya voy lo más rápido posible
-No me pueden detener, no lo pueden hacer
-Tranquila señora, antes tendrán que pasar por encima de mi cadáver

Claudio conduce lo más rápido posible. No me puedo creer que mi hija me haya traicionado. Cruzamos por una calle oscura, veo en la pared unos carteles con mi foto:
-Se busca

Estoy alucinando, me están tratando como una vulgar delincuente.
-Claudio mira- le señalo los carteles
-Todo se acabó, te han descubierto señora
-¿Y ahora qué voy a hacer?
-Ocultarte en mi pueblo- me dice Claudio

sábado, 26 de febrero de 2011

Sesenta y nueve

-¡Vivan los novios!

La gente empieza a tirarle arroz al feliz matrimonio. Todos parecen felices, están contentos de celebrar una boda. Yo me alegro por mi hermano, pero no es el mejor momento para una boda. Aún tengo una herida en el corazón.

Los invitados empiezan a subir en sus coches para ir al restaurante. Yo subo con mi madre en la limusina.
-¿Estas bien hija?- me pregunta
-Sí mama- le digo
-No te veo feliz
-Me duele la cabeza, solo es eso
-¿Tu tristeza no tiene nada que ver con la despedida de Ian?
-No- le miento
-Me parece extraño que se marchase- me dice, intenta insinuar algo
-Yo no lo veo extraño, ya estoy recuperada, su trabajo ha finalizado
-Yo que pensaba que terminaríais juntos- dice mi madre

No le contesto, abro un poco la ventanilla, necesito aire fresco.
-Hija intenta animarte, no le estropees el día a tu hermano. Él está muy feliz, por fin se ha casado con Iria
-Tranquila mamá, intentaré disimular un poco más.

Ambas bajamos de la limusina y entramos en el restaurante. Los invitados ya están sentados. Nosotras nos acomodamos en la mesa principal, al lado de los novios.
Veo a mi hermano muy feliz. Está muy guapo, tiene el pelo levantado y un precioso esmoquin de color negro. Iria está a su lado, lleva una peluca recogida que no se nota que es artificial y un vestido blanco que deja al descubierto su espalda. Los dos rebozan felicidad. Alguien pide un brindis por la feliz pareja, todos levantamos nuestra copa con champán y brindamos.

Las mesas están llenas de invitados, la mayoría son familiares de Iria y la otra parte nuestros familiares paternos. No hay ningún familiar por parte de nuestra madre. Los camareros empiezan a servirnos la comida. Hasta ahora no le di importancia al secretismo que le da mi madre a su familia. ¿Por qué lo hace? ¿Qué oculta?

♠♠♠

Lo conseguí, después de tantos años, por fin nos hemos casado. Hoy es el día de mi boda con Iria, ya nada más importa. Todos los problemas para mi han terminado.
Mientras el camarero nos sirve la comida, yo agarro de la mano a Iria y la miro a los ojos. Ella me lanza una sonrisa.
-¿Estas feliz?- le pregunto
-Muy feliz- me dice
-Si te soy sincero, jamás pensé que llegaría este día
-Y si yo te soy sincera, estaba deseando que llegase este día
Los dos nos besamos. Ahora ya nadie más se interpondrá en nuestra relación, ya no somos novios, ahora somos marido y mujer.

Suelto la mano de Iria y bebo un poco de champan. Miro a mi hermana, parece que está triste. No lo está pasando muy bien. Me levanto y me acerco a ella:
-Podemos hablar- le digo al oído

Ella se levanta y los dos nos vamos fuera del restaurante.
-¿Te sucede algo?- le pregunto
-No, ¿Qué me va a suceder?- finge una sonrisa
-Hermana tu a mí no me engañas, yo sé lo que te pasa. Me parece muy raro que Ian se fuese a su pueblo y que ahora tu estes triste…
-Ana esta embarazada- es lo único que me dice

La abrazo, entiendo por lo que está pasando.
-Si quieres irte para casa, vete- le sonrío
-No, quiero disfrutar de este día con vosotros. No te preocupes por mí, pásalo bien

♠♠♠

Regresamos a nuestros asientos, la boda transcurre con normalidad. Llega la hora del baile, todo el mundo se está divirtiendo. Incluso mi madre se ha puesto a hablar con un familiar de Iria.

Me levanto y me voy al jardín. Todo está muy bien cuidado, se nota que es uno de los restaurantes más caros del país. Me siento cerca de un estanque de agua. Alguien me toca el hombro, me doy la vuelta, es Tomás.
-Hoy estás muy guapa- me dice
-Gracias- le sonrío
-¿Qué haces aquí tu sola?
-Intentando no amargarle el día a mi hermano
-¿Y porque se lo ibas a amargar?

No le contesto, él ya sabe de sobra la respuesta.
-¿Aun estas mal por lo de Ian?- me pregunta
-Sí… pero no me apetece hablar de ello ahora
-Pues hablemos de otra cosa, por ejemplo, ¿sabes que me voy de la ciudad?
-¿Te vas?- le pregunto sorprendida
-Si, me voy a trabajar como recepcionista en un hotel, es hora de conocer mundo
-Me alegro por ti Tomás, ojala todo te vaya bien
-Es hora de cambiar de aires-dice feliz
-Tomás… ¿me haces un pequeño favor?
-Dime
-¿Me llevas a casa?

♠♠♠

Dejo mis cosas en mi habitación. Mi madre y mi tía me están ayudando a deshacer las maletas. Ambas están muy preocupadas por mí. Saben que he dejado a la chica de la cual estaba enamorado por culpa de un embarazo.
-¡Pídele una prueba de ADN!- me dice mi tía
-No puedo pedírsela hasta que el niño nazca
-¡Angélica no le digas esas cosas! ¡No creo que Ana le mienta en algo tan importante!- le recrimina mi madre

Desde que llegue, todos estamos muy nerviosos. A nadie le ha sentado bien la noticia del embarazo de Ana.
-Tengo que ir a verla- le digo a las dos
-Vete, hijo, aclara todo

Cojo una chaqueta y salgo de mi casa. Me voy a ver a Ana, es hora de aclarar unas cuantas cosas

♠♠♠

-Ha sido la mejor boda del mundo- le digo a Alex

El me deja encima de la cama. Empieza a quitarse la ropa.
-Estas muy sexi con ese esmoquin- le guiño un ojo

Alex enciende una radio que hay en la habitación y empieza a hacer un striptease. Toda la ropa que saca me la tira. De pronto cae al suelo, la culpa la ha tenido una ola.
-Ya te dije que era mejor ir en avión- le digo mientras se levanta
-Pero a mí me gustan más los cruceros- se tira en la cama y empezamos a besarnos
-Diez días en Punta Cana, solo nosotros dos- le digo
-Estoy deseando llegar- me dice Alex
-Y yo
-Y cuando regresemos, te espera una nueva sorpresa
-¿Una nueva sorpresa?
-He comprado una casa cerca del mar, nos mudamos allí.
-¿De verdad?- le pregunto sorprendida
-Sí, es hora de independizarse ¿no crees?
-Lo creo

Empiezo a quitarme el vestido hasta quedarme en ropa interior. Me acerco poco a poco a Alex, me coloco encima de él y apago la luz.

♠♠♠

Abro la puerta, veo que es Ian.
-Hola- le digo
-¿Puedo entrar?- me pregunta tímidamente

Lo dejo entrar en mi casa, por suerte mi madre no está. Ian se sienta en el sofá del salón. Yo me siento a su lado.
-¿A qué se debe tu visita?- le digo
-No estoy para bromas- me dice fríamente
-No estaba bromeando
-Ana, voy a ir directamente al grano, ¿el hijo que estas esperando es mío?

Lo miro a los ojos, está muy serio. Nunca lo he visto tan serio.
-Sí, es tu hijo… ¿te acuerdas de aquella vez que lo hicimos sin condón en la mansión Salvatierra?
-Me acuerdo
-Pues aquí tienes el resultado- levanto la camiseta y me acaricio la barriga
-Aún no soy capaz de creérmelo
-Ian, lo único que te pido es que me ayudes a criar a tu hijo, yo sola no voy a ser capaz
-Te ayudaré- me dice

Su afirmación me alegra, me agarro a él e intento besarle en la boca, pero él se separa:
-No confundas las cosas, yo solo seré el padre de tu hijo, nada más
-Deja que pase el tiempo- le digo desafiante

Ian se levanta y se acerca a la puerta.
-Una cosa, cuando nazca nuestro hijo, quiero unas pruebas de ADN y como descubra que yo no soy el padre…- deja la amenaza en el aire y cierra la puerta.

Siempre se tiene que salir con la suya, el hijo que estoy esperando es de Jim pero él no puede saberlo. Tengo que aprovechar estos meses para reconquistarlo. Abi ya no está en nuestro camino, todo será más fácil

♠♠♠

La noche ha llegado, estoy sentada en mi cama y no soy capaz de dormir. Me levanto y abro un poco la ventana para tomar un poco el aire. El jardín esta desierto, ahora mismo Tomás estará muy lejos. Abro la puerta y voy a la cocina, me apetece beber un poco. La mansión esta en silencio, ya no es como antes. Mi madre ha despedido a muchos sirvientes, ahora solo tenemos a dos. Llego a la cocina y me sirvo un refresco bien frio. Lo bebo y regreso al segundo piso, por el camino escucho un ruido en el despacho de mi difunto padre.
Camino hasta allí, la puerta está un poco abierta, escucho las voces de mi madre y de Claudio. ¿Qué harán a estas horas despiertos?

Acerco el oído para escuchar su conversación:
-No creo que las pueda conseguir- le dice Claudio
-¿Por qué? ¡Ya las has conseguido varias veces!- le grita mi madre
-La última vez fue para su marido

Cuando escucho la frase de Claudio me quedo pensativa, ¿de que estarán hablando?
-Esas pastillas ya nadie las fabrica, están muy controladas, nadie se atreve a venderlas
-¡Me importa una mierda! ¡Yo quiero conseguirlas! ¿Te recuerdo que aún tengo a Joaquín merodeando detrás de mí?
-Lo sé señora, pero no creo que las pueda conseguir.
-¿Y no puedes conseguir otras?
-No, esas pastillas son las únicas que debilitan a las personas sin levantar sospecha

Doy un paso atrás, no puedo creer lo que he escuchado. Mi madre y Claudio le dieron pastillas a mi padre. Bajo corriendo las escaleras, no sé qué hacer, a donde ir… pensaba que mi madre había cambiado… ¡que engañada estaba!

De pronto, alguien llama a la puerta. Me acerco y la abro. Con sorpresa veo que se trata de Thayssa.
-Thayssa ¿Qué haces aquí?- le digo con los ojos llorosos
-Señorita, ¿le pasa algo?
-No quiero hablar de ello, cuéntame ¿a qué has venido?
-A enseñarte esto

Thayssa saca del bolsillo una hoja y me la da. La leo, se trata de un testamento. Está firmado por mi padre y por un abogado que no es Bernardo. Esta firma me suena. La firma es de Rosa, la madre de Elías.
-Su padre cambio de abogado antes de morir para actualizar su testamento. No se fiaba de Bernardo porque mantenía una relación con Gloria.

Las últimas palabras de Thayssa hacen que no sepa quién es mi familia, que engañada he estado toda mi vida.
-Señorita Abi, ¿estas dispuesta a desenmascarar a su madre?
-Sí- le digo al recordar que mi madre ha asesinado a mí padre
-Muy bien, tengo un plan para terminar con todo, necesito tu colaboración.

Sesenta y ocho

“Aquí estoy de nuevo, escribiendo un mensaje que me sale del dolor más profundo que siente mi corazón... con 21 años y cada día veo cómo se esfuma mi vida, cómo me voy apagando…
Sola, siempre sola, quizás algún día pueda abandonar el reino de la melancolía…”

-Ian, por favor, dime que no es verdad- le digo entre lloros
-Abi… yo… no sé qué decirte- Ian empieza a llorar, se acerca a mí pero yo me alejo
-Esto no puede estar pasando, ¿Por qué a mí?- digo gritando

Me levanto de la cama donde hace unas horas era la mujer más feliz del mundo, donde por fin me uní a Ian… ¡cómo cambia la vida en apenas un día!
Empiezo a vestirme, Ian intenta detenerme, quiere que me calme.
-No me toques- le digo nerviosa
-Abi escúchame, no quiero terminar así
-¿Terminar el que? ¡No hay nada que terminar! Ya has tenido lo que querías, un polvo
-Yo no quería un polvo
-¿A no? ¡Cualquiera lo diría!

Cojo mi camiseta y mi pantalón. Recojo todas mis cosas. Ian sigue en calzoncillos, intentando hacerme recapacitar.
-¿Por qué no me quieres escuchar? ¡Interpretaste mal mis palabras!
-¿Y cómo quieres que las interprete?
-Déjame que te explique
-No quiero que me expliques nada, estoy harta de todo. Cuando por fin me estaba enamorando de nuevo, vuelvo a sufrir un engaño. Yo no estoy destinada a enamorarme.
-¡Para de decir tonterías!
-¡No son tonterías!- cada vez alzo más la voz- ¿A caso te parece una tontería que vayas a ser padre?
-¿Y quién dijo que yo sea el padre?
-¿Y quién dijo que no lo fueses?
-Abi, por favor déjame explicarte, por favor
-Ian, se acabó. Compréndeme, me entrego a ti y lo primero que sucede es que recibes una llamada diciéndo que vas a ser padre, ¿Cómo quieres que me lo tome? Y por encima lo primero que me dices es: “Tengo que irme, Ana está embarazada”. ¿Cómo coño quieres que lo interprete?
-Lo interpretaste mal, Ana está embarazada ¿pero quién dice que sea mío?
-Ian, déjalo, no quiero meterme en ningún lio. Ese pequeño merece tener una familia, y no voy a ser yo quien la destruya
-No hay nada que destruir
-¡He dicho que no! ¡Vete a verla, casaros! ¡Ojalá seáis muy felices!- le digo con rabia- ¡No me importas Ian, no me importas!

Ian se queda callado, empieza a recoger sus cosas.

♠♠♠

Estamos en el coche, Abi está muy nerviosa, no me mira. Lleva todo el caminando observando el paisaje. El coche está en silencio. Enciendo la radio.
-“¿Tu novio te ha sido infiel? ¿Te enteraste de que tiene otra familia?”
Rápidamente apago la radio, que inoportuno. Al escuchar la radio, Abi me miró con odio.
-¿Quieres terminar así?- le pregunto

Abi no responde, sigue observando el paisaje. Un semáforo se pone en rojo. Freno el coche y aprovecho para hablar con ella.
-Ana está embarazada ¿y qué? Si es mi hijo le daré mi apellido y dinero para que lo crie. Pero no hay nada más. Yo te quiero a ti, ¿no lo entiendes?
- Ana no es de mi agrado, no me cae muy bien, pero está embarazada. Yo no quiero un novio que tenga otra familia, yo quiero a alguien que solo me tenga a mí. Comprendo que en un principio pienses así, pero cuando nazca querrás verlo cada vez más, hasta que me dejes y regreses con Ana
-Eso no va a pasar
-Claro que no va a pasar, prefiero cortar contigo ahora y no más tarde
-¿Es eso lo que quieres?
-No es lo que quiero, pero es lo que debo hacer- Abi aguanta las lágrimas

El semáforo se pone en verde y acelero el coche. Maldita Ana, siempre amargándome. ¿Por qué ha regresado a mi vida? ¡Todo estaba perfectamente sin ella!

♠♠♠

-El vuelo con destino a Colombia despegará dentro de 40 minutos

El aeropuerto está lleno de gente. Tamara y yo estamos sentadas esperando a mi despedida.
-Thayssa, no te vayas- me dice Tamara
-Tengo que irme, aquí ya no tengo nada. Mi hijo se ha muerto
-¿Y en Colombia a quien tienes?
-A mi familia
-Hace años que no sabes nada de tu familia
-Amiga entiéndeme, tengo que rehacer mi vida lejos de esta mierda de país. Aquí nunca voy a ser feliz.
-¿Te vas sin destruir a Gloria?
-Ya he perdido la guerra, no tengo ganas de seguir luchando
-No has perdido la guerra, has perdido una batalla. Estoy segura de que si te lo piensas un poco…
-No, no quiero

Es verdad que en Colombia no tengo a nadie, hace años que me fui y no sé cómo están las cosas por allí. No sé si mi madre está viva, no sé cómo estarán mis tíos…
Tengo dinero para alquilarme allí un piso y buscar trabajo. Empezar de cero es la mejor solución.
-El vuelo con destino a Colombia despegará en 30 minutos

Tamara me mira con pena. Me abraza fuertemente:
-Eres la mejor amiga que he tenido- le digo- Gracias por no fallarme nunca
-Quiero que te quedes, ¿Qué voy a hacer sin ti?- dice con lágrimas en los ojos
-Continuar con tu vida, Tamara aquí ya no tengo nada
-Te puedo dar mil motivos para que te quedes
-Dime uno, si me convences, me quedo

Tamara abre mi bolso y me quita el testamento de Alejandro.
-Esto, ¿te parece poco?- me dice enseñándomelo
-Solo es un testamento que nombraba heredero a mi hijo, él ya no está
-Pero aquí tiene que ver una clausula o algo….

Tamara empieza a mirar desesperada el testamento.
-El vuelo con destino a Colombia despegará en 15 minutos

Cojo el bolso de mano y me despido.
-Adiós Tamara, gracias por todo

Me alejo de ella, estoy a punto de entrar por la puerta de embarque cuando Tamara me grita:
-Thayssa detente, ya tengo el motivo perfecto para que te quedes

♠♠♠

-¿Por qué no me has dicho nada?
-Porque sé que te preocuparías- dice mi madre
-Me tenías que haber avisado de que que has tenido una recaída
-Hijo no te alarmes por nada, dime cual es el motivo de tu llamada
-Te tengo que hablar de Ana
-¿Ana? ¿Qué ha hecho ahora?
-Está embarazada

Mi madre no contesta
-Y dice que el hijo es mío- continuo hablando
-¿Embarazada? No me lo puedo creer, ese hijo no es tuyo, estoy segura
-Yo también lo creo mamá, pero hay alguna posibilidad de que lo sea
-¿Tuvisteis relaciones sin protección?- me pregunta
-Sí
-Entonces el hijo puede ser tuyo, no creo que Ana mienta en una cosa tan importante como esta. No es de mi agrado pero no creo que sea tan miserable
-¿Qué debo de hacer madre?- le pregunto aguantándome las lágrimas
-Cásate con ella, sería una vergüenza que no lo hicieras
-Está bien, regresaré a casa, mi trabajo aquí ha terminado

Cuelgo el móvil y me seco las lágrimas. Abro la puerta del armario de mi habitación y empiezo a recoger todas mis cosas. Recuerdo todos los momentos vividos en esta mansión, como me enamoré poco a poco de Abi. Dejo toda mi ropa encima de la cama y cojo mi maleta.
No quiero irme, pero debo de hacerlo, aquí he terminado mi trabajo y Abi no quiere saber nada más de mí. Ya nada me impide que me vaya.

♠♠♠

-¿Por qué siempre a mí?

Cierro la puerta de mi habitación y tiro con los cuadros de mi mesita de noche. Estoy harta de todo. Abro la puerta del armario y saco mi silla de ruedas. La tiro al suelo y empiezo a darle patadas.
-Tu eres la causante de todo, por tu culpa conocí a Ian, por tu culpa me volví a ilusionar

Me tiro al suelo y continuo rompiendo la silla. Al ver que mis esfuerzos son inútiles, empiezo a llorar de rabia e impotencia. Soy una tonta. Me seco las lágrimas, miro la ventana de mi habitación. Ya sé lo que tengo que hacer.

Me acerco lentamente a la ventana, la abro y miro el paisaje. En el jardín está Tomás trabajando, otra relación que he tenido que no funcionó. Saco mis piernas por la ventana y me siento en el borde. Ya no merece la pena seguir viviendo.

♠♠♠

Terminé de arrancar las malas hierbas. Me seco el sudor con la mano y bebo un poco de agua que tengo en una botella. Es hora de descansar un poco.
Miro a la ventana de la habitación de Abi y la veo sentada. Con los ojos cerrados y los brazos abiertos, ¿Qué está haciendo?
-¡Abi!- le grito- ¡No lo hagas!

Rápidamente entro en la mansión Salvatierra. Subo las escaleras, abro la puerta de su habitación y la veo de espaldas.
-No te acerques- me dice
-Abi, por favor, no lo hagas- entro en la habitación y cierro la puerta
-Quédate en la puerta, no te acerques o me tiro
-No, no te tires. Abi ¿Qué te ha pasado?- le digo con pena, estoy nervioso, no sé lo que hacer
-Mi vida es una mierda, no valgo para tener una relación. El amor no está hecho para mí
-No digas eso, tienes a Ian
-¿Ian? El chico que va a ser padre
-¿Va a ser padre?- le pregunto sorprendido
-Ana está embarazada, esa mujer se apodera de todo lo mío. Primero se apoderó de ti y ahora…

Su frase me hace pensar. Es verdad que Ana le ha arrebatado todo. Primero se puso en nuestra relación y ahora…
-Ana no te llega ni a la suela del zapato. Ella es una fulana y tu…- me interrumpe
-Yo soy la tonta que recoge su mierda. ¡Estoy harta!
-Si tú te tiras, me tiro yo
-¿Tú porque? Tomás no seas tonto, si yo me tiro es una preocupación menos que tienes. Cuando estuvimos saliendo no te hice feliz
-Por qué no estabas enamorada de mi- le digo

Abi no me contesta, se separa un poco más de la ventana. Esta dispuesta a tirarse.
-Si me mato, estaré con mi padre y con Elías, los únicos que no me engañaron

No puedo permitir que lo haga. Me acerco silenciosamente a ella, estoy a un paso, tropiezo contra su cama y ella se gira. Al ver que estoy cerca de ella se tira. Pero yo soy más rápido y consigo agarrarla de la mano.
-Suéltame- me dice llorando
-No, no te voy a soltar
-Deja que esta mierda se muera
-No eres una mierda- hago fuerza para salvarla, pero ella no se inmuta- Abi por favor, hazlo por mí

Abi se rinde, no hace ninguna fuerza. Consigo subirla y los dos caemos al suelo de la habitación. Ella empieza a golpearme y a llorar de rabia. La agarro y la acerco a mí.
-Desahógate- le digo mientras la acaricio

Sus lloros poco a poco se van calmando. Estoy muy nervioso, hace tiempo que no la tengo tan cerca. Aprovecho un descuido para besarla, ella me sigue durante unos segundos pero me separa.
-No quiero Tomás, el amor para mí ha terminado

♠♠♠

El avión despega, pero Thayssa no ha subido. La tengo a mi lado.
-Tamara, eres extraordinaria… ¡cómo no me he fijado en esto!- dice contenta
-Yo tenía que ir para abogada- le digo bromeando

Las dos salimos del aeropuerto. Cogemos un taxi y regresamos a mi casa. Thayssa está muy feliz, por fin le he dado el motivo que quería para poder quedarse.
-Como no he leído antes esta parte del contrato- se dice a si misma
-Porque estaba en letra pequeña- le digo bromeando

Las dos nos abrazamos:
-Siempre estaremos juntas amiga- me dice
-Ahora ya puedes vengarte de Gloria. Según esa cláusula si tu hijo se muere tu heredaras todo lo que a él le pertenecía
-Y lo heredaré. Querida amiga, estas al lado de la futura dueña de la mansión Salvatierra

Las dos empezamos a reír de felicidad. Gloria tiene los días contados.

Sesenta y siete

-¿Seguro que está bien doctor?- le pregunta por enésima vez
-Si señora, su hermana está perfectamente
-¿De verdad?
-Si no está usted segura podemos hacerle nuevamente pruebas, pero serían las quintas que le hacemos hoy- dice el médico bromeando
-No le haga caso doctor, mi hermana es muy paranoica- intervengo en la conversación
-Es bueno que sea paranoica, así nos aseguramos de que usted esté perfectamente- el doctor le guiña un ojo a mi hermana Angélica y está le sonríe
-¡Imagínese que pensó que me quería suicidar!
-¿Y qué quieres que piense? Entro en la casa y te encuentro tirada con un bote de pastillas

El doctor sigue riéndose, las dos parecemos dos niñas pequeñas peleando por un juguete. Así éramos de pequeñas nosotras dos, siempre gritando.

El médico empieza a recoger sus cosas, veo que mi hermana está desilusionada, creo que está empezando a sentir algo por él.
-Doctor, ¿me podría decir su nombre?- le pregunto
-Me llamo Miguel
-Miguel ¿le puedo tutear?
-¡Claro que puedes!- me sonríe el doctor, es muy amable, mi hermana me mira con cara de no saber lo que estoy haciendo
-¿Me hace el favor de quitarme a mi hermana de encima? Me apetecería descansar, pero ella no me deja
-¿Te molesto?- interviene mi hermana
-Sería un placer- el doctor la agarra por la cintura y la saca de la habitación.

Cuando están llegando a la puerta escucho como él le dice a ella:
-¿Le apetece un café?
-Si- le contesta mi hermana tímidamente

Ahora estoy sola en la habitación, hay un silencio que hace tiempo no escuchaba. Estar a solas en un hospital me trae muchos recuerdos, recuerdos de mi pasado.
Algunos son buenos y otros son malos. Lo bueno fue quedarme embarazada de Ian, lo malo, el cáncer que me provocó esa intervención.
Me toco suavemente el vientre, no me arrepiento de quedarme embarazada, fue lo mejor que pude hacer en toda mi vida. Dar a luz a Ian… verlo crecer… ¡Jamás cambiaria eso!

Me acomodo en la cama, espero que a mi hermana le vaya bien con ese doctor, coloco bien la almohada y me quedo dormida.


♠♠♠


Abro la ventana y dejo que los rallos del sol entren en la casa. Hace muy buen día.
Cojo los vasos y los llevo al fregadero, el teléfono empieza a sonar. Lo cojo.
-¿Si?
-Hola mamá
-¡Ian! ¿Qué tal estas?
-Agobiado con las practicas finales
-Tranquilo cariño, ya te queda poco, dentro de nada nos veremos
-Si apruebo- dice pesimista
-¡Vas a aprobar! ¡Y con matrícula!
-Ojalá sea verdad- dice Ian un poco más contento- ¿Está papá?
-No, papá se fue a recoger unos papeles
-Dile que a lo mejor dentro de una semana ya estoy ahí, tiene que venir a buscarme al aeropuerto
-Ya lo tenemos todo planeado hijo, tu concéntrate en las practicas
-Hago lo máximo posible mamá

Alguien llama a la puerta

-Bueno hijo te tengo que colgar, están llamando a la puerta
-Vale mamá, cuídate mucho
-Un beso, ¡y anímate que dentro de nada estás otra vez en casa!

Dejo el teléfono en su sitio y me acerco a la puerta. La abro y quedo alucinada, no puede ser, ¿qué hace ella aquí?
-Cuanto tiempo Carmen- dice Gloria entrando desafiante en mi casa


♠♠♠


-¿Cómo?
-Estamos en la cárcel señor, alguien se ha ido de la lengua
-¿Pero quién? ¡Es imposible que alguien se chivase!
-No lo sé, pero los policías vinieron a nuestro escondite y nos arrestaron
-¿Os habéis chivado?
-No, ninguno se ha chivado
-Muy bien, vosotros no me nombréis, intentaré sacaros de la cárcel
-Que sea lo más rápido posible, yo aquí no quiero estar más tiempo

Cuelgo el teléfono. ¿Cómo es posible que hayan arrestado a mi equipo de estafadores? Alguien se ha tenido que chivar… ¿pero quién? Según me contaron todos están en la cárcel, si alguien se chivara no estaría… ha tenido que ser alguien de fuera…
Un nombre viene a mi cabeza. ¿Hugo? No, mi sobrino no ha podido ser… ¿o sí?
Ahora él está en Francia, ha roto con Elena y aquí no tiene a nadie… ¡por eso acepto el trabajo! Lo tenía todo planeado. El muy cabrón cortó con Elena para chivarse de nosotros y así ayudar a su amigo Ian. Ahora él está en Francia lejos de nosotros, sabe que ahora no le podré hacer nada. ¡Maldita sea!


Cojo el jarrón de la mesa y lo tiro al suelo. ¡Mierda! ¡Mierda! Todo el mundo me traiciona, ¡todos! Ojalá os muráis, esto no va a quedar así, lo juro. Me vengaré, como me vengué de Bernardo.

Descuelgo el teléfono y marco un número. Unos segundos después hablo con un hombre, tras varios minutos logro convencerlo.
-Merci, ou revoir- le digo

Una molestia menos, a partir de ahora la gente empezará a respetarme. Ya estoy harto de ser la burla de todo el mundo. Voy al salón y me siento en el sofá, cojo el vaso de agua y bebo. Enciendo la televisión. Hay un programa de cotilleos que muestra la foto de Alejandro, el ex presidente de la empresa de joyas Salvatierra.
En el programa hablan sobre un hijo oculto. Subo el volumen de la televisión.
-“Su esposa, la señora Gloria, no quiere prestar declaración sobre este tema…”
El presentador sigue hablando, se ven unas imágenes de Gloria escondiéndose de las cámaras. Ahí está, la persona que me arruinó la vida, está sufriendo… ¡y más que va a sufrir! La voy a destrozar.


♠♠♠


Estoy sentado en una silla, esperando la llegada de mi abogado. Los minutos se hacen interminables pero por fin alguien llama a la puerta. Me levanto y la abro, es él.
Bernardo no puede creer lo que está viendo. Está tan sorprendido que incluso deja caer al suelo su maletín.
-Por favor, pase- le digo abriendo la puerta
-Tú- se niega a entrar- ¿Qué quieres de mí?
-Bernardo, por favor, no seas así, soy un viejo amigo que te quiere invitar a un café- le digo en tono irónico
-Tú no eres mi amigo, y yo contigo no tengo nada de qué hablar- Bernardo coge su maletín, está a punto de irse
-Yo que tú no me marcharía

Él se da la vuelta y me hace un gesto de desprecio con la mano.
-Si te vas antes de hablar conmigo, sacaré a la luz todo lo relacionado contigo y con Gloria

Bernardo se da la vuelta y se acerca a mí:
-Yo he venido aquí para hablar con un cliente no contigo
-Y yo soy tu cliente, ¿Pensabas que si te decía mi nombre vendrías? ¡No me hagas reír!
-¿Por qué me has llamado Joaquín?
-Para vengarme


♠♠♠


-Ya puedes cerrar la puerta- me dice en un tono de orden
-Nadie la ha invitado a entrar- le digo
-Lo sé, pero necesito hablar con su marido
-¿Con Bernardo? No quiero que te acerques a él
-Carmen, Carmen… es él quien se acerca a mí

Sus palabras de grandeza me están hartando. Ella no tiene nada que hacer en mi casa. Abro la puerta y le indico la salida
-No me voy sin hablar con él
-Mi marido no está en casa
-No te creo- dice Gloria mientras empieza a husmear por mi casa

Voy detrás de ella y la agarro del brazo, impidiendo que siga husmeando.
-Suéltame- me dice
-Lárgate

Gloria hace fuerza para soltarse de mi mano, esto hace que le caiga una caja de su bolsillo, me abajo y la cojo
-¿Qué es esto?- ella me lo arrebata con fuerza
-No es de tu incumbencia
-¿No te cansas de causarme dolor verdad?- le digo con rabia
-Yo no te causo dolor- Gloria se da la vuelta e intenta subir al segundo piso, la agarro nuevamente del brazo
-¡Que te largues de mi casa!
-No me voy a ir- me empuja

Su golpe hace que no aguante más. La cojo de los pelos y la tiro al suelo, me pongo encima de ella y continuamos peleando. Parecemos dos gatas rabiosas. Tras un forcejeo, nos soltamos.
-No tuviste suficiente con atropellarme ¿verdad?- le digo
-No sé de qué me hablas
-Venga Gloria, ya sé que fuiste tú la que me atropellaste, tu estas enamorada de Bernardo y estas dolida por que él me eligió a mí, ¡deja de meterte en el medio!
-Yo no me metí en el medio, Bernardo era mío, siempre fue mío, tu fuiste la zorra que rompió nuestra relación- Gloria está llena de rabia, casi llorando
-Lárgate de mi casa o llamo a la policía

Gloria coge su bolso y abre la puerta de la entrada y me dice:
-Aprovecha tus últimos días con él


♠♠♠


Salgo de la casa de Carmen dando un portazo. Coloco bien mi pelo con la mano. Saco del bolso un espejo y me miro, me ha arañado la cara. Maldita puta.
Vuelvo a dejar el espejo en el bolso y camino hasta mi coche. Conduzco de camino a mi casa y veo a Bernardo salir de una compañía de viajes. Aparco el coche.
-¡Bernardo! –lo llamo, el al verme se acerca a mí
-¡Gloria! ¿Qué haces aquí?
-He venido a traerte la pastilla, fui a tu casa pero tu mujer no me recibió muy bien- le enseño el arañazo
-¡Como se te ocurre ir a mi casa! ¿Estás loca?- se pone furioso
-Ahora da igual, ¿tienes los billetes?- le pregunto
-Sí
-Enséñamelos
-No- los esconde en el bolsillo de la chaqueta- Ahora no tengo tiempo
-Bueno, ya está todo listo, aquí te traigo la pastilla, acuérdate del plan- le doy la cajita con la pastilla
-Todo saldrá según lo previsto- me dice

Bernardo se acerca y me besa en los labios


♠♠♠


En los recuerdos del pasado de Joaquín


Nos sentamos uno enfrente del otro. Bernardo está nervioso. Cojo dos cervezas de la nevera y le doy una. Él la mira dubitativo
-No esta envenenada- le digo sonriente

Bernardo abre la cerveza y bebe.
-¿Cómo me has encontrado? ¿Qué quieres de mí?- me empieza a preguntar
-El que hace las preguntas aquí soy yo
-No pienso caer en tus sobornos
-No te voy a sobornar
-¿Entonces qué quieres de mí?
-Ya te lo dije, venganza
-¿Cómo me has encontrado?
-Digamos que tengo un amigo secreto que me quiere ayudar, otro afectado de las maldades tuyas y de Gloria
-¿Me vas a matar?- pregunta asustado
-No Bernardo, yo no te voy a matar. Quiero que sufras, vas a arrepentirte de haber ayudado a Gloria a dejarme en la ruina. Te vas a arrepentir de todo, os voy a destruir a los dos, empezando por ti y terminando por ella. Pero como ya te dije, yo no voy a ser el que te mate, os destruiréis vosotros mismos.


Bernardo se levanta:
-No quiero oír más disparates, no veo porque me has traído aquí
-Para que le digas a tu amiga Gloria que voy a por los dos, y no descansaré hasta culminar mi venganza

domingo, 20 de febrero de 2011

Sesenta y seis

-¿Estas segura de que no son tus abuelos? Lo digo porque en la foto lo parecen, además…
-No, estoy segura, sé perfectamente quienes son mis abuelos- le interrumpo
-Mira bien la foto- me insiste Ian
-La estoy viendo- la cojo y la dejo nuevamente en la caja fuerte- Pueden ser unos tíos o… no sé, no tengo ni idea. Mi madre nunca me ha hablado de su familia
-¿Por qué? ¿No conoces a ningún familiar de tu madre?
-No, solo de fotos…
-Bueno da igual, olvidemos lo que hemos visto…
-¿Pero tú te has fijado en esa señora?
-Sí, pero dejemos de hablar de eso, no quiero que te ralles
-Tienes razón, ayúdame a guardar la silla

Los dos cogemos la silla y la guardamos en el interior del armario. Cerramos la puerta.
-¿Quién habrá abierto la caja?
-Abi olvidemos
lo que hemos visto- se acerca a mi- Yo no he visto ninguna caja abierta ¿y tú?
-Yo tampoco- me besa en el cuello- ¿Qué quieres hacer ahora?
-¿Vemos alguna película?

Cojo el mando y enciendo la televisión. Empiezo a mirar todas las cadenas y me detengo en una. Hay una foto de mi padre.

-Que coño…

La foto se hace cada vez más pequeña y veo que se trata de un programa del corazón. Un hombre está sentado en una silla y empieza a hablar del supuesto hijo secreto de mi padre.
-¡Esto es indignante! – dice Ian

El presentador empieza a hablar sobre cosas que no son ciertas, como nuevos hijos secretos.
-Como se les ocurre ensuciar la memoria de mi padre


Cada vez estoy más enfadada, me dan ganas de llamar al programa, pero Ian me detiene.
-No te metas en esa basura, eso es lo que ellos quieren

Ian se levanta y apaga al televisión. Somos la burla de todos los canales. Me siento en la cama, tengo ganas de llorar, mi padre no se merece esto. Ian se acerca a mí y me acaricia el pelo.
-Tienes que alejarte de todo esto, te afecta mucho
-¿Y adonde quieres que me vaya?- le pregunto

Se queda callado unos minutos y me responde:
-¿Te apetece hacer una escapada romántica?
-¿Los dos solos?
-Solos tu y yo

Me quedo pensativa, el plan no parece estar mal.
-¿Cuándo?- le pregunto
-Mañana por la tarde nos vamos
-Vale- le digo sonriente- Es hora de alejarme de toda esta mierda
-Me voy a prepararlo todo

Ian me da un beso en los labios y sale de mi habitación.
Un fin de semana a solas con Ian… ¿Qué sucederá?

♠♠♠

Al salir del coche puedo escuchar el ruido de las olas del mar. Ian tiene sus manos en mis ojos y me guía durante todo el trayecto, quiere que todo sea una sorpresa. Tropiezo con una piedra y él me agarra para evitar que me caiga al suelo:
-No abras los ojos- me recuerda
-¡Los tengo cerrados!

El ruido del mar se escucha más cerca. Noto como el suelo esta más blando, lo que indica que estamos en la arena de una playa.
-¿Falta mucho?
-Un poco, no tengas prisa

Mientras caminamos por la playa recuerdo las últimas palabras que le dijimos a mi madre antes de irnos. “Nos vamos un fin de semana a un centro, un amigo de Ian se va a asegurar de que no corro peligro al volver a caminar”. Mi madre se lo creyó todo, incluso me animó y me dio dos besos. A Alex le costó más creérselo, el intuye que hay algo entre nosotros y está en lo cierto. Le tuve que confesar que mantengo una relación con Ian. Su reacción fue buena, ambos son muy buenos amigos.
Sé que no es el momento ideal para hacer un viaje, pero necesito descansar, quiero alejarme de todo. Ahora solo me quiero centrar en mi misma.
-Ya puedes abrir los ojos- desliza sus manos por mi mejillas y yo abro poco a poco los ojos.

Puedo ver el mar y a mi derecha, escrito en la arena, el nombre de Ian y el mío, en el centro de un gran corazón con antorchas que lo ilumina.
-Esto es…- no tengo palabras para describir lo que estoy viendo- Maravilloso- le digo finalmente
-¿Te gusta?- me pregunta mientras me doy la vuelta para besarlo
-Me encanta

Es el mejor regalo que me han hecho en la vida. Me separo de Ian y me acerco al centro del corazón, justo encima de la Y (IAN Y ABI) veo una cajita pequeña. Me abajo y la cojo.
-¿Es para mí?- le pregunto

Él se acerca a mí y no me contesta, abro la caja y saco de su interior un colgante con forma de corazón.
-Es precioso- los ojos se me iluminan
-Ábrelo

Veo que el colgante se puede abrir, en su interior hay una foto de los dos.
-¿Me dejas colocártelo?
-Sí

Con sus manos abrocha el colgante en mi cuello.
-Me gusta cómo te queda

Sus manos empiezan a deslizarse por mis caderas mientras sus labios besan mi cuello. Con sus musculosos brazos me deja poco a poco en la arena. Se coloca encima de mí y continúa besándome. La luz del sol se refleja en mi colgante y el sonido de las olas del mar hace que todo sea fantástico.
-Te quiero- me dice

Mi corazón empieza a latir fuertemente, tengo mucha calor, estoy nerviosa… con mis manos le acaricio la cara y le beso. Él se deja llevar por mí, ahora soy yo quien está encima de él.
Le quito poco a poco su camiseta y él hace lo mismo con la mía. Las caricias son cada vez más intensas…
-¿Has traído bikini?- me pregunta
-¿Bikini? ¿Estás loco?

Ian se levanta y empieza a quitarse los zapatos, los calcetines y por últimos sus vaqueros. Dejando a la vista su musculoso cuerpo.
-¿Vienes?- me guiña un ojo

Está atardeciendo y hace un poco de frio… pero aun así tengo muchas ganas de ir al agua. Los últimos rayos del sol dejan un paisaje muy romántico, con unas mezclas de colores en el cielo.
Sin pensármelo más me quito el pantalón. Tengo un poco de vergüenza, hace años que no voy a la playa y aún estoy muy blanca.
-Me gustan tus piernas- Ian se acerca a mí y me abraza
-Estamos locos…
-Locos de amor- me termina la frase

Nos cogemos de la mano y nos adentramos en el agua. Un escalofrío recorre todo mi cuerpo, el agua está congelada. Ian no se lo piensa dos veces y se tira de cabezas. Unos segundos después reaparece y se acerca a mí.
-¡Aléjate! ¡No me mojes!- le digo

Intento huir, pero es demasiado tarde. Me coge de las caderas y nos ponemos cara a cara. Unas gotas de agua resbalan por sus mejillas. Lo rodeo con mis brazos.
-3..2…- empieza a decir
-1- termino la cuenta atrás

Al decir el último número ambos nos sumergimos en el agua, sus labios y los míos se unen en un apasionado beso…

Todo lo que estoy viviendo está siendo maravilloso, me estoy olvidando de todos los problemas. Ian me hace la mujer más feliz del mundo.
Unos minutos después regresamos a la orilla, él saca de su mochila una toalla y nos tapamos con ella mientras vemos juntos el atardecer.
-Tenemos que darnos prisa- me dice
-¿Por qué?- le pregunto
-Tenemos que montar la tienda de campaña antes de que anochezca
-¿Tienda?- le pregunto sorprendida
-¿Qué esperabas?- se empieza a reír
-Yo no sé montar una tienda
-Ni yo…
-¡Dime que es broma!
-Es broma
-Ah- digo más aliviada- ¿Y dónde vamos a dormir?
-En el coche- vuelve a reírse

Cojo un poco de arena y se la tiro
-Asique… ¿quieres una guerra de arena?- me dice desafiante
-No, no quiero- veo como Ian está cogiendo arena- ¡Para!
-Detenme- pone su mano encima de mi cabeza
-¿Cómo quieres que te detenga?
-Besándome

Le aparto la mano y me coloco encima de sus piernas. Le beso en el cuello… en la mejilla… y termino en su boca. Sus manos se colocan en mi trasero. Estar mojada y en ropa interior hace que tenga frío y él lo nota.
-¿Nos vamos?- me dice al oído
-¿A dónde?
-Es una sorpresa…

Nos levantamos y él me da la toalla. De camino al coche veo las letras en la arena que con el agua se van borrando. Las antorchas ya están apagadas.
-¿Preparada para la última sorpresa?
-Preparada
-Colócate este pañuelo, tengo que asegurarme de que no ves nada

Cojo el pañuelo y me tapo los ojos. Los minutos siguientes los pasamos escuchando la radio, ambos estamos vestidos, pero seguimos teniendo frío por culpa de la ropa interior que está mojada.
Ian aparca el coche, abre su puerta y se baja. Unos segundos después abre la mía y me ayuda a bajar.
Me coloco delante de él y empieza a guiarme. Estoy nerviosa, quiero saber cuál es la siguiente sorpresa.
-Sube el escalón- me dice

Con sus manos me desata el pañuelo y abro los ojos. Lo que veo me deja aturdida, noto como empieza a faltarme el aire.
-¿Te pasa algo?- me pregunta

Miro a ambos lados, todo me trae recuerdos… recuerdos que preferiría no recordar…
-Abi… ¿no te gusta?

Estoy en el interior de una cabaña, por el suelo hay pétalos de rosas que llevan a una habitación. Los sigo y veo como terminan con una forma de corazón encima de una cama.
Las lágrimas empiezan a caer por mis ojos.
-¿Por qué lloras?- Ian empieza a asustarse
-Esto… me trae recuerdos
-¿Qué clase de recuerdos?
-Elías también me colocó pétalos con forma de corazón en la cama… él también me llevó a una cabaña…

Ian muestra tristeza en su rostro:
-Perdona… no lo sabía…
-¡No! No estés triste, me gusta todo lo que has preparado
-No debería…
-Si, Ian mírame, no has hecho nada malo. La única culpable aquí soy yo… ¡Soy una tonta!
-No eres tonta Abi, es normal que te entristezcas. Yo haría lo mismo
-Olvidemos todo, volvamos a empezar- le digo

Lo cojo de la mano y regresamos a la puerta. La cierro y volvemos a entrar.
-Ian… ¡me encanta!

Ian muestra una sonrisa y me abraza.
-Vete a la ducha, estás empapada

Cojo ropa nueva de mi bolso y me voy al baño. Me desnudo y entro en la bañera. Siento el agua caliente en mi piel. Cojo la esponja y empiezo a enjabonarme el cuerpo. Ian es el mejor chico del mundo, ha hecho todo esto por mi… y yo… ¿Por qué siempre tengo que estropearlo todo? ¡Es hora de que me olvide de Elías! Está noche solo existimos Ian y yo.
Salgo de la ducha y me seco con la toalla, empiezo a vestirme con un conjunto sexi de lencería y por encima un short y una camiseta de tiras.
Abro la puerta del baño:
-Es tu turno- le digo a Ian

Él entra en el baño y cierra la puerta. Mientras se ducha voy al dormitorio, veo que ha recogido todos los pétalos. Empiezo a ponerme triste…

♠♠♠

¿Qué he hecho mal? ¿No le gusto? Cojo el champú y me enjabono el pelo. El agua caliente me relaja. Dejo que corra toda el agua por mi cuerpo.
Hoy tenía que ser nuestro día… ¡pero los recuerdos del pasado lo estropean todo! ¿Por qué no es capaz de olvidarlo? Entiendo que Elías fue su primer amor y que la marcó mucho.
Él murió por salvarle la vida…
Nunca seré como él, nunca lograré conquistar el corazón de Abi, ella siempre amará a Elías, nunca logrará olvidarlo. Yo siempre seré el segundo plato.
Se suponía que haría olvidar a Abi de todo lo malo que le está pasado… pero lo he empeorado todo. Es hora de volver a casa.

Salgo de la ducha y me seco con la toalla, limpio el espejo empañado por el vapor del agua y me miro.
-Nunca seré como él…

Seco mi pelo y me pongo una camiseta y unos pantalones cortos de deporte. Abro la puerta del baño y veo todo apagado.
-¿Abi?

Empiezo a escuchar la canción de Bruno Mars “Just the way you are” que proviene de la habitación. Doi unos pasos y abro la puerta, todo está oscuro menos una parte.
Unas velas iluminan la zona de la cama donde se encuentra Abi. Entro y cierro la puerta, veo en el suelo unos pétalos que forman una palabra: “Perdóname”.
Miro para Abi y ella me hace un gesto con la mano para que me acerque, veo que lleva un precioso conjunto de lencería.

Me apoyo en el borde de la cama y ella se acerca a mí:
-Abi no tienes porque…- con su dedo me impide que siga hablando
-No digas nada

Ambos empezamos a besarnos, unos besos que al principio son cortos y que poco a poco son más intensos. Me coloco encima de ella y con mis manos le acaricio sus piernas, subo poco a poco por su barriga y termino desabrochándole el sujetador. Ella me quita la camiseta dejando mi torso desnudo. Veo como su cara está roja, está nerviosa.

La melodía de la música hace que todo sea más romántico. Me quito el pantalón de deporte y quedo en calzoncillos. Acaricio sus senos mientras le beso el vientre, bajando poco a poco para quitarle la última prenda de ropa que lleva. En ese momento suelta un leve gemido.

Regreso a su boca para continuar besándonos, ahora es ella quien me quita mi última prenda de ropa. Ahora los dos estamos completamente desnudos.

Abi se coloca encima de mí, está nerviosa, cojo su mano y nos damos la vuelta colocándome yo encima de ella.
La radio se apaga, todo está en silencio, solo se escucha el sonido de dos enamorados consumiendo su amor.

♠♠♠

Los rayos del sol me despiertan. Veo que Ian está durmiendo a mi lado, le acaricio la cara. Ha sido una noche maravillosa, la mejor de todas sin duda. Me acomodo y lo abrazo, intento no despertarlo, me encanta mirar como duerme.
Pero él abre los ojos y empieza a acariciar mi piel:
-¿Cómo te encuentras?- me pregunta
-Como en una nube- le respondo

Entonces descubro que la misma escena se está repitiendo. La misma pregunta y la misma respuesta… pero no voy a pensar en ello ahora. Elías es mi pasado e Ian mi futuro.

La música del móvil de Ian estropea el momento romántico.
-Deja que suene- me dice
-Cógelo, puede que sea importante- le digo

Él se levanta de la cama, desnudo, y saca de su pantalón el móvil y acepta la llamada.
Una llamada que lo cambió todo.

Sesenta y cinco

-Su hijo ha muerto… su hijo ha muerto… su hijo ha muerto…

La frase del doctor se repite continuamente en mi cabeza. Alex consigue agarrarme antes de que me caiga al suelo. Esto no puede estar pasando, hace unos minutos mi hijo salía recuperado de la operación y ahora… ¡esto no puede ser! ¡Tanto dolor y esfuerzo! ¿Para nada? ¿De qué ha servido todo lo que he hecho?
-Traigan una camilla- grita el médico

Yo estoy sentada en el suelo, no sé lo que pasa a mi alrededor, mi vista no está clavada en ningún punto concreto, básicamente no estoy. Alguien me sube a una camilla, ni me inmuto, en mi cabeza sigue sonando la frase del doctor.
-Su hijo ha muerto… su hijo ha muerto

Leo, mi hijo, fruto de mi relación con Alejandro… tiene que haber una explicación… el no ha podido morir… lo han asesinado, estoy segura, alguien lo ha asesinado.
Los enfermeros empujan la camilla y pasamos por delante de una mujer, está sonriente. En ese momento reacciono. Ella es la culpable.

Detengo a los enfermeros y bajo de la camilla, Gloria ya no sonríe, ahora no sabe lo que hacer al ver que me acerco a ella.
-Has sido tú, puta- le digo a Gloria, acto seguido le pego un puñetazo en el ojo

El impacto hace que ella caiga al suelo y me subo encima suya.
-Eres una asesina- la cojo por los pelos- ¡Mataste a tu marido y ahora a mi hijo! ¡Puta!

Alex se acerca a nosotras e intenta separarme, pero no puede conmigo. Unos enfermeros me inyectan otro tranquilizante. Poco a poco mis manos dejan el cabello de Gloria, sin saber porque tengo mucho sueño…

♠♠♠

-Esa mujer está loca- le digo a los enfermeros

Ellos se llevan a Thayssa en la camilla. Mi hijo Alex me abraza.
-¿Estas bien mamá?
-Si estoy bien, esta mujer me ha querido matar
-Tranquilízate madre
-La voy a denunciar, se le va a caer el pelo
-No la vas a denunciar- dice una voz femenina

Yo y mi hijo nos damos la vuelta y vemos a Sandra:
-Usted no va a denunciar a nadie, no está en condición de hacerlo- continua hablando
-¿Usted quién es?- le pregunta Alex
-Yo soy Sandra, la mejor amiga de Thayssa. Sé mucho de vuestra familia y si quiero os puedo destruir. Alejaos de Thayssa, dejarla en paz
-¿Destruirnos?- pregunta Alex sorprendido
-¡Que se aleje ella de nosotros!- le digo
-Yo sé muy bien qué clase de persona es usted señora Gloria, voy a demostrar que has asesinado a Leo y pagará por todos los crímenes que ha cometido- Sandra se acerca a mí, puedo ver en sus ojos lagrimas de ira
-Lárgate- le digo mirándola a los ojos
-Tus días de libertad están contados- es la última frase que dice antes de irse

Veo como desaparece por el pasillo, me siento impotente, ahora Thayssa me va a destruir con el testamento de Alejandro, tengo que hacer algo. Noto como alguien me agarra la mano.
-Madre ¿Quién es esa mujer? ¿Por qué dice que nos va a destruir?

♠♠♠

Unos minutos más tarde

Thayssa por fin abre los ojos. La veo aturdida, no sabe donde se encuentra. Ella intenta levantarse pero está sujeta a la cama con unas cuerdas.
-Thayssa, tranquilízate- le digo

Ella, al escuchar mi voz, me mira fijamente. Tiene los ojos llorosos y el pelo alborotado. La veo totalmente destrozada.
-¿Abi?- me pregunta
-Si, soy yo
-¿Qué hago aquí?
-Tuviste una crisis nerviosa y los enfermeros te trajeron a esta habitación. Dijeron que te tenían que atar porque estabas muy alterada

La habitación se queda en silencio. Thayssa deja de hacer fuerza y se pone a mirar el techo.
-Mi hijo… ha muerto
-Lo sé… créeme que lo siento mucho… pero no puedes ponerle la culpa a mi madre, ella no ha hecho nada
-Abi, estoy segura que ella lo asesinó. Mi hijo estaba perfectamente, se estaba recuperando. Tenía mucha energía… tu madre lo mató estoy segurísima.
-¿Cómo pudo matarlo? ¡Tu hijo estaba solo en la habitación y nadie la vio entrar!
-Yo sé que lo mató y me las va a pagar
-Escúchame, sé que no te llevas bien con mi madre y eso influye en tu dolor. Crees cosas que no son, estas intentando echarle las culpas a alguien que no las tiene.
-Abi por favor cállate. No me vas a convencer, yo sé que ella lo asesinó y me las pagará todas. La voy a matar con mis propias manos

Sus últimas palabras me dejan alucinando, no sé qué hacer, acaba de amenazar de muerte a mi madre. Además, Thayssa está tan segura… ¿ha podido mi madre asesinar a Leo? ¿Es capaz de llegar tan lejos?
-Una última cosa quiero decirte… muy pronto todo va a cambiar- me dice Thayssa

¿Cómo que todo va a cambiar? ¿A qué se refiere?

♠♠♠

Los días siguientes estuvieron marcados por el dolor y el silencio. En mi casa no se volvió a nombrar a Thayssa, mi madre se negaba a escuchar su nombre, estaba muy enfada.
El entierro del pequeño Leo reunió a mucha gente, entre ellos a periodistas. La noticia de que Alejandro Salvatierra tuvo un hijo bastardo saltó a los medios de comunicación. La prensa se hacía eco de la noticia. Thayssa no dio ninguna declaración, ella lo único que quería era olvidar todo.
En el entierro de mi hermanastro, yo y Alex acudimos acompañados de Ian e Iria. Le dimo tres ramos de rosas. Thayssa se acercó a nosotros para darnos las gracias por todo.
Más que un agradecimiento era una despedida, nos dijo que iba a regresar a Colombia.
Después del entierro los policías aparecieron en mi casa. Se llevaron a mi madre para identificar a los atracadores, por fin los detuvieron. Gloria estaba mucho más feliz, el gordo que la intentó asesinar por fin estaba en la cárcel.
Al parecer, las cosas empezaron a ir a mejor, pero a ninguno de nosotros se nos olvidó la muerte de Leo, en el fondo yo sabía que mi madre tenía algo que ver.

♠♠♠

-Carmen, tu hermana favorita ha llegado

Cierro la puerta y dejo las bolsas de la compra en la cocina. Todo está en silencio, parece que mi hermana no está en casa. Coloco toda la comida en su sitio. Abro la nevera y cojo un refresco. Miro el reloj, son las seis de la tarde.
En el armario de la cocina está el bote de pastillas de mi hermana. Es la hora de que se las tome.
Cojo el móvil y marco su número. El móvil de Carmen empieza a sonar en la casa. Sigo el sonido y lo encuentro en el suelo, justo en frente del cuerpo de mi hermana.
-¡Carmen!

Tiro mi móvil al suelo y cojo a mi hermana, intento levantar y la siento en el sofá.
-¿Qué te pasa? ¿Estás bien?

Veo un bote de pastillas tirado en el suelo. ¿Qué coño significa esto? ¿Se ha suicidado?
Le toco el pulso, es muy débil pero sigue viva. Cojo mi móvil y llamo a una ambulancia.
-Carmen ¿Qué coño has hecho?

Estoy muy nerviosa, no quiero que mi hermana se muera, es lo único que tengo en el mundo. Unos minutos después llega la ambulancia. Cogen a mi hermana y se la llevan.
De camino al hospital mi hermana abre los ojos.
-Carmen ¿Qué has hecho?- le pregunto mientras le agarro de la mano
-Me duele la cabeza- dice
-¿Por qué te has intentado suicidar?
-¿Cómo? ¿Qué dices?
-He encontrado el bote de pastillas cerca de ti… ¿no eres feliz viviendo conmigo?
-Angélica no desvaríes, estaba tomando la pastilla de las 5 y me desmayé

El enfermero empieza a tomarle el pulso.
-¿Usted toma pastillas señora?- le pregunta
-Si, tengo cáncer y estoy en tratamiento
-El desmayo es algo habitual, su cuerpo se está adaptando al tratamiento y eso trae consigo algunos efectos secundarios como perdida de energía.
-Me has preocupado- le digo a mi hermana
-¿Cómo voy a intentar suicidarme? ¿Qué harías tú después sin mí?

♠♠♠

-Muy bien… muy bien ¡Quien te ha visto y quién te ve! - le digo sonriente

Ella está preciosa, su rostro desprende una sonrisa que hasta hace tiempo que no mostraba. Está más guapa que nunca, su piel ya no es tan blanca gracias a los rayos del sol. Sus ojos verdes desprenden alegría. Cada paso que da es una muestra de valentía, todo un esfuerzo que ha valido la pena.
Cuando llegué a esta casa ella era una chica con miedo. Estaba a punto de suicidarse, no quería seguir viviendo… y ahora… ahora es otra mujer.
-¿Lo estoy haciendo bien?- me pregunta
-Muy bien- le digo

Abi se acerca caminando a una silla y se sienta.
-Mírame Ian, por fin puedo caminar yo sola

Me acerco a ella y le doy un beso en los labios.
-Te dije que lo conseguirías
-Todo gracias a ti
-Te quiero Abi
-Yo a ti también Ian

Nos volvemos a dar un beso. Abro los ojos y veo la silla de ruedas en la esquina de la habitación, es el momento de guardarla.
-Abi, ¿Qué te parece si guardamos la silla?
-¿Tan pronto? ¿Estas seguro?- se pone nerviosa
-Ei, mírame, tranquilízate. Llevas días caminando tu sola sin la ayuda de la silla, ya no te hace falta.

Abi no parece convencida, tiene dudas… miedo. Le beso la mano y la miro a los ojos.
-Estás preparada para hacerlo- le digo

Abi mira la silla de ruedas y afirma con la cabeza:
-Guardémosla

Me levanto y acerco la silla de ruedas. Abi la coge y empieza a desmontarla.
-Por fin se ha terminado todo- dice feliz

Yo abro las puertas del armario y separo la ropa para guardar la silla. Es entonces cuando veo la caja fuerte abierta.
-Abi… ¿Cómo has conseguido abrir la caja?
-¿Qué caja?- me pregunta mientras termina de desmontar la silla
-La caja fuerte del armario, ¿Cómo la has conseguido abrir?- me abajo y miro su interior
-¿Está abierta?- pregunta sorprendida

Abi se levanta y se acerca a mí.
-¿Quién la ha abierto?- se pregunta mientras yo sacó una hoja del interior de la caja

La hoja resulta ser una foto. En ella hay una niña pequeña de unos seis años, abrazada a dos personas, un hombre y una mujer.
-¿Quiénes son estos?- le pregunto a Abi

Ella mira la foto y se queda sorprendida.
-Está es mi madre de pequeña
-¿Y estos son tus abuelos?- le pregunto
-No… estos no son mis abuelos… ¿Quiénes serán?



Nacer en la luz, Morir en la oscuridad