Abro la puerta de la habitación, en su interior están Abi y Alex. Abi está acostada en la cama y Alex sentado a su lado. Ambos me miran con cara de odio. Se nota que ellos saben la verdad. A saber qué les diría Gloria de mí, ¿Qué le inventaría? Esa mujer es capaz de todo por quedar bien.
-Hola- les digo a los dos
-Hola- me responden fríamente
Cierro la puerta y me acerco a la cama:
-¿Qué tal estas Abi?- le pregunto
-Bien- me vuelve a responder fríamente
-Vuestra madre me dijo que queríais hablar conmigo
Ambos siguen sin decir nada, esta situación es bastante incómoda. Yo los conozco desde que eran pequeños, prácticamente yo fui una madre para ellos. Siempre que estaban llorando, era yo quien los iba a cuidar. Ahora parece que no quieren saber nada de mí, me miran con odio y apenas hablan conmigo. Mi presencia les molesta.
-Siéntate- me dice Alex ofreciéndome su silla
-No gracias, prefiero estar de pie
En todo momento me fijo en que Abi está evitando mirarme a los ojos. Ella es la más afectada por la situación. Su padre y ella estaban siempre muy unidos, se lo contaban todo… descubrir que su padre tenía una amante no le ha hecho mucha gracia.
Todo sigue en silencio, ninguno de los tres pretende hablar. Tengo que detener este silencio:
-Abi- me acerco a ella e intento agarrarle la mano pero me esquiva- Sé que estas enfadada conmigo… que me odias… pero he venido para explicarte todo
-No quiero ninguna explicación, si mi padre no me la dio tu tampoco tienes por qué dármela
-Pero quiero hacerlo
-¿Piensas que contándomelo te vas a sentir mejor? ¿Qué el daño va a ser menor?
-Abi no te pongas a la defensiva, yo te quiero mucho, a ti y a tu hermano. Sois como mis hijos
-¿Por eso te tirabas a mi padre?- me dice Abi
No le contesto, bajo la cabeza y miro al suelo. Sus palabras me están hiriendo. Cojo un poco de aire y la miro a los ojos.
-Yo amaba a tu padre, es la persona que más quiero en este mundo. Él me hizo la persona más feliz del mundo
-Él estaba casado, tenía dos hijos… ¿Qué querías su herencia?
-¿Cómo piensas eso?
-Es la verdad- me dice Alex
-¿Tu también piensas eso?- le pregunto horrorizada- ¿Pensáis que lo único que quiero es la herencia?
-Otra respuesta no le veo- me vuelve a contestar Alex
-Me hacéis daño diciendo eso, para mi Alejandro lo era todo. Él me conoció mucho antes de que conociera a Gloria. Me salvó de una dura vida en Colombia, me trajo a España y yo me alejé de él cuando tuvo a su primer hijo. Jamás volví a estar con él hasta que…
-¿Hasta qué…?- Abi quiere que termine la frase, pero no le puedo decir que su madre engañaba a su padre
-No te puedo decir el motivo, solo te diré que tu madre no es una santa
-¿Estas insinuando que mi madre le ponía los cuernos a mi padre?
-Pregúntaselo a ella, yo solo he venido a hablar de mí
-¿Cuánto tiempo engañasteis a mi madre?- me pregunta Alex
-Ya te he dicho que cuando tu naciste dejamos la relación, solo volvimos a acostarnos hace 6 años, cuando me quede embarazada de Leo
-¿Y como sabemos que es hijo de mi padre?- Abi me lanza una mirada de odio
-Porque lo es
-¿Y si nos estas engañando?
-¿Con que fin? Mi hijo solo se puede salvar con una medula de un familiar, si no fuerais sus hermanos esto no tendría sentido
Los dos se quedan callados y se miran fijamente. Se han dado de cuenta que tengo razón.
-Yo voy a ser la donante- me dice Abi
-¿Tu? ¿No será mejor que sea Alex?
-Yo creo lo mismo hermana
-No, quiero ser yo
-Voy a llamar al médico para darle la noticia- le digo feliz- Abi muchas gracias
-No lo hago por ti, lo hago por mi hermanastro que no tiene la culpa de nada
♠♠♠
En estos momentos Thayssa debe de estar hablando con mis hijos. Es el momento ideal para entrar en la habitación de su hijo. Abro la puerta de la habitación y entro. Veo a un niño pequeño en la cama, está muy pálido y se mantiene con vida gracias a que está conectado a una maquina.
Me acerco a la cama, el pequeño está durmiendo. Está abrazado a un viejo oso de peluche.
¿Qué hago ahora? Intento coger el veneno del bolsillo pero me doy de cuenta de que lo deje dentro del bolso en la habitación de Abi. ¿Y si lo asfixio con la almohada? ¿O le desconecto la maquina?
Me acerco y encuentro el enchufe. Es hora de que Thayssa me las pague todas juntas.
-¿Quién es usted?- me dice una voz femenina a mis espaldas
Me doy la vuelta y veo que alguien está saliendo del baño, ¡mierda!
-Yo soy…
-¿Gloria Salvatierra?- me pregunta
-Sí
-Lárguese de esta habitación, aquí no eres bien recibida
-¿Usted quién es?- le pregunto
-Yo soy Sandra, una amiga de Thayssa
-¿Asique Thayssa tiene amigas? Muy bien Sandra, te diré algo muy claro. Te doy un millón de euros a cambio de que hagas la vista gorda
-¿Me estas sobornando? ¿Te piensas que el dinero va a romper mi amistad con Thayssa?
-Un millón de euros- le vuelvo a repetir
La mujer parece pobre, será muy fácil convencerla…
♠♠♠
Los dos entramos en la comisaría, ella parece que está muy nerviosa.
-¿De verdad que quieres hacerlo?- le pregunto
-Sí, es hora de terminar con todo eso
Nos acercamos a un policía y le pedimos hablar con el comisario Mauricio Peña. El policía nos dice que nos acomodemos en una silla hasta que nos pueda atender.
Elena se sienta primero y yo a su lado.
-¿Por qué haces esto?- le pregunto
-Porque estoy harta de todo, ahora ya no tengo nada que perder. Hugo me ha abandonado por culpa de Joaquín y quiero que su negocio vaya a la ruina. ¡Es hora de que alguien los detenga!
-¿No tienes miedo de que te descubran?
-Como te he dicho, no tengo nada que perder
Parece una chica con las ideas claras. Se nota que está muy enamorada de Hugo, ambos hacen una buena pareja, pena que el idiota de mi ex amigo la dejase solo por un trabajo
-¿Por qué has acudido a mí?- le vuelvo a preguntar
-Porque eres amigo de Hugo, él me habló muy bien de ti y siempre se arrepintió de enamorarse de tu novia. Todos los días me repetía que traicionarte fue lo peor que puedo hacer. Cada vez que me hablaba de ti sentía que te conocía…
-Hugo y yo éramos muy buenos amigos
-Y todo se estropeo por culpa de una furcia…
-Exacto
-Además la pandilla de estafadores robaron en la mansión Salvatierra y casi hieren a Abi. ¿Tienen que pagar por eso no crees?
-¿Pero no tienes miedo de que Hugo termine en la cárcel?
Elena se queda callada, parece que no pensó en eso.
-Hugo está muy lejos, no creo que lo cojan
Un policía se acerca a nosotros, nos dice que el comisario está listo para atendernos. Ambos nos levantamos y nos acercamos a su despacho. Él me reconoce. Fui uno de los que declaró cuando sucedió el atentado en la mansión Salvatierra.
-Buenas tardes, ¿en qué puedo ayudarles?- nos dice muy amable
-Quisiera poner una denuncia- le dice firmemente Elena
-Muy bien, pero no hacía falta hablar conmigo para poner una denuncia. En la entrada hay uno que se dedica a eso
-No es una denuncia cualquiera, ella sabe donde se encuentran los verdaderos estafadores del atentado de la mansión Salvatierra- le digo al comisario
-¿De verdad?- dice sorprendido- Habla, ¿Dónde están?
♠♠♠
Mi hermano y yo quedamos solos en la habitación. Ambos ya hicimos las pruebas de compatibilidad para saber si somos compatibles con Leo, el hijo de Thayssa. Ahora estamos esperando la respuesta.
-Hermano, ¿tú qué piensas de todo esto?- le digo
-Yo no sé qué creer… está claro que Thayssa quería a nuestro padre
-¿Tu también te has fijado?
-Sí, cada vez que lo nombraba se le brillaban los ojos, y había momentos en los que tenía ganas de llorar
-Thayssa estaba muy enamorada, según ella nuestro padre la trajo para España. ¿Y si ellos se querían y quien se puso en el medio de la relación fue nuestra madre?- le digo a Alex
-¿Cómo?
-Imagínate, ellos dos estaban enamorados pero nuestros abuelos no aceptaban esa relación y lo obligaron a casarse con Gloria
-Puede ser, en aquella época eso era así, reinaba las apariencias
-Yo creo que no conocemos a nuestra madre, ella nos oculta muchas cosas
-Si te digo la verdad prefiero no saberlas, no quiero descubrir nada más de nuestra madre
-Ni yo…
Una enfermera se acerca con los resultados. En ese momento también llegan mi madre y Thayssa. La enfermera abre los sobre y nos dice:
-El donante A, que es Alex, no puede donar porque su médula no es compatible. Pero el donante B si puede- nos da los resultados- En dos horas empezaremos la operación
-¿En dos horas? ¿Tan pronto?- le digo asustada
-Sí, en dos horas, el pequeño está muy grave y necesita la medula cuanto antes
-¿Por qué yo no puedo donar?- le pregunta Alex
-Por qué no sois compatible- le dice la enfermera
-Alex, ya sabíamos que yo iba a ser la donante
La enfermera nos deja y Gloria se sienta a nuestro lado. Thayssa se da la vuelta y yo le digo:
-Thayssa, ¿podemos ver a nuestro hermano?
Ella, con una sonrisa, da la vuelta y contesta:
-Ahora no puede ser, se tiene que preparar para la operación
-Es verdad hermana, lo tienen que someter a unas medicinas antes de operarlo. Después de la operación lo veremos
-Estará muy feliz de conoceros, el siempre quiso tener un hermano
Thayssa se vuelve a dar la vuelta y desaparece.
♠♠♠
Entro en la habitación de mi hijo. Veo que está en la cama, dentro de poco van a venir los médicos para llevárselo. Al lado suya esta Sandra.
-Amiga, estoy feliz
-¿Qué ha pasado Thayssa?
-Por fin se sabe la verdad, mi hijo va a ser operado hoy, por fin va a recuperarse
-¿De verdad? ¡Qué bien!- Sandra se acerca a mí y me abraza
-Abi va a ser la donante, estoy muy feliz amiga
-Normal, después de tanto luchar… ¡Por fin todo va salir bien!
-Ya tenía ganas de ver a mi hijo recuperado, quiero que vuelva a sonreír, deseo verlo jugando en el jardín con la pelota. Ojalá tenga la vida de un niño de su edad, es lo que más deseo en este mundo
-Lo tendrá Thayssa, lo tendrá. Será el niño más feliz del mundo, y todo por tener una madre tan luchadora, que hizo lo posible para que se recuperase
Las dos nos abrazamos
-Por cierto… Gloria estuvo en esta habitación- me separo y la miro a los ojos
-¿Aquí? ¿Qué quería?- le digo asustada
-Me intento sobornar, quería que la dejase a solas con tu hijo, pero me negué. Esa mujer es la reencarnación del demonio
-Ella no quiere que mi hijo se recupere… ¡hará todo lo posible para impedirlo!
-Pero de nada le va a servir, ahora tu hijo se va a recuperar
-Es hora de que mi hijo y yo ganemos la partida- le digo seriamente a Sandra
Me acerco a la cama y toco la frente de mi hijo.
-Por fin te recuperaras cariño
Los enfermeros entran en la habitación, se van a llevar al pequeño. Yo le saco el osito de peluche y él abre los ojos en ese momento:
-No quiero separarme de Bubu- pone una carita triste
-Toma- se lo devuelvo
Él se vuelve a abrazar al peluche y cierra los ojos. Los enfermeros se lo llevan y Sandra me dice:
-Jamás se separa de su osito
-Nunca se separó de él, es el único regalo que ha tenido de su padre. Siempre dijo que abrazando al osito sentía que abrazada a su padre
♠♠♠
-Muy bien, ya tengo la dirección tomada, ¿estas segura de que son estos los ladrones?
-Estoy segurísima, ya le dije que Joaquín era mi jefe en un bar y me tenía amenazada para que no dijese nada. Es hora de que pague por todo
-Ahora mismo voy a enviar tres coche patrulla. Esta misma noche dormirán en la cárcel
-Eso espero
Mientras el comisario y Elena hablan yo miro el despacho. Encima de la mesa del comisario hay un montón de papeles. Los miro detenidamente y veo que encima de todo hay un retrato robot de una mujer que me suena… ¿es…? ¿Gloria? ¿La madre de Abi?
El comisario al ver que estoy mirando los papeles los esconde.
-Por favor, no diga nuestra identidad- le suplica Elena
-Se lo aseguro señorita, tiene usted mi palabra de que no le va a pasar nada
Nos despedimos del comisario y salimos del cuartel. Al llegar a la calle Elena y yo nos abrazamos:
-Si algún día necesitas algo, aquí me tienes- le digo
-Gracias Ian, tu también me tienes aquí para lo que necesites
♠♠♠
Unas horas después… en la sala de espera del hospital
Alex e Iria están sentados en las sillas. Gloria está de pie. En el otro lado están Thayssa y una amiga de ella, todos estamos ansiosos por saber cómo ha salido la operación.
Una enfermera abre la puerta:
-¿La señora Thayssa?
-Soy yo
-La operación ha sido todo un éxito, su hijo se recuperará
Todos en la sala se alegran, Thayssa empieza a llorar de emoción, su amiga la abraza. Yo me acerco a ella y le doy las felicidades, se lo merece.
-Muchas gracias Ian- me dice ella y nos abrazamos
-¿Puedo ver a mi hijo?- le pregunta a la enfermera
-Sí, pero tienes que dejar que se recupere, todavía está muy débil y necesita de la máquina para recuperarse del todo
-Thayssa, ¿te puedo acompañar?- le pregunta Alex
-Claro, vente conmigo
♠♠♠
En la habitación estamos el pequeño Leo y yo. Ambos recuperándonos de la operación.
-¿Tu eres la persona que me ha salvado la vida?- me pregunta el niño
-Sí soy yo- le digo con una sonrisa
El pequeño es guapo, tiene una sonrisa preciosa. Está abrazado a su peluche.
-¿Eres mi hermana? ¡Yo siempre he querido tener una hermana!
-Si soy tu hermana, ¿Cómo se llama el peluche que tienes en las manos?
-Se llama Bubu, me lo regaló mi papá
-¿Tu papa?
-Si, lo vi muy pocas veces, casi no recuerdo su cara, pero cuando abrazo al peluche siento que lo abrazo a él
Mis ojos empiezan a llenarse de lágrimas. En ese momento aparecen Thayssa y Alex. Thayssa se abraza a Leo y lo besa en la frente.
-Por fin estás bien hijo
-¿Me voy a recuperar mamá?
-Sí
-¿Podré jugar al futbol?
-Sí cariño, serás el mejor jugador del mundo- los ojos de Thayssa derraman felicidad- Mira, este es tu hermano Alex
-Hola Leo- le dice tímidamente Alex
-Hola hermano
♠♠♠
¡Qué bien! ¡Hoy es el día más feliz de mi vida! ¡Por fin me voy a recuperar! Cuando salga de este hospital voy a jugar al futbol, montar a caballo… ¡cantas cosas quiero hacer!
-Y aquella de allí es Abi, tu otra hermana- continua diciendo mi madre
-Ya la conozco, ella fue quien me salvó la vida. Estoy muy feliz de tener hermanos, siempre fui hijo único y ahora… ¡descubro que tengo dos hermanos!
Mi hermano Alex y mi hermana Abi empiezan a reírse.
-Alex, cuando salga del hospital… ¿quieres jugar un partido conmigo?
-Claro, ¡te voy a dar una paliza!
-Yo soy muy buen jugador, bueno… lo era antes de enfermar…
-No pienses en eso, ahora estas recuperado
Agarro a mi osito y miro a mi madre. Está feliz.
-Abi ¿tu quieres jugar con nosotros?
-No puedo… yo estoy en silla de ruedas
-¿Y no puedes caminar?
-No
-Tranquila, ya verás cómo te recuperaras… yo te donaba mis piernas… pero me hacen falta para jugar al futbol…
Todos vuelven a reírse
-No hace falta, poco a poco voy mejorando
-¿Os puedo dar un abrazo?- les pregunto tímidamente
-¡Por supuesto!- mi hermano Alex me abraza, sin embargo mi hermana Abi no puede porque está en la otra cama y no puede levantarse
-Yo te lo doy después- me dice Abi
-Cuando salga del hospital te voy a regalar mi osito, él me ayudó durante mi enfermedad y quiero que te ayude a ti- le digo a Abi
-¿Tu osito? No, te lo regalo papá y es tuyo- me contesta ella
-Pero yo quiero dártelo a ti, somos hermanos, después me lo podrás prestar
-Vale, acepto tu regalo
-Ya verás cómo te vas a recuperar, este osito es el mejor del mundo
En ese momento aparece un doctor:
-Es hora de dejar descansar a los pacientes
Alex y mi madre se levantan para irse.
-Un momento, antes de marcharos… me gustaría deciros que estoy feliz porque por fin tengo una familia- les digo
♠♠♠
Los enfermeros me trasladan a otra habitación para dejar descansar a Leo. Ian es el primero en darme una visita:
-¿Qué tal pequeña?
-Cansada, muy cansada
-Eres muy valiente Abi
-Gracias Ian, estar a tu lado me hace ser más valiente
-¿Sabes que hoy fui a la comisaría?
-¿Si? ¿A qué?
-A denunciar a los atracadores del atentado. Elena, la novia de Hugo, se comunicó conmigo y los denunció, por fin van a ir a la cárcel
-¿De verdad? ¡Eso es una buena noticia!
-Al parecer hoy es el día de las buenas noticias
-Y todo gracias a ti, desde que apareciste en mi vida todo fue a mejor
-No digas tonterías Abi
-Eres como un ángel guardián
-Al principio te dije que era tu ángel guardián y no me creíste…
-Ahora te creo
Él se acerca a mí y nos besamos. Sin saber por qué él se aleja asustado:
-Perdona no quería hacerte daño
-¿Por qué ibas a hacerme daño?- le pregunto confundida
-porque me he sentado encima de tus piernas…- dice aturdido
De pronto miro a mis piernas, empiezo a tocarlas. No las siento, durante todo este tiempo no me había fijado, no vuelvo a sentir las piernas
-¡Ian! ¡Ian! ¡No siento las piernas! ¡Estoy nuevamente invalida!- empiezo a ponerme histeria
-¡Abi! ¡Tranquilízate! ¡Tranquilízate!
Empiezo a golpear con mis puños las piernas. Estoy desesperada, no quiero pasar por lo mismo de antes. Ian me detiene las manos
-Abi, esto es por causa de la operación, tranquilízate. Dentro de unas horas vas a recuperar la movilidad, ya verás
-¿Y si no las recupero? ¿Y si tengo que volver a la silla de por vida? ¿Y si…?- me interrumpe
-¿Y si viene un meteorito y morimos todos? Abi, te vas a recuperar, esto es un efecto de la operación, te lo digo yo que soy fisioterapeuta. ¿Tu confías en mi?
-Claro que confió en ti
-Entonces confía en que vas a volver a caminar- me vuelve a besar
♠♠♠
¿Qué todo va a salir bien? ¿Qué se va a recuperar? ¡Y una mierda! ¡Esto no es un cuento de hadas! ¡El hijo de Thayssa no puede recuperarse! ¡Jamás! ¡Ella no puede ganar, su hijo no puede vivir!
Me alejo un poco por el pasillo, tengo que planear algo para entrar en la habitación de Leo sin ser descubierta. Me fijo en que todos están ocupados: Thayssa y Sandra están hablando con el médico. Iria y Alex están a lo suyo. Si me doy la vuelta y voy por ese pasillo puedo entrar en la habitación de Leo sin ser vista por nadie. Es algo arriesgado, pero lo tengo que hacer. Abro mi bolso, miro que está el frasco y pongo en marcha mi plan.
Camino por el pasillo con éxito, no soy vista por nadie. No hay enfermeras ni médicos. Abro la puerta de la habitación y entro. Leo está en la cama, tiene los ojos abiertos. Me acerco a él.
-Hola- me dice el niño
-Hola- le digo
-¿Quién eres?
-Soy la esposa de tu difunto padre
-¿Eres mi segunda mamá?
-¿Tu eres imbécil?
Miro al pequeño, aún está débil pero su cara muestra Felicidad. Sigue abrazado a su osito. Parece que el trasplante lo ha mejorado.
-Yo no soy imbécil…- dice el pequeño asustado por mi presencia
-¿Sabes que eres un bastardo?
-Un ¿Qué?
-Un bastardo, un hijo poco querido. ¿No ves que tu padre no te quiere?
-Mi papi esta muerto
-Tu padre no está muerto, él está vivo y me dijo que no te quería, no quiere un hijo débil como tu- empiezo a agredirlo verbalmente
Saco del bolso el veneno y una jeringuilla.
-Mi papá me quiere, el me regaló este osito y ahora tengo una familia. Tengo a mi mamá… a mis dos hermanos…
-¿Piensas que ellos te quieren?
-¡Si que me quieren! ¡Son mi familia!- el pequeño empieza a gritar y a llorar
-¡¡Cállate niño!! ¡Que me van a descubrir!- intento taparle la boca pero me muerte un dedo
-Mi mamá me quiere y mi hermano Alex también, ¡mañana vamos a jugar al futbol!- cada vez grita mas
Cojo la jeringuilla y le inyecto el veneno en la bolsa del suero. El suero con el veneno circula hasta su sangre. El niño cada vez grita menos.
-Mi mamá me quiere… tengo una familia y estoy… estoy… feli…
Leo se calla, deja de abrazar el peluche que cae al suelo. La maquina empieza a emitir un sonido muy fuerte. Yo salgo corriendo de la habitación
♠♠♠
Unos médicos empiezan a correr por el pasillo. No entiendo lo que está pasando. Tengo un mal presentimiento.
Sandra detiene a una enfermera y le pregunta qué está pasando, la enfermera le responde:
-Un paciente… esta grave
En seguida pienso en mi hijo. Salgo corriendo para su habitación, detrás de mi vienen Alex, Iria y a continuación se incorpora Gloria. Veo que efectivamente los médicos están en la habitación de mi hijo. Intento entrar pero me lo prohíben.
-¡Leo! ¡Leo!- grito su nombre, estoy desesperada
Alex se acerca a mí y me agarra.
-Tranquilízate Thayssa
-¡¡Leo!! ¡Hijo!
Un medico me cierra la puerta. Empiezo a dar patadas y puñetazos.
-¡Abridme! ¡Quiero ver a mi hijo!
Una enfermera se acerca a mí y con la ayuda de Alex me inyecta un calmante. En ese momento un doctor abre la puerta:
-Su hijo ha muerto



