lunes, 31 de enero de 2011

Sesenta y cuatro

Abro la puerta de la habitación, en su interior están Abi y Alex. Abi está acostada en la cama y Alex sentado a su lado. Ambos me miran con cara de odio. Se nota que ellos saben la verdad. A saber qué les diría Gloria de mí, ¿Qué le inventaría? Esa mujer es capaz de todo por quedar bien.
-Hola- les digo a los dos
-Hola- me responden fríamente

Cierro la puerta y me acerco a la cama:
-¿Qué tal estas Abi?- le pregunto
-Bien- me vuelve a responder fríamente
-Vuestra madre me dijo que queríais hablar conmigo

Ambos siguen sin decir nada, esta situación es bastante incómoda. Yo los conozco desde que eran pequeños, prácticamente yo fui una madre para ellos. Siempre que estaban llorando, era yo quien los iba a cuidar. Ahora parece que no quieren saber nada de mí, me miran con odio y apenas hablan conmigo. Mi presencia les molesta.
-Siéntate- me dice Alex ofreciéndome su silla
-No gracias, prefiero estar de pie

En todo momento me fijo en que Abi está evitando mirarme a los ojos. Ella es la más afectada por la situación. Su padre y ella estaban siempre muy unidos, se lo contaban todo… descubrir que su padre tenía una amante no le ha hecho mucha gracia.
Todo sigue en silencio, ninguno de los tres pretende hablar. Tengo que detener este silencio:
-Abi- me acerco a ella e intento agarrarle la mano pero me esquiva- Sé que estas enfadada conmigo… que me odias… pero he venido para explicarte todo
-No quiero ninguna explicación, si mi padre no me la dio tu tampoco tienes por qué dármela
-Pero quiero hacerlo
-¿Piensas que contándomelo te vas a sentir mejor? ¿Qué el daño va a ser menor?
-Abi no te pongas a la defensiva, yo te quiero mucho, a ti y a tu hermano. Sois como mis hijos
-¿Por eso te tirabas a mi padre?- me dice Abi

No le contesto, bajo la cabeza y miro al suelo. Sus palabras me están hiriendo. Cojo un poco de aire y la miro a los ojos.
-Yo amaba a tu padre, es la persona que más quiero en este mundo. Él me hizo la persona más feliz del mundo
-Él estaba casado, tenía dos hijos… ¿Qué querías su herencia?
-¿Cómo piensas eso?
-Es la verdad- me dice Alex
-¿Tu también piensas eso?- le pregunto horrorizada- ¿Pensáis que lo único que quiero es la herencia?
-Otra respuesta no le veo- me vuelve a contestar Alex
-Me hacéis daño diciendo eso, para mi Alejandro lo era todo. Él me conoció mucho antes de que conociera a Gloria. Me salvó de una dura vida en Colombia, me trajo a España y yo me alejé de él cuando tuvo a su primer hijo. Jamás volví a estar con él hasta que…
-¿Hasta qué…?- Abi quiere que termine la frase, pero no le puedo decir que su madre engañaba a su padre
-No te puedo decir el motivo, solo te diré que tu madre no es una santa
-¿Estas insinuando que mi madre le ponía los cuernos a mi padre?
-Pregúntaselo a ella, yo solo he venido a hablar de mí
-¿Cuánto tiempo engañasteis a mi madre?- me pregunta Alex
-Ya te he dicho que cuando tu naciste dejamos la relación, solo volvimos a acostarnos hace 6 años, cuando me quede embarazada de Leo
-¿Y como sabemos que es hijo de mi padre?- Abi me lanza una mirada de odio
-Porque lo es
-¿Y si nos estas engañando?
-¿Con que fin? Mi hijo solo se puede salvar con una medula de un familiar, si no fuerais sus hermanos esto no tendría sentido

Los dos se quedan callados y se miran fijamente. Se han dado de cuenta que tengo razón.
-Yo voy a ser la donante- me dice Abi
-¿Tu? ¿No será mejor que sea Alex?
-Yo creo lo mismo hermana
-No, quiero ser yo
-Voy a llamar al médico para darle la noticia- le digo feliz- Abi muchas gracias
-No lo hago por ti, lo hago por mi hermanastro que no tiene la culpa de nada

♠♠♠

En estos momentos Thayssa debe de estar hablando con mis hijos. Es el momento ideal para entrar en la habitación de su hijo. Abro la puerta de la habitación y entro. Veo a un niño pequeño en la cama, está muy pálido y se mantiene con vida gracias a que está conectado a una maquina.
Me acerco a la cama, el pequeño está durmiendo. Está abrazado a un viejo oso de peluche.
¿Qué hago ahora? Intento coger el veneno del bolsillo pero me doy de cuenta de que lo deje dentro del bolso en la habitación de Abi. ¿Y si lo asfixio con la almohada? ¿O le desconecto la maquina?
Me acerco y encuentro el enchufe. Es hora de que Thayssa me las pague todas juntas.
-¿Quién es usted?- me dice una voz femenina a mis espaldas

Me doy la vuelta y veo que alguien está saliendo del baño, ¡mierda!
-Yo soy…
-¿Gloria Salvatierra?- me pregunta
-Sí
-Lárguese de esta habitación, aquí no eres bien recibida
-¿Usted quién es?- le pregunto
-Yo soy Sandra, una amiga de Thayssa
-¿Asique Thayssa tiene amigas? Muy bien Sandra, te diré algo muy claro. Te doy un millón de euros a cambio de que hagas la vista gorda
-¿Me estas sobornando? ¿Te piensas que el dinero va a romper mi amistad con Thayssa?
-Un millón de euros- le vuelvo a repetir

La mujer parece pobre, será muy fácil convencerla…

♠♠♠

Los dos entramos en la comisaría, ella parece que está muy nerviosa.
-¿De verdad que quieres hacerlo?- le pregunto
-Sí, es hora de terminar con todo eso

Nos acercamos a un policía y le pedimos hablar con el comisario Mauricio Peña. El policía nos dice que nos acomodemos en una silla hasta que nos pueda atender.
Elena se sienta primero y yo a su lado.
-¿Por qué haces esto?- le pregunto
-Porque estoy harta de todo, ahora ya no tengo nada que perder. Hugo me ha abandonado por culpa de Joaquín y quiero que su negocio vaya a la ruina. ¡Es hora de que alguien los detenga!
-¿No tienes miedo de que te descubran?
-Como te he dicho, no tengo nada que perder

Parece una chica con las ideas claras. Se nota que está muy enamorada de Hugo, ambos hacen una buena pareja, pena que el idiota de mi ex amigo la dejase solo por un trabajo
-¿Por qué has acudido a mí?- le vuelvo a preguntar
-Porque eres amigo de Hugo, él me habló muy bien de ti y siempre se arrepintió de enamorarse de tu novia. Todos los días me repetía que traicionarte fue lo peor que puedo hacer. Cada vez que me hablaba de ti sentía que te conocía…
-Hugo y yo éramos muy buenos amigos
-Y todo se estropeo por culpa de una furcia…
-Exacto
-Además la pandilla de estafadores robaron en la mansión Salvatierra y casi hieren a Abi. ¿Tienen que pagar por eso no crees?
-¿Pero no tienes miedo de que Hugo termine en la cárcel?

Elena se queda callada, parece que no pensó en eso.
-Hugo está muy lejos, no creo que lo cojan

Un policía se acerca a nosotros, nos dice que el comisario está listo para atendernos. Ambos nos levantamos y nos acercamos a su despacho. Él me reconoce. Fui uno de los que declaró cuando sucedió el atentado en la mansión Salvatierra.
-Buenas tardes, ¿en qué puedo ayudarles?- nos dice muy amable
-Quisiera poner una denuncia- le dice firmemente Elena
-Muy bien, pero no hacía falta hablar conmigo para poner una denuncia. En la entrada hay uno que se dedica a eso
-No es una denuncia cualquiera, ella sabe donde se encuentran los verdaderos estafadores del atentado de la mansión Salvatierra- le digo al comisario
-¿De verdad?- dice sorprendido- Habla, ¿Dónde están?

♠♠♠

Mi hermano y yo quedamos solos en la habitación. Ambos ya hicimos las pruebas de compatibilidad para saber si somos compatibles con Leo, el hijo de Thayssa. Ahora estamos esperando la respuesta.
-Hermano, ¿tú qué piensas de todo esto?- le digo
-Yo no sé qué creer… está claro que Thayssa quería a nuestro padre
-¿Tu también te has fijado?
-Sí, cada vez que lo nombraba se le brillaban los ojos, y había momentos en los que tenía ganas de llorar
-Thayssa estaba muy enamorada, según ella nuestro padre la trajo para España. ¿Y si ellos se querían y quien se puso en el medio de la relación fue nuestra madre?- le digo a Alex
-¿Cómo?
-Imagínate, ellos dos estaban enamorados pero nuestros abuelos no aceptaban esa relación y lo obligaron a casarse con Gloria
-Puede ser, en aquella época eso era así, reinaba las apariencias
-Yo creo que no conocemos a nuestra madre, ella nos oculta muchas cosas
-Si te digo la verdad prefiero no saberlas, no quiero descubrir nada más de nuestra madre
-Ni yo…

Una enfermera se acerca con los resultados. En ese momento también llegan mi madre y Thayssa. La enfermera abre los sobre y nos dice:
-El donante A, que es Alex, no puede donar porque su médula no es compatible. Pero el donante B si puede- nos da los resultados- En dos horas empezaremos la operación
-¿En dos horas? ¿Tan pronto?- le digo asustada
-Sí, en dos horas, el pequeño está muy grave y necesita la medula cuanto antes
-¿Por qué yo no puedo donar?- le pregunta Alex
-Por qué no sois compatible- le dice la enfermera
-Alex, ya sabíamos que yo iba a ser la donante

La enfermera nos deja y Gloria se sienta a nuestro lado. Thayssa se da la vuelta y yo le digo:
-Thayssa, ¿podemos ver a nuestro hermano?

Ella, con una sonrisa, da la vuelta y contesta:
-Ahora no puede ser, se tiene que preparar para la operación
-Es verdad hermana, lo tienen que someter a unas medicinas antes de operarlo. Después de la operación lo veremos
-Estará muy feliz de conoceros, el siempre quiso tener un hermano

Thayssa se vuelve a dar la vuelta y desaparece.

♠♠♠

Entro en la habitación de mi hijo. Veo que está en la cama, dentro de poco van a venir los médicos para llevárselo. Al lado suya esta Sandra.
-Amiga, estoy feliz
-¿Qué ha pasado Thayssa?
-Por fin se sabe la verdad, mi hijo va a ser operado hoy, por fin va a recuperarse
-¿De verdad? ¡Qué bien!- Sandra se acerca a mí y me abraza
-Abi va a ser la donante, estoy muy feliz amiga
-Normal, después de tanto luchar… ¡Por fin todo va salir bien!
-Ya tenía ganas de ver a mi hijo recuperado, quiero que vuelva a sonreír, deseo verlo jugando en el jardín con la pelota. Ojalá tenga la vida de un niño de su edad, es lo que más deseo en este mundo
-Lo tendrá Thayssa, lo tendrá. Será el niño más feliz del mundo, y todo por tener una madre tan luchadora, que hizo lo posible para que se recuperase

Las dos nos abrazamos
-Por cierto… Gloria estuvo en esta habitación- me separo y la miro a los ojos
-¿Aquí? ¿Qué quería?- le digo asustada
-Me intento sobornar, quería que la dejase a solas con tu hijo, pero me negué. Esa mujer es la reencarnación del demonio
-Ella no quiere que mi hijo se recupere… ¡hará todo lo posible para impedirlo!
-Pero de nada le va a servir, ahora tu hijo se va a recuperar
-Es hora de que mi hijo y yo ganemos la partida- le digo seriamente a Sandra

Me acerco a la cama y toco la frente de mi hijo.
-Por fin te recuperaras cariño

Los enfermeros entran en la habitación, se van a llevar al pequeño. Yo le saco el osito de peluche y él abre los ojos en ese momento:
-No quiero separarme de Bubu- pone una carita triste
-Toma- se lo devuelvo

Él se vuelve a abrazar al peluche y cierra los ojos. Los enfermeros se lo llevan y Sandra me dice:
-Jamás se separa de su osito
-Nunca se separó de él, es el único regalo que ha tenido de su padre. Siempre dijo que abrazando al osito sentía que abrazada a su padre

♠♠♠

-Muy bien, ya tengo la dirección tomada, ¿estas segura de que son estos los ladrones?
-Estoy segurísima, ya le dije que Joaquín era mi jefe en un bar y me tenía amenazada para que no dijese nada. Es hora de que pague por todo
-Ahora mismo voy a enviar tres coche patrulla. Esta misma noche dormirán en la cárcel
-Eso espero

Mientras el comisario y Elena hablan yo miro el despacho. Encima de la mesa del comisario hay un montón de papeles. Los miro detenidamente y veo que encima de todo hay un retrato robot de una mujer que me suena… ¿es…? ¿Gloria? ¿La madre de Abi?
El comisario al ver que estoy mirando los papeles los esconde.
-Por favor, no diga nuestra identidad- le suplica Elena
-Se lo aseguro señorita, tiene usted mi palabra de que no le va a pasar nada

Nos despedimos del comisario y salimos del cuartel. Al llegar a la calle Elena y yo nos abrazamos:
-Si algún día necesitas algo, aquí me tienes- le digo
-Gracias Ian, tu también me tienes aquí para lo que necesites

♠♠♠

Unas horas después… en la sala de espera del hospital

Alex e Iria están sentados en las sillas. Gloria está de pie. En el otro lado están Thayssa y una amiga de ella, todos estamos ansiosos por saber cómo ha salido la operación.
Una enfermera abre la puerta:
-¿La señora Thayssa?
-Soy yo
-La operación ha sido todo un éxito, su hijo se recuperará

Todos en la sala se alegran, Thayssa empieza a llorar de emoción, su amiga la abraza. Yo me acerco a ella y le doy las felicidades, se lo merece.
-Muchas gracias Ian- me dice ella y nos abrazamos
-¿Puedo ver a mi hijo?- le pregunta a la enfermera
-Sí, pero tienes que dejar que se recupere, todavía está muy débil y necesita de la máquina para recuperarse del todo
-Thayssa, ¿te puedo acompañar?- le pregunta Alex
-Claro, vente conmigo

♠♠♠

En la habitación estamos el pequeño Leo y yo. Ambos recuperándonos de la operación.
-¿Tu eres la persona que me ha salvado la vida?- me pregunta el niño
-Sí soy yo- le digo con una sonrisa

El pequeño es guapo, tiene una sonrisa preciosa. Está abrazado a su peluche.
-¿Eres mi hermana? ¡Yo siempre he querido tener una hermana!
-Si soy tu hermana, ¿Cómo se llama el peluche que tienes en las manos?
-Se llama Bubu, me lo regaló mi papá
-¿Tu papa?
-Si, lo vi muy pocas veces, casi no recuerdo su cara, pero cuando abrazo al peluche siento que lo abrazo a él

Mis ojos empiezan a llenarse de lágrimas. En ese momento aparecen Thayssa y Alex. Thayssa se abraza a Leo y lo besa en la frente.
-Por fin estás bien hijo
-¿Me voy a recuperar mamá?
-Sí
-¿Podré jugar al futbol?
-Sí cariño, serás el mejor jugador del mundo- los ojos de Thayssa derraman felicidad- Mira, este es tu hermano Alex
-Hola Leo- le dice tímidamente Alex
-Hola hermano

♠♠♠

¡Qué bien! ¡Hoy es el día más feliz de mi vida! ¡Por fin me voy a recuperar! Cuando salga de este hospital voy a jugar al futbol, montar a caballo… ¡cantas cosas quiero hacer!
-Y aquella de allí es Abi, tu otra hermana- continua diciendo mi madre
-Ya la conozco, ella fue quien me salvó la vida. Estoy muy feliz de tener hermanos, siempre fui hijo único y ahora… ¡descubro que tengo dos hermanos!

Mi hermano Alex y mi hermana Abi empiezan a reírse.
-Alex, cuando salga del hospital… ¿quieres jugar un partido conmigo?
-Claro, ¡te voy a dar una paliza!
-Yo soy muy buen jugador, bueno… lo era antes de enfermar…
-No pienses en eso, ahora estas recuperado

Agarro a mi osito y miro a mi madre. Está feliz.
-Abi ¿tu quieres jugar con nosotros?
-No puedo… yo estoy en silla de ruedas
-¿Y no puedes caminar?
-No
-Tranquila, ya verás cómo te recuperaras… yo te donaba mis piernas… pero me hacen falta para jugar al futbol…

Todos vuelven a reírse
-No hace falta, poco a poco voy mejorando
-¿Os puedo dar un abrazo?- les pregunto tímidamente
-¡Por supuesto!- mi hermano Alex me abraza, sin embargo mi hermana Abi no puede porque está en la otra cama y no puede levantarse
-Yo te lo doy después- me dice Abi
-Cuando salga del hospital te voy a regalar mi osito, él me ayudó durante mi enfermedad y quiero que te ayude a ti- le digo a Abi
-¿Tu osito? No, te lo regalo papá y es tuyo- me contesta ella
-Pero yo quiero dártelo a ti, somos hermanos, después me lo podrás prestar
-Vale, acepto tu regalo
-Ya verás cómo te vas a recuperar, este osito es el mejor del mundo

En ese momento aparece un doctor:
-Es hora de dejar descansar a los pacientes

Alex y mi madre se levantan para irse.
-Un momento, antes de marcharos… me gustaría deciros que estoy feliz porque por fin tengo una familia- les digo

♠♠♠

Los enfermeros me trasladan a otra habitación para dejar descansar a Leo. Ian es el primero en darme una visita:
-¿Qué tal pequeña?
-Cansada, muy cansada
-Eres muy valiente Abi
-Gracias Ian, estar a tu lado me hace ser más valiente
-¿Sabes que hoy fui a la comisaría?
-¿Si? ¿A qué?
-A denunciar a los atracadores del atentado. Elena, la novia de Hugo, se comunicó conmigo y los denunció, por fin van a ir a la cárcel
-¿De verdad? ¡Eso es una buena noticia!
-Al parecer hoy es el día de las buenas noticias
-Y todo gracias a ti, desde que apareciste en mi vida todo fue a mejor
-No digas tonterías Abi
-Eres como un ángel guardián
-Al principio te dije que era tu ángel guardián y no me creíste…
-Ahora te creo

Él se acerca a mí y nos besamos. Sin saber por qué él se aleja asustado:
-Perdona no quería hacerte daño
-¿Por qué ibas a hacerme daño?- le pregunto confundida
-porque me he sentado encima de tus piernas…- dice aturdido

De pronto miro a mis piernas, empiezo a tocarlas. No las siento, durante todo este tiempo no me había fijado, no vuelvo a sentir las piernas
-¡Ian! ¡Ian! ¡No siento las piernas! ¡Estoy nuevamente invalida!- empiezo a ponerme histeria
-¡Abi! ¡Tranquilízate! ¡Tranquilízate!

Empiezo a golpear con mis puños las piernas. Estoy desesperada, no quiero pasar por lo mismo de antes. Ian me detiene las manos
-Abi, esto es por causa de la operación, tranquilízate. Dentro de unas horas vas a recuperar la movilidad, ya verás
-¿Y si no las recupero? ¿Y si tengo que volver a la silla de por vida? ¿Y si…?- me interrumpe
-¿Y si viene un meteorito y morimos todos? Abi, te vas a recuperar, esto es un efecto de la operación, te lo digo yo que soy fisioterapeuta. ¿Tu confías en mi?
-Claro que confió en ti
-Entonces confía en que vas a volver a caminar- me vuelve a besar

♠♠♠

¿Qué todo va a salir bien? ¿Qué se va a recuperar? ¡Y una mierda! ¡Esto no es un cuento de hadas! ¡El hijo de Thayssa no puede recuperarse! ¡Jamás! ¡Ella no puede ganar, su hijo no puede vivir!

Me alejo un poco por el pasillo, tengo que planear algo para entrar en la habitación de Leo sin ser descubierta. Me fijo en que todos están ocupados: Thayssa y Sandra están hablando con el médico. Iria y Alex están a lo suyo. Si me doy la vuelta y voy por ese pasillo puedo entrar en la habitación de Leo sin ser vista por nadie. Es algo arriesgado, pero lo tengo que hacer. Abro mi bolso, miro que está el frasco y pongo en marcha mi plan.

Camino por el pasillo con éxito, no soy vista por nadie. No hay enfermeras ni médicos. Abro la puerta de la habitación y entro. Leo está en la cama, tiene los ojos abiertos. Me acerco a él.
-Hola- me dice el niño
-Hola- le digo
-¿Quién eres?
-Soy la esposa de tu difunto padre
-¿Eres mi segunda mamá?
-¿Tu eres imbécil?

Miro al pequeño, aún está débil pero su cara muestra Felicidad. Sigue abrazado a su osito. Parece que el trasplante lo ha mejorado.
-Yo no soy imbécil…- dice el pequeño asustado por mi presencia
-¿Sabes que eres un bastardo?
-Un ¿Qué?
-Un bastardo, un hijo poco querido. ¿No ves que tu padre no te quiere?
-Mi papi esta muerto
-Tu padre no está muerto, él está vivo y me dijo que no te quería, no quiere un hijo débil como tu- empiezo a agredirlo verbalmente

Saco del bolso el veneno y una jeringuilla.
-Mi papá me quiere, el me regaló este osito y ahora tengo una familia. Tengo a mi mamá… a mis dos hermanos…
-¿Piensas que ellos te quieren?
-¡Si que me quieren! ¡Son mi familia!- el pequeño empieza a gritar y a llorar
-¡¡Cállate niño!! ¡Que me van a descubrir!- intento taparle la boca pero me muerte un dedo
-Mi mamá me quiere y mi hermano Alex también, ¡mañana vamos a jugar al futbol!- cada vez grita mas

Cojo la jeringuilla y le inyecto el veneno en la bolsa del suero. El suero con el veneno circula hasta su sangre. El niño cada vez grita menos.
-Mi mamá me quiere… tengo una familia y estoy… estoy… feli…

Leo se calla, deja de abrazar el peluche que cae al suelo. La maquina empieza a emitir un sonido muy fuerte. Yo salgo corriendo de la habitación

♠♠♠

Unos médicos empiezan a correr por el pasillo. No entiendo lo que está pasando. Tengo un mal presentimiento.
Sandra detiene a una enfermera y le pregunta qué está pasando, la enfermera le responde:
-Un paciente… esta grave

En seguida pienso en mi hijo. Salgo corriendo para su habitación, detrás de mi vienen Alex, Iria y a continuación se incorpora Gloria. Veo que efectivamente los médicos están en la habitación de mi hijo. Intento entrar pero me lo prohíben.
-¡Leo! ¡Leo!- grito su nombre, estoy desesperada

Alex se acerca a mí y me agarra.
-Tranquilízate Thayssa
-¡¡Leo!! ¡Hijo!

Un medico me cierra la puerta. Empiezo a dar patadas y puñetazos.
-¡Abridme! ¡Quiero ver a mi hijo!

Una enfermera se acerca a mí y con la ayuda de Alex me inyecta un calmante. En ese momento un doctor abre la puerta:
-Su hijo ha muerto

domingo, 30 de enero de 2011

Sesenta y tres

Salgo del hospital y veo el tiempo que hace. Está lloviendo y hace mucho viento. ¿Ian y Abi conseguirían encontrar un taxi?
A lo lejos veo una persona caminando con alguien en brazos. A medida que se aproximan veo que se trata de Ian, que lleva a mi hija en sus brazos. Corro hacía ellos:
-¿Qué le ha pasado?- le digo asustada
-Se ha desmayado- me dice

Ambos están mojados. Entramos en el hospital y dos enfermeros traen una camilla para llevar a mi hija. Ian les cuenta lo sucedido:
-Se levantó de la silla, hizo demasiado esfuerzo y se desmayó…

Los enfermeros se la llevan. Veo a Ian muy nervioso, me acerco a él y le paso mi mano por el hombro. Él me mira con cara triste:
-Esperemos que este sobresfuerzo no le traiga ningún problema para su recuperación- me dice
-Tranquilo Ian, se pondrá bien

Claudio aparece y se acerca a nosotros. Me hace un gesto con la cabeza.
-Discúlpame Ian, voy a hablar un minuto con él

Me acerco a Claudio y le digo en voz baja:
-¿La encontraste?
-No, la perdí de vista
-¿Otra vez? ¡Eres un inútil!
-Entró en la planta cuatro y no sé a dónde se dirigió
-¿La planta cuatro dices?
-Si
-Está bien, quédate aquí con Ian. Yo voy a buscarla

Me vuelvo a acercar a Ian y le digo que me disculpe unos minutos porque tengo que hablar con la dirección del hospital. Él, de forma muy caballerosa, me dice:
-¿Te acompaño?
-No gracias, tu quédate aquí, cuando recibas noticias de Abi avísame

Me doy la vuelta y subo en el ascensor hasta la cuarta planta. Allí veo un pasillo largo con dos puertas: En una hay una placa con los siguientes números: Habitaciones del 01 a la 50. En la otra puerta: Habitaciones de la 51 a la 100

Cojo la primera puerta y camino por el pasillo, escucho algunas voces pero ninguna es de Thayssa. ¡Esto es imposible! Hay 100 puertas y jamás la encontraré. De pronto escucho como una puerta se abre detrás de mí y alguien me dice:
-¿Me estabas buscando?

Me doy la vuelta y veo a Thayssa, delante de la puerta numero 5.
-No, yo no sigo a una pobre
-Entonces… ¿Por qué mandas que me espíen?
-Yo no he mandado a nadie para que te espíen
-¿Y Claudio?- ya sabía yo que era un inútil- ¿Tu te piensas que soy tonta? ¿Qué haces en este hospital? ¿Vienes a por mi hijo verdad?
-Thayssa cállate que das pena, ¿tú te piensas que una Salvatierra va a perder su valioso tiempo en el hijo de una pobre colombiana?
-En el hijo de una pobre colombiana puede que no… pero en el hijo de un Salvatierra sí
-Tu hijo no es un Salvatierra
-Mi hijo es un Salvatierra

Thayssa parece muy decidida a darlo todo por su hijo. Nunca la he visto tan enfadada como ahora.
-Pobre… me das pena, ¿Quién se va a creer que tu hijo sea un Salvatierra?
-Quizás nadie crea mi palabra porque solo soy una simple colombiana que no tiene donde caerse muerta…
-Por lo menos sabes lo poco creíble que eres- le digo con odio
-Pero la gente creerá en la palabra de Alejandro
-¿Y qué vas a hacer? ¿Desenterrarlo? ¡Ningún juez dictaría una orden para levantar el cadáver de mi marido!
-Yo no tengo que levantar ningún cadáver- Thayssa pone la mano en el bolsillo y saca un papel y me lo entrega- Léelo

Empiezo a leer el papel y la miro desafiante
-¿Cómo has conseguido esto?
-Mi hijo es tan dueño de la fortuna Salvatierra como tus propios hijos, ¿Qué pensará el juez cuando le enseñe el verdadero testamento de Alejandro?
-Maldita zorra- me lanzo encima de ella pero esta consigue esquivarme
-No intentes agredirme. Tengo cientos de papeles que te involucran en varios casos turbulentos, a ti y a tu ex amante Bernardo, puedo llevarte a la cárcel

Sus últimas palabras son alucinantes. Estoy en las manos de una simple criada. ¿Cómo he podido llegar a esta situación? Cojo el papel y lo destrozo en mil pedazos.
-Eso era solo una copia, el original lo tengo guardado en un lugar seguro
-Te mataré antes de que enseñes un solo papel- la amenazo
-Si muero, una persona se encargará de que salgan a la luz. Gloria estas acabada, pero te voy a decir una cosa. A mí no me importa tu dinero, yo solo quiero que mi hijo se salve. Te doy la oportunidad de que les digas a tus hijos la verdad y que donen una medula a cambio del testamento.
-Jamás
-Entonces tendré que ser yo quien se lo diga- se da la vuelta y la agarro por el hombro
-Está bien, se lo diré a mis hijos, pero tú a cambio me das el testamento
-Te lo daré cuando mi hijo tenga su medula. Te doy dos horas- Thayssa se da la vuelta y entra en la habitación número cinco

Regreso al ascensor ¿qué voy a hacer? ¿Cómo se lo diré a mis hijos? Mi móvil empieza a sonar, lo cojo.
-Abi está en la segunda planta, habitación número 6- me dice Ian
-Ahora voy

Llego a la habitación. Abi se encuentra en la cama, está muy pálida. A su lado está Ian agarrándole la mano. Esa situación me recuerda a Bernardo… son tan parecidos… ¿se repetirá la misma historia? ¿Mi hija se enamorará de Ian?
Me acerco a la cama, Abi apenas es capaz de hablar.
-En unas horas estarás mejor, ahora tienes que descansar- le dice Ian
-Has hecho un esfuerzo muy grande- le digo- Estoy orgullosa de ti

Abi empieza a llorar:
-Es la primera vez en años que me siento orgullosa de mi misma- dice mi hija- Hoy por fin me he sentido útil al salvarte la vida- mira a Ian
-Os dejo solos, voy a llamar a tu hermano- le digo a mi hija

♠♠♠

El piso es muy amplio y luminoso. Está muy bien amueblado. Lo malo es que es demasiado grande para una sola persona.
Voy al baño y enciendo la ducha, necesito refrescarme un poco. Dentro de nada voy a hablar con mi nuevo jefe.
Me visto rápido y bajo las escaleras. Al llegar a la calle veo a mucha gente caminando. No estoy acostumbrado a la vida en la ciudad, es algo estresante. Aprovecho un semáforo en rojo para cruzar un paso de cebra. Saco de mi bolsillo una nota con la dirección de mi jefe apuntada. Más o menos sé donde es, pero me gustaría preguntarle a alguien para asegurarme… ¡pero lo malo es que no sé francés!
Miro carteles y encuentro el que busco. Sigo una recta y miro el número de la vivienda. Veo a una pareja joven abrazados y dándose besos… es inevitable que piense en Elena. ¿Que estará haciendo ahora? ¿Me odiará? Ella jamás comprenderá que la dejé por nuestro bien. Necesitamos dinero o nos embargaran.

Llamo en la puerta de la casa y aparece por la ventana un tío con mala cara que me pregunta si soy Hugo y le digo que sí con la cabeza.
Entro en la vivienda, todo está derrumbado. Es una casa muy vieja, hay ratones caminando por el suelo. Sigo una voz que me dice:
-Por aquí

Llego a una habitación que está un poco más ordenada, por lo menos no tiene ratones. Hay una mesa grande llena de bolsas. Solo hay un hombre gordo en la habitación:
-¿Eres Hugo? ¿El sobrino de Joaquín?
-Sí, soy yo
-Bienvenido a tu nuevo trabajo- me dice con un tono de voz que da miedo

♠♠♠

-Abi, ¿estas bien?- aparecen Alex e Iria en la habitación
-Sí, estoy bien- le contesta mi hija

En estas horas trascurridas, Abi está mucho mejor. Tiene más energía gracias a los medicamentos. Ian no se ha separado ni un minuto de su lado.
-Me habías asustado- le dice Alex
-Mamá es muy exagerada- le contesta Abi
-Yo no soy exagerada- les digo a los dos
-Pero ¿Qué te ha pasado?- le pregunta Iria
-Me salvó la vida, se levantó para avisarme de que una caja de cemento iba a caer encima de mí- le dice Ian
-¿De verdad? ¿Te levantaste?- le pregunta incrédula Iria
-¡Esa es mi hermana! ¡Una gran heroína!- le dice Alex todo feliz

Todos nos reímos. De pronto me doy cuenta de Thayssa. Es hora de comunicarles la noticia a mis hijos.

♠♠♠

-¿Qué tal el trabajo?- le pregunto a mi sobrino por el teléfono
-Muy bien, hoy he tenido el primer encargo
-¿Ha sido muy difícil?
-Para nada, no es tan difícil como pensaba. Solo tengo que llevar una bolsa con droga a una determinada persona y este me paga. Es todo muy fácil
-Ya te dije yo que te ibas a hacer millonario por nada
-Gracias por conseguirme este trabajo
-¿Estas feliz?

No obtengo respuesta
-¿Extrañas a Elena?- le pregunto
-Sí…- el tono de voz de Hugo ha cambiado- ¿La has visto?
-Hace unos días la fui a visitar, está muy triste
-Lo debe de estar pasando fatal…
-Tranquilo Hugo, cuando regreses con el dinero todo se solucionará
-Eso espero, la quiero mucho y no me gustaría perderla para siempre

Después de una conversación de veinte minutos, cuelgo el teléfono. Qué suerte tiene mi sobrino de tener un tío tan bueno como yo.
Abro las ventanas, sigue lloviendo. ¿Qué estará haciendo Gloria Salvatierra en estos momentos?
A mi mente vienen todos los recuerdos que más dolor me causaron. Por culpa de Gloria quedé en la ruina, mi mujer me abandonó… ¡todo por su culpa! Pero ella no es la única culpable, su abogado la ayudó en todo. ¡Malditos traidores!
Mi venganza tiene que terminar, juré que me vengaría de Bernardo y de Gloria… y voy a terminar mi venganza.
Saco de un cajón una hoja que pone:
“¿Quieres saber donde están Gloria Salvatierra y su abogado Bernardo? Yo te puedo ayudar a encontrarlos”

Esa nota anónima la encontré un día en la puerta de mi casa. Gracias a ese aliado conseguí encontrarlos y poner en marcha mi venganza.

♠♠♠

-¿De qué nos quieres hablar mamá?- me pregunta Abi
-Hijos, quiero hablar con vosotros dos de una cosa muy importante. No quiero que nadie más se entere, por eso le he pedido a Iria y a Ian que se fueran un minuto de la habitación.
-Me estas preocupando madre- me dice Alex- ¿Qué es eso tan importante que nos tienes que contar?
-Es sobre Thayssa
-¿Thayssa?- se preguntan los dos al mismo tiempo
-Sí, Thayssa. Quiero contaros un secreto que nadie más debe de saber
-¿Nos vas a contar por que la despediste?- me pregunta Abi
-Sí… pero quiero que seáis comprensibles con todo lo que os voy a decir
-Lo seremos- me dice Alex

Me siento en una silla y tomo aire. Es hora de contarlo, tengo que contárselo o si no iré a la cárcel.
-Thayssa tiene un hijo que está enfermo, por eso faltaba al trabajo
-¿Tiene un hijo?- se preguntan sorprendidos
-Sí, el pequeño está en este hospital por lo que tengo entendido y necesita urgentemente un trasplante de médula. Pero lo malo es que solo puede recibir un trasplante de un hermano
-Pero Thayssa no tiene más hijos- afirma Alex
-Thayssa no, pero el padre de su hijo sí

Abi empieza a comprender por donde van los tiros:
-¿Quieres que nosotros le donemos nuestra medula?- me pregunta
-¡Como le vamos a donar nosotros! Eso significaría que…- Alex me mira fijamente
-Alejandro es el padre del hijo de Thayssa, ambos tuvieron una aventura

Los dos hermanos se miran, no se creen lo que les he dicho.
-Yo me he enterado hace poco, por eso despedí a Thayssa.
-¿Thayssa y papá? ¡No puede ser!- dice Abi llorando
-¿Tenemos otro hermano?- me pregunta Alex
-Un bastardo. Thayssa lo único que quiere es la herencia de vuestro Padre
-Pero si papá te lo dejó todo a ti- me dice Alex
-Con eso no contaba ella. Thayssa lo único que quería era el dinero y romper mi matrimonio. Es una puta

Abi sigue sin creerse nada. La pobre tenía a su padre en un pedestal.
-Yo seré la donante- dice mi hija
-¿Tu? Estás muy débil, mejor seré yo- le responde Alex
-No, yo quiero ser la donante- Abi se pone muy sería- Creo que soy la persona adecuada
-¿Estás segura hija?
-Sí mamá, yo seré la donante

♠♠♠

-¡Lo tengo!- exclamo de alegría

En mis manos tengo los papeles del caso que estaba buscando. Cojo el retrato robot y lo pongo encima de la mesa. Me siento en la silla y al lado abro la carpeta con el caso archivado. Ahora sé de que me sonaba la cara de Gloria Salvatierra. Ella es la mujer que estuvimos buscando durante mucho tiempo. Miro el caso, se trata de un asesinato. Del asesinato de una joven secretaría llamada Andrea. Nunca se encontró al asesino, solo un testigo vio al asesino y se logro hacer un retrato robot…
-Es hora de reabrir el caso

jueves, 27 de enero de 2011

Sesenta y dos

“He pasado por cosas muy duras durante todo este tiempo, pasé de ser una adolescente feliz… a una mujer desdichada. Durante todos estos años no he sufrido más que problemas: la muerte de mi novio y de mi padre, el accidente que me dejó en silla de ruedas…
Todo hizo que perdiera las esperanzas y las ganas de vivir. Pero ahora, después de todo lo malo, por fin estoy viendo la luz. Las cosas se están arreglando: El desprecio que sufrí durante todos estos años por parte de mi madre, las ganas de morir…
Ahora tengo claro que la persona que cambió mi vida por completo es Ian, gracias a él no me suicidé aquel día, gracias a él ahora siento ganas de vivir la vida.
Desde que mi madre tuvo el accidente, todo fue a mejor. Después de una semana, ella se resiste a bajar del hospital porque cree que no está totalmente recuperada, yo seguí con mis pruebas de rehabilitación esperando el regreso de Ian.
Por fin han terminado las vacaciones de navidad, Ian regresa hoy y tengo claro que va a ser un gran día”

-¡Que no! ¡He dicho que no y es que no!- le digo a la enfermera
-Pero señora, si ya le han dado el alta
-¡Me da igual! ¡Yo sé que no estoy recuperada! ¡He tenido un accidente, merezco más atención!
-Señora le repito que ya está totalmente curada, si no lo estuviese no le daríamos el alta. Necesitamos que recoja sus cosas, nos hace falta su habitación para un nuevo paciente

En ese momento entra en la habitación mi hija Abi.
-Mamá no seas testaruda, coge el alta y vayamos para la mansión
-¡Que no hija! En este hospital son todos unos vagos

La enfermera se da por vencida y sale de la habitación. Mi hija se acerca a mí:
-Mamá ¿Qué te preocupa?
-Abi, creo que no estoy totalmente recuperada, me duele mucho la espalda
-Pero si te hicieron placas y no vieron nada fuera de lo normal
-¡Este hospital está lleno de incompetentes!
-¿Y por qué decidiste venir aquí?- me pregunta

Si mi hija supiera la verdadera razón por la que decidí cambiar de hospital…
Si realmente estuviera preocupada por mi salud iría a mi hospital de siempre, es mucho más caro y son más profesionales, pero mi intención no es esa, en este hospital está el hijo de Thayssa y después de una semana intentando buscarlo, aun no lo he encontrado.
-Mama ¿en qué piensas?- me pregunta al verme concentrada
-En nada hija
-Pues entonces dime, ¿Por qué has cambiado de hospital?
-Por que este era el que más cerca estaba del lugar del accidente y no quería morir de camino al otro hospital

Abi parece indecisa, aún no se cree mi respuesta.
-Hija ¿puedes traerme un café?- le digo al mirar la hora
-Claro, ahora te lo traigo

Abi mueve la silla de ruedas y se acerca a la puerta.
-Por cierto hija, ¿Qué tal la rehabilitación?

Ella se da la vuelta y me mira con una amplia sonrisa:
-Muy bien, ya soy capaz de mantenerme de pie y dar varios pasos, pero tengo que ir poco a poco
-Me alegro de que por fin vaya todo bien
-Gracias mamá, no sabes las ganas que tenía que me preguntases sobre mi recuperación

Abi abre la puerta y sale de la habitación. En ese momento entra Claudio y cierra la puerta.
-¿Qué tal está la enferma?- me pregunta
-Muy bien Claudio, ¿me traes buenas noticias?- le digo mientras él se acerca a mi cama
-No, aún no he encontrado la habitación del hijo de Thayssa, he buscado por todas las plantas y nada
-¡Incompetente! ¿Tanto te cuesta encontrar una puta habitación? No tenemos mucho tiempo, me van a poner fuera del hospital esta tarde
-Lo sé señora, pero no es mi culpa, yo hago todo lo que puedo
-Está claro que si quieres hacer algo bien, tienes que hacerlo tu misma

♠♠♠

Llego a la máquina de café, intento poner el dinero pero no le llego. En estos momentos me siento inútil… pero menos mal que me estoy recuperando. Hago fuerza en la silla e intento ponerme de pie. Pongo un pie en el suelo y después el otro, sigo sujetándome a la silla, estoy casi de pie pero mi mal equilibrio hace que mi mano resbale, no tengo donde sujetarme… ¡y me caigo al suelo!
Sufro un gran golpe en la espalda. Un enfermero se acerca rápido a mí y me ayuda a subirme a la silla
-¿Estas bien?- me pregunta
-Sí, solo ha sido un golpe
-¿Quieres que te eche un vistazo para asegurarnos de que no ha sido nada?
-No gracias, solo ha sido un golpe sin importancia
-¿Estas segura?

El enfermero insiste, es moreno y de ojos azules.
-De verdad, no hace falta

Él me guiña un ojo y se va.
-Un momento- le digo

Se da la vuelta y me sonríe, dejando a la vista su perfecta dentadura blanca.
-Ya sabía yo que necesitabas mi ayuda-se acerca a mí- ¿Quieres que te lleve a un medico?
-No, lo único que quiero es que me ayudes a coger un descafeinado- le sonrío

Él, amablemente, presiona el botón y paga con su dinero el café.
-Aquí lo tienes
-Espera que te doy el dinero- saco del pantalón la cartera
-No, la invito
-¿Por qué me vas a invitar?
-Por ser testaruda- me vuelve a guiñar un ojo, se da la vuelta y se va

Ahora que tengo el café, me pregunto cómo voy a hacer para llegar a la habitación de mi madre sin derramarlo. Muevo un poco la rueda de la silla y veo como hay sangre en mi pantalón. Mi rodilla está sangrando. ¡Mierda! ¡Soy una torpe! ¿A quién quiero engañar? No soy capaz ni de coger un café.
-¿Abi?- dice una voz de mujer a mis espaldas

Me giro y la veo:
-¿Thayssa? ¿Qué haces aquí?- le pregunto sorprendida al verla
-Tengo a un familiar enfermo- me dice con una voz triste- ¿Y tú qué haces aquí?
-Mi madre está ingresada
-¿En este hospital?- me pregunta
-Sí

Thayssa se queda pensativa.
-¿En qué habitación está?- me pregunta
-En la 636, ¿quieres darle una visita?
-No, no quiero volver a verla
-¿Por qué? ¿Qué os ha pasado? ¿Por qué te has ido de la mansión?
-Señorita Abi… ahora no puedo contárselo, es una larga historia. Su madre no se porto bien conmigo
-¿Qué te ha hecho?- la miro a los ojos y le agarro la mano- Thayssa quiero que regreses, la mansión no es lo mismo sin ti, además ahora Gloria es otra persona, el accidente la ha cambiado
-Yo no estoy tan segura de eso, una persona no cambia de la noche a la mañana
-Pues mi madre sí que lo ha hecho
-Me alegro por ella- se da la vuelta y cuando llega al ascensor dice su última frase- Recuerda, las personas no cambian de la noche a la mañana

♠♠♠

Dejo mis cosas en mi habitación y salgo a la búsqueda de alguien. En toda la mansión no encuentro a nadie. Salgo al jardín y veo a Tomás:
-¡Tomás!- le digo al verlo
-Hola Ian- nos damos la mano
-¡Cuánto tiempo!- le digo- ¿Sabes dónde está la gente?
-La señora Gloria aún sigue en el hospital y Abi fue a visitarla. Iria y Alex fueron al hospital a hacer unas pruebas.
-Muchas gracias Tomas- me doy la vuelta y él continua con su trabajo

Camino hacia la casa pero me detengo. Creo que es hora de hablar con él. Me doy la vuelta:
-Tomás, ¿puedo preguntarte una cosa?
-Claro- dice dejando las tijeras en el suelo
-¿Te acostaste con Ana?

Se queda callado, no dice nada. Mira para todos los lados, pero sin ninguna dirección fija.
-Sí, lo hice- al terminar de decir la frase, se protege con sus manos
-No te voy a pegar- le digo riéndome
-¿Ah no?
-No, la culpa no ha sido solo tuya. Además, ahora no me importa la vida de Ana, ya no estoy con ella
-Es lo mejor que podrías hacer, esa chica no es de fiar. Es mejor Abi
-¿Abi?
-¿Qué te piensas? ¿Que soy tonto? Sé que estas enamorado de ella, se te nota, es más, se os nota a los dos. Cuando estáis juntos siempre estáis sonriendo…
-Tomas, quiero que sepas que no es por venganza ni nada. Yo me estoy enamorando de ella
-Lo sé Ian, hacéis muy buena pareja

♠♠♠

-El café esta delicioso- me dice mi madre
-¿Mamá donde esta Claudio?- le pregunto
-Se fue a la cafetería
-¿Sabes a quien he visto en el pasillo?
-¿A quién?
-A Thayssa

El nombre de nuestra ex criada hace que mi madre tire un poco de café en la cama
-¿Dónde la has visto?
-Estaba en la máquina de café, después subió en el ascensor. ¿Por qué estas nerviosa?
-¿Has hablado con ella? ¿Qué te ha dicho?
-Tranquila mamá, solo hemos hablado de que tiene un pariente hospitalizado y nada más
-Maldita mujer
-¿Pero qué te pasa con ella? ¿Por qué la odias tanto?
-No quiero hablar de eso

Alguien llama a la puerta. Es un enfermero.
-Buenas tardes señora Salvatierra
-Buenas tardes Fran- le dice mi madre

Lo miro, es el mismo que me ayudó antes.
-¡Que coincidencia!- dice al verme
-¿Os conocéis?- le pregunta mi madre
-Sí, la ayude hace unos minutos con el café
-Ella es mi hija, se llama Abi y no tiene novio- le dice mi madre
-¡Mamá!- le digo- ¿Me estas vendiendo o qué?

El enfermero empieza a reírse.
-Yo soy Fran- se acerca y nos damos dos besos
-Encantando- le digo con una sonrisa de oreja a oreja
-Señora Gloria, es hora de que recoja sus cosas- le dice a mi madre
-¿De verdad no me puedo quedar más tiempo?
-No, esto es un hospital no un hotel…- le dice Fran
-Muy bien, ahora mismo empezaré a recoger

♠♠♠

Los minutos parecen que son horas. Alex y Yo llevamos más de media hora sentados esperando a que nos llamen para darnos los resultados de las últimas pruebas. Un niño pequeño se queda mirándome y señala con su mano el pañuelo rojo que tengo en la cabeza. La madre, al ver a su hijo, le agarra de la mano y le dice una cosa.
-Es un niño, tiene curiosidad- me dice Alex
-Lo sé, pero aún no estoy acostumbrada a que la gente me mire
-¿Por qué? ¡Con lo guapa que eres! Piensa que cuando te miren es porque te confunden con una modelo o una actriz
-Alex… ¡tu estas mal! Si la gente me mira es porque me estoy quedando calva
-Tu siempre mirando el lado negativo
-No miro el lado negativo, miro la realidad

Alex se da por vencido, no insiste más. Una enfermera dice mi nombre y entramos en la consulta.
-¿Preparada?- me dice Alex
-No- le digo

Nos sentamos delante del doctor.
-¿Qué tal estás Iria?
-Un poco nerviosa
-Tranquila, tengo el presentimiento de que todo está bien

El médico coge el sobre y lo abre. Saca unas hojas y empieza a leerlas. No entiendo nada de lo que dice, es un lenguaje típico de los médicos.
-Enhorabuena- es lo único que le entiendo
-¿Todo está bien?- le pregunta Alex
-Sí, Iria está reaccionando perfectamente a la quimioterapia. Poco a poco se recuperará

Las palabras del médico me llenan de alegría, me levanto empujando la silla y empiezo a saltar de alegría. Alex se levanta y me abraza.
-¿Sabes lo que significa esto?- le pregunto
-¡Que te recuperaras!- me dice Alex
-No, esto significa que ya podemos empezar a planear nuestra boda

Alex me sonríe y me besa.
-¿Estaré invitado a la boda?- pregunta el doctor
-Claro que estas invitado- le digo sonriente

♠♠♠

Mi madre, Claudio y yo ya tenemos todo listo. El enfermero nos acompaña a la salida. Pasamos por delante del pasillo para coger el ascensor y vemos a Thayssa de espaldas subiendo unas escaleras. Veo como mi madre y Claudio se lanzan una mirada sospechosa.
El ascensor llega y subimos.
-Claudio, necesito que me cojas la pulsea que deje en la habitación

Claudio sale del ascensor y las puertas se cierran. Todo parece sospecho, juraría que no dejamos nada en la habitación.

Al llegar a la planta baja vemos a Ian en la recepción. Esté al vernos viene corriendo y me da dos besos.
-¿Cómo está señora?- le dice a mi madre
-Muy bien Ian, ahora mismo me han dado el alta- le contesta
-Me alegro señora, ¿le ayudo con sus cosas?

Ian le coge a mi madre las bolsas que lleva en la mano.
-Voy a pagar el hospital, vosotros id a coger un taxi- me dice mi madre

Ian empuja la silla y salimos del hospital. Hace un día medianamente bueno. Hay sol pero al mismo tiempo un fuerte viento.
-¿Qué tal las navidades?- le pregunto
-Un poco… revueltas
-¿Revueltas?
-Sí, he cortado con Ana
-¿Has cortado con Ana?- le pregunto sorprendida
-Sí, ahora estoy soltero, después de cinco largos años viviendo en la ignorancia
-Me alegra que hayas recapacitado

Nos detenemos al lado de una parada de taxis, justo al lado hay una casa en obras. Él se arrodilla delante de mí y me agarra las manos:
-Ahora solo te quiero a ti- me sonríe
-Y yo a ti…- nos acercamos y nos fundimos en un apasionado beso
-¿Sabes que no he parado de pensar en ti?
-Ni yo en ti

Unas gotas empiezan a caer del cielo. Ian coge la silla y nos situamos en la entrada de una casa a esperar que llegue un taxi.
-¿Has hecho los ejercicios?- me pregunta
-Sí, estuve toda la semana haciéndolos
-¿Has notado algún cambio?- me pregunta sonriente, lleno de esperanzas
-Sí, al principio podía ponerme en pie. Pero hoy sufrí un gran golpe que me dejó la rodilla sangrando
-Es normal, de las caídas aprendemos
-Pero me caí delante de todo el hospital, soy una inútil
-No eres una inútil, eres valiente al intentar hacer ese esfuerzo delante de todos. Yo te admiro mucho
-Pues en esos momentos de valentía es cuando yo más te necesito
-Y a partir de ahora me tendrás siempre

La lluvia empieza a hacerse más fuerte, un taxi está a punto de parar.
-Voy a llamarlo- Ian se sube la chaqueta, tapándose la cabeza y sale a coger el taxi

El taxi no para, continua su camino. Ian va detrás de él pero no tiene suerte. Vuelve a la parada con la esperanza de que llegue otro taxi. Se acerca a la acera y hace gestos para que se pare algún taxi.
Hace bastante viento, cerca de donde está Ian hay una casa en obras. Veo como una grúa que está a sujetar una caja llena de cemento pierde el control.
-Ian, ¡cuidado!- le grito

Pero entre el viento y el ruido de los coches no me escucha.
-¡Ian! ¡Ian!- repito su nombre

Muevo las ruedas e intento acercarme a él, hace demasiado viento, tanto que no soy capaz de mover la silla y caigo al suelo. Nuevamente queda demostrada mi inutilidad. Ian continúa llamando al taxi. El hombre de la grúa intenta avisar a Ian de que se aparte… Una de las cuerda que sujeta la caja se rompe…
¿Va a morir delante de mis ojos? ¿No puedo hacer nada para evitarlo?
Una rabia en mi interior me da fuerzas. Con mis manos hago fuerza en el suelo que está lleno de agua y poco a poco consigo levantarme. Me pongo de pie y consigo dar un paso, y otro… ¡estoy caminando! Me queda poco, ya estoy llegando:
-¡Ian!- le grito

Este me escucha, se da la vuelta y me mira. Me ve de pie, toda mojada. Se acerca corriendo a mí y me sujeta
-¿Abi qué te pasa?

En ese momento pierdo las fuerzas, caigo en sus brazos. Puedo ver como la caja de cemento cae en el lugar donde estaba antes Ian. Por suerte no le ha pasado nada.
-Me has salvado la vida- me dice Ian agarrándome la mano

♠♠♠

-Señor inspector, le traigo la caja que me ha pedido

El teniente Gonzalo deja encima de la mesa de mi despacho una vieja caja llena de papeles.
-Muchas gracias Gonzalo

Se despide amablemente y cierra la puerta dejándome solo en mi despacho. Me acerco a la caja y le quito un poco el polvo que tiene. La abro y saco todos los papeles que tiene, hay más de 500 casos archivado en esta caja.
Empiezo a buscar un caso en especial. Cojo mi taza de café y le doy un sorbo grande. Buscarlo me va a llevar bastante tiempo.

Ojeo por encima los casos no resueltos y encuentro una hoja más grande que las otras. Cojo la hoja y le doy la vuelta, es un retrato robot.
Un retrato robot de una mujer que me resulta muy familiar…

jueves, 20 de enero de 2011

Sesenta y uno

Llegamos a la recepción, allí mi hermano se cuela en una fila llena de personas que empiezan a quejarse.
-Señorita, ¿Cuál es la habitación de la señora Gloria?- le dice a la recepcionista
-Por favor, espere su turno- le contesta
-No puedo esperar, mi madre ha tenido un accidente y quiero saber cómo está
-Por favor, vuelva a la cola
-Alex por favor, pongámonos en la cola- le digo

La gente empieza a mosquearse, la recepcionista no le hace ningún caso a mi hermano y este se cabrea. Con su puño da un fuerte golpe en la pared, todos se quedan cayados, están asustados.
-Alex…- le digo agarrándole de la mano.

Él se suelta y se dirige con una mirada desafiante a la recepcionista:
-¿Me puede decir dónde está la señora Gloria Salvatierra?- intenta contener la rabia
-Sí, un momento- la recepcionista le ha cogido miedo y empieza a teclear en el ordenador- La señora Salvatierra está en la habitación número 636
-Muchas gracias

Alex se da la vuelta y empuja mi silla:
-Te has pasado- le digo
-Hay que hacerse respetar, si no nadie te hace caso
-Espero que no te comportes así en tu trabajo…
-Yo trabajo en un hospital público, esté es uno privado y aquí como no te hagas oír te acaban comiendo

Subimos en el ascensor. Pulsamos el botón número 6 y las puertas se cierran.
-¿Por qué madre ha cambiado de hospital?- le pregunto a mi hermano
-No tengo ni idea…
-Este es el peor comienzo de año de la historia
-Abi no te desanimes, estamos a 1 de enero. Deberíamos de estar alegres, es un día especial
-¿Alegres? Si nada más terminar las uvas nos llamaron diciendo que nuestra madre estaba en el hospital…
-Hemos empezado mal el año…

El ascensor continúa subiendo. Miro a los números, estoy deseando llegar a la habitación de mi madre, quiero saber a dónde se dirigía.
-¿En qué piensas?- me pregunta Alex
-Llevo horas pensando en una cosa… ¿A dónde se dirigía mamá cuando tuvo el accidente?
-No tengo ni idea, tendremos que preguntárselo

El ascensor abre las puertas, llegamos al pasillo y empezamos a buscar la habitación número 636.
-Allí está la habitación- le indico con la mano a mi hermano

Nos colocamos justo enfrente de la puerta, llamamos y abrimos. La habitación es individual, eso es lo bueno de los hospitales privados. Para nuestra sorpresa descubrimos que nuestra madre no está sola como creíamos, tiene compañía…

♠♠♠

Cierro la maleta, por fin he terminado de hacerla. Me acerco a Elena y le ayudo a cerrar la suya.
-Aquí no cabe ni un calcetín más- le digo
-La maleta es pequeña
-¿Pequeña? ¡Tú has visto la ropa que tienes!
-Creo que tenemos que comprar una maleta más grande
-Esta nos llega- le agarro de las manos y la beso
-¿Crees que con un beso voy a cambiar de opinión?- me dice sonriendo
-No… pero con dos…- le doy otro beso
-Vale… tú ganas

Miro el reloj, son las siete de la mañana, dentro de dos horas despegará nuestro vuelo.
-Cariño voy a mirar si nos hemos olvidado algo- me dice Elena

Ella sale de la habitación. Yo mientras miro por la ventana. Se empiezan a ver los primeros rayos del sol, aunque todavía es muy pronto para que amanezca. Abro la puerta y bajo las escaleras. Miro cada rincón de la casa, todo lo que veo me trae maravillosos recuerdos. En esta casa viví los días más felices de mi vida al lado de la mujer que más quiero. En mi interior siento felicidad, por fin estoy al lado de alguien que merece la pena, ella es la mujer de mi vida… ¿Qué estoy haciendo? En un momento toda mi felicidad se derrumba, hoy tendría que ser el día más feliz de mi vida… pero no lo es. Pensar en el viaje, en la mala vida que le voy a dar… ella no se merece eso… ¿y si un día no entrego un pedido y la matan como venganza? ¡La gente está muy loca!
-Hugo, hay un problema

Me doy la vuelta, ella está detrás de mí, en sus manos tiene un sobre blanco en cuyo interior se encuentran los billetes del avión
-¿Qué sucede?- le pregunto
-No encuentro mi billete, el tuyo está aquí dentro pero el mío…- continua mirando como si el sobre tuviese un escondite secreto donde pudiera estar su billete

Me acerco a ella y le agarro la mano.
-¿Dónde está mi billete?- empieza a ponerse nerviosa
-No tienes billete- le digo
-¿Cómo que no tengo billete?
-No te lo quería decir hasta hoy porque sabía que no estabas de acuerdo… pero…
-No, cállate, no sigas hablando- tira el sobre al suelo y se pone las manos en el oído
-Elena escúchame, lo que te tengo que decir es muy importante
-¿Más importante que yo?- sus ojos empiezan a humedecerse
-No, tu eres lo más importante que tengo en la vida, pero no quiero que vengas conmigo a Francia
-¿Por qué? ¿Tienes otra? ¿Me estas dejando?
-No digas tonterías, yo te quiero a ti y solo a ti. No hay nadie más en mi vida
-¿Entonces porque no quieres que vaya contigo?
-Porque no quiero que te suceda nada, mi tío te mintió. El trabajo que tengo en Francia es de repartidor de droga, es un trabajo muy peligroso y si algo sale mal te pueden matar y yo no quiero que eso ocurra

Elena me empuja con rabia
-Me prometiste que ibas a dejar esos mundos, me lo juraste
-Te lo prometí, pero no puedo rechazar la oferta, necesitamos el dinero para que no nos embarguen
-¡Qué más da el dinero! ¿De qué me sirve el dinero si estás muerto?
-No voy a morir- intento sonar lo mas creíble posible, pero mi voz empieza a fallar, estoy llorando
-¿Si tan seguro estas de que no vas a morir porque no me llevas contigo?

Me quedo callado, no sé qué responderle
-¿Lo ves? No te fías ni de tu propia palabra, ir a Francia a trabajar como repartidor de droga es una sentencia de muerte. ¡Estas sentenciando tu propia muerte!
-Regresaré, te lo prometo, tan solo serán cinco meses
-No me prometas nada, ya no creo en tus promesas
-¿Y en mi corazón?
-Ni en tu corazón… si te vas no quiero saber nada más de ti
-Elena no me hagas esto…- me arrodillo y la miro a los ojos

Elena está llorando y con una voz firme me dice:
-Elige, o el trabajo o yo

♠♠♠

-¡Queridos hijos! ¡Entrad!- la voz de mi madre suena distinta a la que estamos acostumbrados a escuchar.

En una cama con sabanas blanca se encuentra nuestra madre. A su lado, de pie, se encuentra un hombre que nos sonríe.
-¿Claudio? ¿Qué haces aquí?- le pregunto
-Me enteré de que vuestra madre estaba en el hospital e inmediatamente vine a visitarla
-Yo pensaba que estabas en tu pueblo arreglando unos asuntos
-Termine de arreglarlos señorita Abi

Claudio sigue como siempre, con su ropa vieja y con su cara de pocos amigos.
-Abi, Alex acercaros- nos dice mi madre

Veo que esconde algo en su mano.
-Claudio por favor, tráeme el bolso- le dice

¿Por favor? ¡Desde cuando mi madre le dice por favor a un sirviente! Hay algo que falla…
Mi hermano se sienta en el borde de la cama y yo me coloco justo al lado de mi madre. Ella deja lo que tiene en la mano en el bolso. ¿Qué esconderá?
-Señora Salvatierra, ¿quiere que la deje a solas con sus hijos?
-Si no es molestia…- le dice mi madre

Claudio se aleja y sale de la habitación.
-¿A qué estás jugando madre?- le dice Alex
-¿Cómo que a que estoy jugando?- le pregunta
-Tú no eres así, ¿desde cuándo le pides por favor a un sirviente?- veo que mi hermano también se ha fijado en el comportamiento de mi madre
-Alex, quiero hablar con vosotros dos, tengo algo que contaros. Abi por favor, acércate un poco más

Empujo las ruedas y me desplazo unos centímetros más, mi madre se levanta un poco y me coge la mano:
-Quiero pedirte perdón por todo lo que te he hecho. Sé que en estos 21 años nunca te demostré todo el cariño que te mereces, nunca he sido una buena madre contigo…
-Mamá no sigas…- le digo
-Sí Abi, escúchame, quiero pedirte perdón, perdón por todo. Perdóname por no aceptar tu noviazgo con Elías, por intentar…
-¿Matarlo?- le digo
-Yo jamás intenté matar a Elías
-Tu querías verlo muerto
-No te lo niego, ese chico no te convenía pero ahora mi punto de vista ha cambiado. He sido una imbécil… perdóname, te lo digo de corazón- los ojos de mi madre empiezan a humedecerse, me agarra más fuerte las manos- Quiero que olvidemos el pasado, quiero ser tu madre, la madre que siempre mereciste tener
-¿Por qué le pagabas al viejo fisioterapeuta para que no me recuperase? ¿Por qué me maltratabas?
-Abi, por favor olvidemos todo. He sido una mala mujer. Estar tan cerca de la muerte me ha abierto los ojos. Nunca te lo he dicho pero te quiero. Para mí es un orgullo tenerte como hija

Esas palabras hacen que mi corazón sienta algo extraño. Mi madre me está diciendo las mejores palabras de su vida. ¿Es verdad que ha cambiado? Parece ser que sí…
-Te perdono madre- nos abrazamos y me besa en la frente
-Alex, ahora quiero hablar contigo

Alex está serio, con los brazos cruzados.
-Habla- le dice fríamente
-Hijo, no seas tan borde conmigo por favor
-Gloria te voy a ser sincero, no te creo nada de lo que dices. En mi opinión estas actuando, sé la clase de mujer que eres, me lo demostraste ayer cuando me echaste de la casa
-Hijo escúchame- mi madre intenta acercarse a Alex, pero este se levanta bruscamente de la cama
-¡Alex no seas así con nuestra madre!- le digo
-¿Ya te ha convencido Abi? ¿Ya le perdonas tan fácilmente todo lo que te ha hecho?
-Es nuestra madre, nos dio la vida y esté arrepentida de todo
-Ella no sabe lo que es el arrepentimiento
-Alex, no seas tan cruel con ella…

Mi madre empieza a llorar.
-Alex no quiero que te vayas de casa, por favor, perdóname todo lo que te he hecho. He sido una tonta. Ahora veo la realidad, acepto tu boda con Iria
-¿No te enteras verdad? ¡Lo que tú opines no me importa nada! Me voy a casar con ella quieras o no
-Hijo… por favor…
-No te voy a perdonar- veo como mi hermano está aguantando las lágrimas
-Alex, recapacita, mírala, es otra mujer… ya no es la de antes- le digo

Alex la mira de arriba abajo, mi madre tiene un clínex y se está limpiando las lágrimas. Se acerca a ella y le coge la mano.
-Te perdono- le dice finalmente
-Soy la madre más feliz del mundo, por favor dadme un abrazo

Los dos la abrazamos con fuerza, es la primera vez que nos abrazamos los tres.
-Vuestro padre estaría muy orgulloso de este momento- nos dice mi madre

Y es verdad, si mi padre estuviera vivo y nos viese, estaría muy orgulloso de nosotros.

♠♠♠

Llego a la mansión Salvatierra, según los últimos rumores Gloria a tenido un accidente y está ingresada en un hospital. La casa está desocupada. Llego a la puerta y llamo al timbre. Una chica joven abre la puerta, debe de ser una nueva empleada.
-Buenos días, ¿Qué desea?- me dice
-Buenos días, ¿Está Tomás?
-¿El jardinero?- me pregunta extrañada, es raro que un empleado reciba visitas
-Sí, ese mismo
-Tomás se encuentra en el jardín, mira ¿ves aquella puerta…?-la interrumpo
-Sé dónde se encuentra el jardín, muchas gracias

Me despido y abro la puerta que lleva al jardín. Allí veo a Tomás que está trabajando. Él suelta las tijeras para acercarse corriendo a mí y darme un abrazo:
-¡Thayssa!- me dice alegre
-¡Tomás!- le digo
-Cuanto tiempo, ¿Por qué te marchaste? ¿Dónde estás viviendo? ¡Se te extraña mucho!
-Tomás ahora no tengo tiempo para contestar a tus preguntas, necesito tu ayuda
-¿Mi ayuda?
-Sí, necesito que me afirmes los rumores
-¿Qué rumores?- me pregunta
-¿Es verdad que Gloria ha tenido un accidente?
-Sí y está hospitalizada
-Muy bien ahora necesito que me ayudes a colarme en la mansión
-¿En la mansión? Thayssa me estas poniendo en un compromiso
-No te lo pediría si no fuese importante…

Tras una larga pausa, Tomás contesta:
-Cuenta con mi ayuda

♠♠♠

Alguien llama a la puerta. Me acerco y abro:
-Hola- me dice la persona que ha llamado a la puerta
-¿A qué has venido?
-Quería ver si….
-No tranquilo, él no está

Me mira de arriba abajo, tengo un aspecto horroroso. Estoy en pijama y tengo un paquete de clínex en la mano y el ritmel lo tengo corrido.
-¿Te… dejó?- me pregunta
-Sí
-Cuanto lo siento…
-¿Lo sientes? ¡Tú fuiste quien arruinó nuestra relación!
-Elena… yo jamás intenté arruinar vuestra relación, para mí hacíais una buena pareja, la mejor pareja del mundo
-Tú le ofreciste ese trabajo, tú lo introdujiste en ese mundo
-¿Te recuerdo que si no llega a ser por eso tu jamás lo conocerías?
-Y me arrepiento, prefiero renunciar a haberlo conocido que verlo muerto- le digo firmemente

Joaquín entra en la casa y cierra la puerta.
-Vete- le digo
-Elena, no quiero llevarme mal contigo, vengo a pedirte que regreses a trabajar como camarera
-¿Cómo camarera? ¡Ni en sueños! Prefiero morir de hambre que volver
-Yo que tú me lo pensaba, ahora mi sobrino te ha dejado y no tienes dinero…
-Vete de mi casa- abro la puerta y le hago un gesto para que se valla
-Aquí te dejo mi tarjeta- me la da

La cojo y la rompo en pedazos y la tiro al suelo.
-Vete de mi casa- le vuelvo a decir

Él se va y le cierro la puerta. ¡Estoy harta de todo! Cuando todo estaba bien… ¡cuando por fin encontré al chico ideal!
Maldita sea la hora en que Joaquín se cruzó en su camino, él le arruinó la vida y por su culpa Hugo va a morir. ¿Y yo que puedo hacer? ¿Cómo me puedo vengar sin que Hugo salga involucrado? ¡Ya lo sé!

Corro hacía el dormitorio y cojo la agenda, busco la letra i y veo el número de Ian, que suerte que Hugo lo apuntara. Cojo mi móvil y le envió el siguiente mensaje:
“Ian, soy Elena la novia de Hugo. Sé que no nos conocemos pero yo fui quien le dijo que te dijese la verdad sobre Ana. Quiero que sepas que Hugo se ha ido a Francia, ya sé que estáis enfadados y que no te importa nada de lo que te he dicho pero tengo una noticia para ti. Sé dónde se encuentran las personas que intentaron robar en la mansión Salvatierra. Te voy a enviar la dirección, quiero que se pudran en la cárcel”

♠♠♠

¡Mierda! ¡Mierda! Y más ¡mierda! No encuentro nada. Ya he mirado en su habitación, en su despacho y no encuentro la puta caja fuerte. Ya me desespero, jamás encontraré la caja fuerte, a lo mejor no está en la mansión y estoy buscando en balde. Voy a la habitación de Abi, todo sigue igual que cuando me fui. Reviso toda la habitación, ¡cuántos recuerdos! Aquí crie a la señorita Abi como si fuera mi hija.
Me gustaría que fuese mi hija, es una chica de muy buen corazón. Me siento en su cama y miro la foto de su mesita de noche. En la foto están ella y Alejandro. Cojo el marco y acaricio la foto con mis dedos:
-Alejandro… ojalá supiese donde está la caja fuerte…

Dejo el marco en la mesita de noche y abro la ventana, dejo que entre el aire.
-Ojalá la vida fuese más fácil. Hay personas que nacen con suerte y otras que… ¡Yo lo único que quiero es salvar a mi hijo!

Una brisa de viento hace que las puertas del armario se abran haciendo un fuerte ruido. Me doy la vuelta y miro asustada el armario. Me acerco a él y cierro una de las puertas. De pronto veo algo en la parte baja, no puede ser. Separo la ropa y veo la caja fuerte. Un rayo de felicidad me ilumina. Estoy alegre, feliz… no soy capaz de describir el momento. Me arrodillo y saco la llave. La pongo en la cerradura y le doy dos vueltas. La caja fuerte se abre.
Miro el contenido de la caja fuerte, todos son papeles. Pero hay algo que destaca por encima de todo. Una foto. Una de mis lágrimas cae encima de esa foto.
-Alejandro…- suspiro en alto

En la foto estamos Alejandro y yo. Fue el primer día que hicimos el amor… los dos estamos abrazados. Ahora sé que él me quería, esta vieja foto lo demuestra. Miro los contenidos de los papeles, todos están separados por clips según su contenido. Veo un possit que pone: Gloria. Cojo otro tocho de folios: Testamento. Sigo mirando y veo uno que pone: Pruebas de ADN

Abro el sobre, se trata de las pruebas de Adn que les hizo Alejandro a sus dos hijos. La curiosidad se apodera de mí, quiero saber si ellos son los hijos verdaderos de Alejandro. Necesito saberlo, la vida de mis hijos depende ello
Empiezo a leer los folios, llego al final:
“Las pruebas de ADN han dado positivas”
Oh dios mío. Empiezo a dar saltos de alegría, Abi y Alex eran hijos de Alejandro. ¡Hoy es el día más feliz de mi vida, por fin mi hijo se va a recuperar.

♠♠♠

-Abi ¿Por qué no has comido nada?
-No me apetece comer- le digo

La cafetería del hospital está llena. Aquí se come mejor que en un hospital público.
-Alex… ¿tú crees en el arrepentimiento de mamá?
-Ya no sé lo que creer, antes pensaba que la conocía y descubrí que no
-Mamá es una persona muy extraña
-Yo creo que las ha pasado canutas, es infeliz y quiere que nosotros lo seamos
-Alex no digas eso, al fin y al cabo es nuestra madre
-Abi lo sé pero… tengo una extraña sensación. Creo que mamá nos oculta algo
-Pues yo creo que está siendo sincera
-Ojalá sea verdad

Cojo el café, aún está caliente.
-Hace tiempo que no estamos los dos solos- me dice
-Es verdad… hace días que no hablábamos a solas- le digo
-¿Crees que nuestra relación se ha deteriorado?
-Un poco
-La verdad es que en estas últimas semanas he estado muy ocupado: Entre el trabajo, la enfermedad de Iria… No he podido sacar tiempo para ti…
-Es normal, tienes que ayudar a Iria, ella te necesita más
-Tu también me necesitas, soy tu hermano y últimamente te he tenido muy abandonada
-Alex… no quiero que pienses que me ha molestado tu ausencia. Tú tienes tu vida, tienes que encargarte de tu novia y de tu trabajo, ahora ya no soy la niña de antes. Sé cuidarme de mi misma, tú me has enseñado a plantarle cara a la vida
-¡Quien te ha visto y quién te ve! Cuando regresé de la universidad tenías miedo de todo y ahora… ¡Ahora estas hecha toda una mujer! ¡Te quiero hermana!

♠♠♠

Alguien abre la puerta de mi habitación. Se trata de Claudio.
-¿Se puede?- me dice
-Claro, adelante- le digo

Él se acerca y se sienta en una silla al lado de mí. Me mira con una amplia sonrisa.
-¿Qué sucede?- le digo
-¡Que buena actriz eres!- me dice
-¿Has estado escuchando la conversación?- le pregunto
-Estas paredes son de papel y se escucha todo. Al principio me creí tu papel pero después... ¡Te mereces un Oscar!
-Gracias Claudio
-¿Quién iba a imaginarse que tus hijos se iban a creer toda esa farsa? Tu plan está funcionando
-A la perfección- le digo sonriente- Coge mi bolso y saca la botellita de veneno
-¿La vas a usar?
-Claudio, ¿te tengo que recordar porque estoy aquí?
-¿Por qué ha tenido un accidente?
-Vaya… al final va a ser verdad que soy buena actriz. ¿No te preguntas porque estoy en este hospital si mi hospital privado es otro?
-No… ¿Por qué?
-Claudio… en este hospital se encuentra el hijo de Thayssa, quiero que lo encuentres y que me digas en que habitación está, después lo haré yo todo- lo digo agitando la botellita del veneno
-¿El accidente ha sido una farsa?
-No, el accidente fue de verdad… pero digamos que fue provocado- empiezo a reírme de una forma muy malvada
-Eres una diosa señora Salvatierra
-Recuerda Claudio, yo siempre gano

miércoles, 12 de enero de 2011

Sesenta

Es una noche tranquila, a diferencia de las anteriores noches hoy no llueve ni nieva. No soy capaz de pegar ojo. Hay algo en mí que me impide dormir y sé lo que es…
Desde que llegué aún no la he visto, quizás el origen de mis nervios se debe a que mañana la veré, ¿Cómo voy a reaccionar? ¿Qué le diré?
Me siento en la cama, abro el cajón de mi mesita de noche y saco un álbum de fotos. El título del álbum es: “Recuerdos Felices”.
En la primera página veo una foto de Ana y mía, ella está a mi lado comiendo una piruleta y yo la estoy abrazando. En la segunda página veo una foto de Ana y mía jugando cuando éramos pequeños. Sigo pasando páginas, todo el álbum está lleno de fotos nuestras. Ella es mi primer amor, desde pequeños siempre estuvimos juntos, nunca nos separamos… ¿Qué pudo haber pasado para que nuestra relación se estropeara tanto?

Mi madre abre la puerta de mi habitación, ve que estoy despierto.
-Pensé que estabas durmiendo- me dice
-No tengo sueño- le contesto
-¿No estás cansado del viaje?
-Ya me he acostumbrado a viajar
-¿Qué estás haciendo?- me mira las manos, ve que estoy ojeando el álbum de fotos
-Recordando tiempos felices
-¿Eso quiere decir que ahora no eres feliz?

Mi madre es muy lista, siempre sabe cuándo estoy mal. Ella se sienta a mi lado y coloca su mano en mi pierna, me mira a los ojos y empieza a hablar
-Estoy aquí para lo que necesites, sabes que me puedes contar todo lo que quieras
-Quisiera contarte tantas cosas…
-Pues empieza, tenemos toda la noche
-Deberías de dormir, mañana te tienes que levantar temprano para preparar la comida para noche Vieja
-Tranquilo hijo, Angélica me va a ayudar. Ahora no cambies de tema y cuéntame que es lo que te pasa, te noto muy raro desde que llegaste
-¿Por qué dices eso?
-Normalmente lo primero que haces al llegar es ir a visitar a tu novia, hoy no lo has hecho
-No tenía ganas, estoy muy cansado
-Estas cansado… ¿y no duermes?

Me ha descubierto, ella sabe por dónde van los tiros. Sabe que Ana es la fuente de mi preocupación.
-No me apetecía verla- le digo finalmente
-¿Habéis discutido?
-No
-¿Habéis roto?
-No
-Entonces ¿Qué os ha pasado?
-Me he enterado de una cosa, no estoy seguro de que sea verdad…
-¿Te ha engañado?

Esta vez no le contesto, lo único que hago es mirar al suelo. Dejo el álbum de fotos en la mesita de noche y miro a mi madre
-Es eso ¿verdad?- continua hablando
-Creo que sí
-Me lo temía
-¿Lo sabías?
-Cuando se vive en un pueblo muy pequeño la gente habla, yo no creo en las habladurías… pero cuando los rumores son tan fuertes…
-Todo el mundo lo sabía…- le digo a mi madre en un tono serio
-Hijo no pienses en eso, la gente habla por hablar. A la única persona que debes de creer es a Ana
-He vivido engañado todo este tiempo, llevo cinco años así, ella tomándome el pelo, burlándose de mí a mis espaldas…
-Antes de hacer nada confírmalo, no creas en la gente que solo quiere hacer daño… ¿a ti quien te lo dijo?
-Un amigo
-Habla con Ana antes de tomar una decisión, si ella te puso los cuernos está claro que no te merece
-Lo peor de todo es que si es verdad… yo no tengo nada que reprocharle
-¿La has engañado?- dice mi madre incrédula
-Sí, me he liado con Abi. Estoy enamorándome de ella
-Ahora lo entiendo. Cuando la gente hablaba sobre que Ana te ponía los cuernos tú no les creías, nunca dudaste de ella porque estabas enamorado. Ahora que ya no sientes nada por ella ves la realidad.
-Eso es lo que me está pasando, que estoy viendo la realidad tal como es y me está asustando. Tengo miedo de descubrir más cosas
-Ahora no pienses en eso, duerme, mañana ve a hablar con ella y lo aclaras todo.

Me besa en la frente y sale de mi dormitorio cerrando la puerta. Me acuesto en la cama y miro al techo, mañana voy a hablar con Ana. Lo tengo claro. Me doy la vuelta e intento dormir.
Los minutos pasan y consigo dormir un poco pero me vuelvo a despertar. Empiezo a recordar la conversación telefónica que me abrió los ojos…

-Hola Hugo ¿Qué quieres?
-Hola Ian ¿Estas ocupado?
-En estos momentos sí, estoy en un cementerio
-¿Qué haces a estas horas en un cementerio?
-Es una larga historia, pero dime ¿Por qué me has llamado?
-Quería hablar contigo en persona, ¿te apetece quedar mañana por la mañana en un bar?
-¿Mañana por la mañana?
-Sí por favor, es urgente tengo que contarte una cosa muy importante
-Vale, ya que insistes tanto mañana quedamos

Sigo en mi cama recordando la conversación telefónica. Después de todo lo ocurrido en el cementerio regresé a la mansión en el coche al lado de Abi. Todo iba bien, estábamos contentos de encontrar a la madre de Elías. Al llegar a la mansión nos despedimos con un beso y nos fuimos cada uno a su dormitorio. A la mañana siguiente me levante temprano para prepararme, tenía que ir a visitar a mi amigo Hugo.
Cuando llegué al bar donde nos tendríamos que encontrar, él estaba sentado en una mesa y me hizo una señal para que me acercara. Ambos pedimos dos cervezas y empezamos a hablar, él estaba muy serio.
-¿Qué hacías ayer en el cementerio a altas horas de la noche?- me pregunta
-Estaba con Abi, fuimos llevar flores a la tumba de un amigo
-¿Solo eso? Bueno, cosas mas extrañas se vieron…
-¿Y tú de que me quieres hablar?
-Quería hablar contigo de varias cosas

El camarero se acerca y nos sirve las dos cervezas
-Pues empieza con la primera
-Me voy a Francia
-¿Te vas a Francia?- le pregunto sorprendido
-Sí, he conseguido un trabajo allí y me voy con mi chica. Voy a empezar de cero
-¡Que suerte! Ojalá todo te vaya bien, ¿de qué es el trabajo?
-De mensajero…- lo dice en un tono que da que sospechar
-Presiento que me estas ocultando algo
-Sí…
-¿Qué es lo que me estas ocultando?
-Voy a trabajar repartiendo droga
-¿Qué?- lo miro a los ojos y le agarro las manos- ¿Estás loco? Me dijiste que ibas a dejar esos mundos, me dijiste que querías hacer feliz a tu novia Elena
-Y eso es lo que quiero hacer pero estamos mal de dinero. Además ganaré diez mil euros al mes, trabajaré solo cuatro o cinco meses y después lo dejaré
-¿Tú te crees que es así de fácil? Te meterás en un mundo de corrupción, en ese mundo es fácil entrar pero difícil salir. ¿Qué pasa si un día no entregas el reparto? ¿O si un día te encuentras con un matón que te asesina? ¿No piensas en eso? ¿Sabes que Elena puede morir? Como hagas mal tu trabajo la pueden secuestrar, torturar… esa gente no se anda con juegos

Mis palabras hacen que Hugo se quede pensativo
-Yo te recomiendo que no te vayas, que no lleves a Elena a Francia. ¿Quieres morir tan joven?
-Tienes razón- dice él
-Veo que has entrado en razón
-La quiero demasiado como para llevarla a la boca del lobo- los dos pegamos un trago a la cerveza
-Me alegra que hayas reaccionado, no me apetecía ir a tu funeral
-¿Qué tal te va todo con Ana?- cambia radicalmente de tema
-Estamos en un momento difícil- le digo
-¿Por qué?
-Resulta que he besado a otra chica, estoy empezando a sentir algo por Abi… sé que soy un idiota por hacerle esto…
-No eres ningún idiota, haces bien
-No hago bien, nadie se merece ser engañado por la persona que quiere
-Ella no es una santa

Su contestación hace que me caiga un poco de cerveza en la mesa.
-¿Por qué dices que no es una santa?
-Vamos Ian, ¿no has escuchado todos los rumores del pueblo?
-Solo son eso, rumores
-Yo creo que son más que rumores- dice tajantemente
-Tu sabes algo, cuéntamelo
-No quiero hacerte daño
-Eres mi amigo, tu nuca me harías daño

Hugo separa sus manos de las mías y empieza a hablar
-¿Sabes cuál fue el verdadero motivo de mi huida?

Su pregunta hace que empiece a encajar mentalmente las piezas del puzle: Ana no es una santa, yo creo que son más que rumores, ¿sabes el verdadero motivo de mi huida?
Todas sus palabras me llevan a una conclusión… a una única conclusión. Ahora entiendo todo lo que me dijo el día que se fue, “No mereces sufrir más” “Yo no soy un buen amigo”.
Todas aquellas palabras se debían a su engaño, a su mentira… ¿Cómo me pudo hacer eso?
-Te acostabas con ella- le digo finalmente

Hugo abre la boca pero no emite ningún sonido, tras una larga espera emite un:
-Sí- baja la cabeza- Lo siento
-Ahora lo entiendo todo- le digo con las lágrimas en los ojos
-La culpa fue suya. Yo siempre estuve enamorado de ella pero nunca te lo quise decir, no quería meterme en el medio de vuestra relación. Un día estando borrachos nos enrollamos y al día siguiente nos acostamos, poco a poco fuimos manteniendo encuentros…
-Os burlabais de mi
-No, ella se burlaba de nosotros. Ella se acostaba con más personas entre ellas Jim
-¿El camarero de la discoteca?
-Ese mismo, él aún continua manteniendo una relación con ella

Cojo el vaso y pego un último trago a la cerveza. Me levanto de la silla, quiero irme.
-¿A dónde vas?- me detiene agarrándome la mano
-Me voy, tengo demasiadas ganas de partirte la cara- me suelta
-Ian, perdóname- él también se levanta y me sigue

Cada vez acelero más el paso, hago que no lo escucho pero el continua pidiéndome perdón. Me canso de escucharlo, lo cojo por el cuello y lo empujo hasta una pared.
-Eras mi mejor amigo, que digo, eras mi hermano. Yo daría todo por ti, te salvaría hasta de la muerte si fuera necesario. Compartimos miles de momentos juntos, confié siempre en ti. Cuando querías desahogarte ahí estaba yo, cuando tenías algún problema ahí estaba yo.
¿Y ella? Ella era mi novia, la persona con la que compartí cinco años de mi vida. Sabía que no sería para siempre, que algún día cortaríamos y nos dejaríamos de hablar… ella saldría de mi vida pero tú no. Tú continuarías en mi vida como un buen amigo… ¿pero qué ha pasado? Que al final tú has sido el primero en irte y eso no me lo esperaba
-No me quiero ir de tu vida- me dice
-Pero yo quiero que te vayas, has infringido la primera norma de la amistad: Acostarte con la novia de un colega

Le suelto el cuello y me doy la vuelta, él se sienta en el suelo a llorar.
-No quiero saber nada más de ti

♠♠♠

Me levanto de la cama y enciendo la luz, hoy no es mi noche. Después de aquella conversación con Hugo no quería saber nada más de él. Regresé a la mansión y fui a hablar con la única persona que me entendería… ¡Abi! Le conté todo lo ocurrido y ella me miraba con cara de que algo sabía. Terminó confesándome que Ana se acostó con Tomás en la fiesta de disfraces. En ese momento supe que todo era verdad, mis dudas se disolvían por completo, Ana me había engañado un centenar de veces.
Fui a hablar con Gloria para pedirle los días libres, con motivo del día de noche vieja, ella aceptó. Me despedí de Abi y salí con dirección a mi casa. Quería descansar, aclarar todo…

Me vuelvo a acostar en la cama y esta vez consigo dormir.

♠♠♠

Son las cuatro de la tarde, hoy es el día de noche vieja. Apago la televisión y me voy a vestir. Tengo que ir a visitar a mi novio Ian, seguro que me ha extrañado. Salgo de mi casa y voy a visitar a Ian.

Unos minutos después llego a su casa. Llamo a la puerta y la señora Angélica me abre.
-Ian está en su dormitorio- es lo único que me dice
-Gracias- intento ser amable

Subo las escaleras y entonces Angélica me dice:
-En su dormitorio, no te vayas a equivocar de habitación

Maldita vieja, desde que me encontró hurgando en el despacho del difunto de Bernardo me ha cogido manía. No puedo hacer nada sin que esté espiando. Llego a la última escalera y voy a la habitación de Ian. Llamo a la puerta y él me dice que entre.
-Buenas tardes- me dice
-Buenas tardes mi amor

Entro y cierro la puerta. Corro hacía él y le doy un abrazo, noto como él no me rodea con sus brazos.
-¿Te pasa algo?- le pregunto
-No ¿Por qué?- dice seriamente
Acerco mi boca a la suya pero él rápidamente se separa.
-¿Dices que no te pasa nada?
-Efectivamente no me pasa nada
-Pues no te creo
-Ya somos dos
-¿Qué estas insinuando?
-Que yo tampoco te creo

Me separo de él, algo extraño le está pasando.
-Cómo has cambiado desde que te mudaste a esa mansión, ¡te han comido la cabeza!
-¿Por qué dices eso? ¡A mí nadie me ha comido la cabeza!
-Ya ni me abrazas, ni me besas… hace días que no hacemos el amor
-¿Esa es tu mayor preocupación? ¿Qué no hacemos el amor? ¡Tranquila! ¡Tú para eso no tienes ningún problema!
-¿Estas insinuando algo?
-Que me eres infiel
-¿Cómo? ¡Estás loco!
-No estoy loco, es la verdad, me lo han dicho
-¿Quién te lo ha dicho? ¿Abi? ¡Esa jodida rica! Crees más en una desconocida que en tu novia, ¡te manipulan! ¡Te tienen engañado!
-¡A mí nadie me tiene engañado! La única engañadora aquí eres tú. Mudarme a la mansión Salvatierra fue lo mejor que pude hacer, allí abrí los ojos, comprendí la clase de mujer que eres
-¿Qué clase de mujer soy?
-¡Una cualquiera! ¡Te acostaste con Hugo y ahora te estas acostando con Jim!
-Eso es mentira, todo es mentira
-¿Me estás diciendo que todo lo que me han dicho es mentira?
-Todo es mentira, te lo juro- me pongo de rodillas y empiezo a llorarle

Todo se está yendo al garete. Me ha descubierto, tengo que fingir lo mejor posible. No puedo quedar sola en estos momentos, estoy embarazada y necesito un padre para mi hijo.
-Te creo- me dice Ian
-¿Me crees?
-Bueno para ser exactos, te creería si no fuera por una cosa
-¿Qué cosa?

Me doy la vuelta y miro como la puerta de su habitación se está abriendo. Aparece Angélica y Carmen, las dos juntas y detrás de ellas hay alguien.
-Él- dice Ian a medida que las dos mujeres se separan y dejan a la vista a Jim

¿Qué hace este aquí? ¡Me han montado una trampa! ¡No tengo escapatoria!
-Te han descubierto- dice Jim
-A mí nadie me ha descubierto por qué no hay nada que descubrir
-Deja de fingir- continua diciendo Jim

Me abalanzo sobre él y empiezo a darle puñetazos
-¿Por qué le has mentido a mi novio? ¡Yo contigo no tengo nada!- le grito a Jim
-Deja de hacer el ridículo, aquí nadie te cree. Además hay una cosa que te tengo que contar- me dice Ian- Me estoy enamorando de Abi, la besé y voy a ser feliz a su lado

No puedo creer lo que estoy escuchando, se está burlando de mí. Me está diciendo que me fue infiel
-Vale, ¡Sí! ¡Te he sido infiel! ¡Me acosté con Hugo, con Jim, con Tomás! ¡Y no fueron los únicos!
-¡Que puta!- suelta Angélica
-Me importáis todos una mierda, no quiero saber nada más sobre vosotros. Y por lo que veo Ian no eres tan bueno como todos pensaban, al fin y al cabo somos igualitos
-No somos igualitos, yo tuve remordimientos y tu no. Yo te lo conté y tú no

Me abro paso entre ellos y salgo de la habitación, me siento humillada. Sin pensármelo dos veces entro en el despacho de Bernardo y me encierro allí.
-¡Ha entrado en el despacho de tu padre!- se escucha hablar a Carmen

Se oyen unos pasos que vienen corriendo y empiezan a llamar a la puerta. Todos están nerviosos.
-¡Abre la puerta!- me grita Ian
-¡No quiero!
-¡Abre la puerta! ¡Lárgate del despacho de mi padre!
-Me habéis montado una trampa, ¡os odio!

Me miro a un espejo que hay en el despacho, tengo todo el ritmel corrido. Ian intenta abrir la puerta a empujones.
-¡Me las pagareis todos! ¡Hijos de puta!- les grito
-Abre la puerta niña- dice la madre de Ian

Doy un paseo por el despacho de Bernardo. Me acerco a la estantería y empiezo a darle patadas. Tengo muchísima rabia acumulada, lo peor de todo es que estoy embarazada y me he quedado sin padre para mi hijo. Una de mis patadas hace que caiga de encima del armario una cosa. La miro y veo que se trata de algo que Gloria estaba buscando.
-¡Lo encontré!

Lo cojo y lo escondo debajo del jersey. Me tranquilizo y abro la puerta. Veo como todos están mirándome. Carmen me agarra por los brazos y me grita:
-¡Lárgate de mi casa! ¡No vuelvas nunca!
-Será un placer- le digo sonriente

Le doy la espalda a todos. Será la última vez que me vean, a partir de hoy seré rica. Como dice el refrán…¡Año nuevo, vida nueva!

♠♠♠

Entro en el despacho de mi madre.
-¿Querías algo?- le pregunto
-Alex, siéntate, tengo que hablar contigo

Me acomodo en el sillón, ella se acerca a mí y se sienta a mi lado.
-Sabes que para mí eres lo más importante del mundo, te quiero muchísimo y quiero lo mejor para ti
-Sí… ¿A dónde quieres llegar?
-No quiero que te cases con Iria, no te merece
-¿Cómo?
-Por tus venas corre la sangre de un Salvatierra. No puedes casarte con una cualquiera, una pobretona como Iria
-Antes aceptabas nuestro romance
-Antes era antes, ahora es ahora. No acepto esa boda
-¡Me da igual lo que tú aceptes! ¡Ella es mi novia y voy a casarme quieras o no!
-Si te casas con ella olvídate de la herencia
-Si me tengo que olvidar de la herencia lo haré. Me importa más Iria que todo el dinero del mundo

Mi madre me mira con cara de odio. No me puedo creer que me esté pidiendo que deje a Iria. ¿En qué época estamos? ¡Está terminando el 2010 y aún seguimos con los estereotipos de que un rico no se puede casar con una pobre!
-Mañana te quiero fuera de mi casa- me dice tajantemente
-Mañana me tendrás fuera de tu casa

Tras mi última frase abandono el despacho dando un portazo.

♠♠♠

¡Porque todo me tiene que pasar a mí! Tiro con todos los libros de la estantería, destrozo la silla. Tiro todas las hojas que encuentro, cojo una lámpara y la lanzo al suelo. Arranco de un tirón las cortinas. ¡Estoy harta de todo! ¡Desde la muerte de Bernardo nada me ha ido bien!

Lanzo el lapicero por la ventana y rompo el cristal. ¿Por qué mi hijo se tiene que casar con una pobre? ¡Seré la risa del barrio! ¡Todos se burlaran de mí! Ya estoy imaginando las habladurías: “Primero la hija se intenta fugar con un pobre huérfano y ahora el hijo se va a casar con una cualquiera”

No puedo permitir eso. Cojo el móvil y llamo a Claudio. Hace tiempo que no sé nada de él. La última vez que lo vi el me pidió unos meses de descanso. Se fue a su vieja casa, al parecer su madre se murió y necesitaba arreglar unos asuntillos. La ayuda de Claudio en estos momentos es vital, él me puede conseguir lo que quiero. Unas pastillas para asesinar a Iria. Si se las pongo hoy en la comida, morirá y así Alex no se tendrá que casar con ella… ¡qué idea más buena!
-¡Cuánto tiempo! Pensé que te habías olvidado de mi- dice Claudio
-¿Cómo me voy a olvidar de mi fiel amigo?- le digo
-¿Quiere que regrese al trabajo?- me pregunta
-No hace falta que regreses tan pronto, si tienes cosas por hacer termínalas
-He terminado de arreglar todo el papeleo- dice Claudio
-Muy bien pues si te apetece mañana puedes regresar a tu trabajo, será un placer tenerte de nuevo entre nosotros
-Gracias señora Gloria
-¿Tienes algo que hacer hoy?- le pregunto
-No, ¿Por qué?
-¿Me puedes conseguir alguna pastilla de muerte silenciosa? Algo para meterle a alguien en la comida y que parezca una muerte natural
-Sí, algo le puedo conseguir
-¿Para hoy?
-Sí, tengo algo que le puede servir en mi casa
-Ahora mismo lo voy a buscar

Cuelgo el teléfono y salgo corriendo del despacho. Bajo al garaje y cojo el coche.
Una hora después me encuentro en la autopista. Miro el reloj, son las siete de la tarde, si quiero prepararlo todo tengo que ser más rápida.
Piso el acelerador, voy a ciento sesenta kilómetros/hora. Adelanto a dos coches seguidos. Sigo pisando el acelerador. Intento adelantar a un coche pero este no me deja, piso aún más el acelerador, doy un volantazo para adelantarlo pero las ruedas del coche patinan. La carretera esta mojada. Intento pisar el freno pero es demasiado tarde. He perdido el control del coche.

En ese momento Gloria intentaba salvar su vida, se puso demasiado nerviosa intentando adelantar al coche y ahora estaba intentando pisar el freno… pero de nada le sirvió. El coche terminó impactándose contra el quitamiedos


Nacer en la luz, Morir en la oscuridad