“He pasado por cosas muy duras durante todo este tiempo, pasé de ser una adolescente feliz… a una mujer desdichada. Durante todos estos años no he sufrido más que problemas: la muerte de mi novio y de mi padre, el accidente que me dejó en silla de ruedas…Todo hizo que perdiera las esperanzas y las ganas de vivir. Pero ahora, después de todo lo malo, por fin estoy viendo la luz. Las cosas se están arreglando: El desprecio que sufrí durante todos estos años por parte de mi madre, las ganas de morir…
Ahora tengo claro que la persona que cambió mi vida por completo es Ian, gracias a él no me suicidé aquel día, gracias a él ahora siento ganas de vivir la vida.
Desde que mi madre tuvo el accidente, todo fue a mejor. Después de una semana, ella se resiste a bajar del hospital porque cree que no está totalmente recuperada, yo seguí con mis pruebas de rehabilitación esperando el regreso de Ian.
Por fin han terminado las vacaciones de navidad, Ian regresa hoy y tengo claro que va a ser un gran día”
-¡Que no! ¡He dicho que no y es que no!- le digo a la enfermera
-Pero señora, si ya le han dado el alta
-¡Me da igual! ¡Yo sé que no estoy recuperada! ¡He tenido un accidente, merezco más atención!
-Señora le repito que ya está totalmente curada, si no lo estuviese no le daríamos el alta. Necesitamos que recoja sus cosas, nos hace falta su habitación para un nuevo paciente
En ese momento entra en la habitación mi hija Abi.
-Mamá no seas testaruda, coge el alta y vayamos para la mansión
-¡Que no hija! En este hospital son todos unos vagos
La enfermera se da por vencida y sale de la habitación. Mi hija se acerca a mí:
-Mamá ¿Qué te preocupa?
-Abi, creo que no estoy totalmente recuperada, me duele mucho la espalda
-Pero si te hicieron placas y no vieron nada fuera de lo normal
-¡Este hospital está lleno de incompetentes!
-¿Y por qué decidiste venir aquí?- me pregunta
Si mi hija supiera la verdadera razón por la que decidí cambiar de hospital…
Si realmente estuviera preocupada por mi salud iría a mi hospital de siempre, es mucho más caro y son más profesionales, pero mi intención no es esa, en este hospital está el hijo de Thayssa y después de una semana intentando buscarlo, aun no lo he encontrado.
-Mama ¿en qué piensas?- me pregunta al verme concentrada
-En nada hija
-Pues entonces dime, ¿Por qué has cambiado de hospital?
-Por que este era el que más cerca estaba del lugar del accidente y no quería morir de camino al otro hospital
Abi parece indecisa, aún no se cree mi respuesta.
-Hija ¿puedes traerme un café?- le digo al mirar la hora
-Claro, ahora te lo traigo
Abi mueve la silla de ruedas y se acerca a la puerta.
-Por cierto hija, ¿Qué tal la rehabilitación?
Ella se da la vuelta y me mira con una amplia sonrisa:
-Muy bien, ya soy capaz de mantenerme de pie y dar varios pasos, pero tengo que ir poco a poco
-Me alegro de que por fin vaya todo bien
-Gracias mamá, no sabes las ganas que tenía que me preguntases sobre mi recuperación
Abi abre la puerta y sale de la habitación. En ese momento entra Claudio y cierra la puerta.
-¿Qué tal está la enferma?- me pregunta
-Muy bien Claudio, ¿me traes buenas noticias?- le digo mientras él se acerca a mi cama
-No, aún no he encontrado la habitación del hijo de Thayssa, he buscado por todas las plantas y nada
-¡Incompetente! ¿Tanto te cuesta encontrar una puta habitación? No tenemos mucho tiempo, me van a poner fuera del hospital esta tarde
-Lo sé señora, pero no es mi culpa, yo hago todo lo que puedo
-Está claro que si quieres hacer algo bien, tienes que hacerlo tu misma
♠♠♠
Llego a la máquina de café, intento poner el dinero pero no le llego. En estos momentos me siento inútil… pero menos mal que me estoy recuperando. Hago fuerza en la silla e intento ponerme de pie. Pongo un pie en el suelo y después el otro, sigo sujetándome a la silla, estoy casi de pie pero mi mal equilibrio hace que mi mano resbale, no tengo donde sujetarme… ¡y me caigo al suelo!
Sufro un gran golpe en la espalda. Un enfermero se acerca rápido a mí y me ayuda a subirme a la silla
-¿Estas bien?- me pregunta
-Sí, solo ha sido un golpe
-¿Quieres que te eche un vistazo para asegurarnos de que no ha sido nada?
-No gracias, solo ha sido un golpe sin importancia
-¿Estas segura?
El enfermero insiste, es moreno y de ojos azules.
-De verdad, no hace falta
Él me guiña un ojo y se va.
-Un momento- le digo
Se da la vuelta y me sonríe, dejando a la vista su perfecta dentadura blanca.
-Ya sabía yo que necesitabas mi ayuda-se acerca a mí- ¿Quieres que te lleve a un medico?
-No, lo único que quiero es que me ayudes a coger un descafeinado- le sonrío
Él, amablemente, presiona el botón y paga con su dinero el café.
-Aquí lo tienes
-Espera que te doy el dinero- saco del pantalón la cartera
-No, la invito
-¿Por qué me vas a invitar?
-Por ser testaruda- me vuelve a guiñar un ojo, se da la vuelta y se va
Ahora que tengo el café, me pregunto cómo voy a hacer para llegar a la habitación de mi madre sin derramarlo. Muevo un poco la rueda de la silla y veo como hay sangre en mi pantalón. Mi rodilla está sangrando. ¡Mierda! ¡Soy una torpe! ¿A quién quiero engañar? No soy capaz ni de coger un café.
-¿Abi?- dice una voz de mujer a mis espaldas
Me giro y la veo:
-¿Thayssa? ¿Qué haces aquí?- le pregunto sorprendida al verla
-Tengo a un familiar enfermo- me dice con una voz triste- ¿Y tú qué haces aquí?
-Mi madre está ingresada
-¿En este hospital?- me pregunta
-Sí
Thayssa se queda pensativa.
-¿En qué habitación está?- me pregunta
-En la 636, ¿quieres darle una visita?
-No, no quiero volver a verla
-¿Por qué? ¿Qué os ha pasado? ¿Por qué te has ido de la mansión?
-Señorita Abi… ahora no puedo contárselo, es una larga historia. Su madre no se porto bien conmigo
-¿Qué te ha hecho?- la miro a los ojos y le agarro la mano- Thayssa quiero que regreses, la mansión no es lo mismo sin ti, además ahora Gloria es otra persona, el accidente la ha cambiado
-Yo no estoy tan segura de eso, una persona no cambia de la noche a la mañana
-Pues mi madre sí que lo ha hecho
-Me alegro por ella- se da la vuelta y cuando llega al ascensor dice su última frase- Recuerda, las personas no cambian de la noche a la mañana
♠♠♠
Dejo mis cosas en mi habitación y salgo a la búsqueda de alguien. En toda la mansión no encuentro a nadie. Salgo al jardín y veo a Tomás:
-¡Tomás!- le digo al verlo
-Hola Ian- nos damos la mano
-¡Cuánto tiempo!- le digo- ¿Sabes dónde está la gente?
-La señora Gloria aún sigue en el hospital y Abi fue a visitarla. Iria y Alex fueron al hospital a hacer unas pruebas.
-Muchas gracias Tomas- me doy la vuelta y él continua con su trabajo
Camino hacia la casa pero me detengo. Creo que es hora de hablar con él. Me doy la vuelta:
-Tomás, ¿puedo preguntarte una cosa?
-Claro- dice dejando las tijeras en el suelo
-¿Te acostaste con Ana?
Se queda callado, no dice nada. Mira para todos los lados, pero sin ninguna dirección fija.
-Sí, lo hice- al terminar de decir la frase, se protege con sus manos
-No te voy a pegar- le digo riéndome
-¿Ah no?
-No, la culpa no ha sido solo tuya. Además, ahora no me importa la vida de Ana, ya no estoy con ella
-Es lo mejor que podrías hacer, esa chica no es de fiar. Es mejor Abi
-¿Abi?
-¿Qué te piensas? ¿Que soy tonto? Sé que estas enamorado de ella, se te nota, es más, se os nota a los dos. Cuando estáis juntos siempre estáis sonriendo…
-Tomas, quiero que sepas que no es por venganza ni nada. Yo me estoy enamorando de ella
-Lo sé Ian, hacéis muy buena pareja
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-El café esta delicioso- me dice mi madre
-¿Mamá donde esta Claudio?- le pregunto
-Se fue a la cafetería
-¿Sabes a quien he visto en el pasillo?
-¿A quién?
-A Thayssa
El nombre de nuestra ex criada hace que mi madre tire un poco de café en la cama
-¿Dónde la has visto?
-Estaba en la máquina de café, después subió en el ascensor. ¿Por qué estas nerviosa?
-¿Has hablado con ella? ¿Qué te ha dicho?
-Tranquila mamá, solo hemos hablado de que tiene un pariente hospitalizado y nada más
-Maldita mujer
-¿Pero qué te pasa con ella? ¿Por qué la odias tanto?
-No quiero hablar de eso
Alguien llama a la puerta. Es un enfermero.
-Buenas tardes señora Salvatierra
-Buenas tardes Fran- le dice mi madre
Lo miro, es el mismo que me ayudó antes.
-¡Que coincidencia!- dice al verme
-¿Os conocéis?- le pregunta mi madre
-Sí, la ayude hace unos minutos con el café
-Ella es mi hija, se llama Abi y no tiene novio- le dice mi madre
-¡Mamá!- le digo- ¿Me estas vendiendo o qué?
El enfermero empieza a reírse.
-Yo soy Fran- se acerca y nos damos dos besos
-Encantando- le digo con una sonrisa de oreja a oreja
-Señora Gloria, es hora de que recoja sus cosas- le dice a mi madre
-¿De verdad no me puedo quedar más tiempo?
-No, esto es un hospital no un hotel…- le dice Fran
-Muy bien, ahora mismo empezaré a recoger
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Los minutos parecen que son horas. Alex y Yo llevamos más de media hora sentados esperando a que nos llamen para darnos los resultados de las últimas pruebas. Un niño pequeño se queda mirándome y señala con su mano el pañuelo rojo que tengo en la cabeza. La madre, al ver a su hijo, le agarra de la mano y le dice una cosa.
-Es un niño, tiene curiosidad- me dice Alex
-Lo sé, pero aún no estoy acostumbrada a que la gente me mire
-¿Por qué? ¡Con lo guapa que eres! Piensa que cuando te miren es porque te confunden con una modelo o una actriz
-Alex… ¡tu estas mal! Si la gente me mira es porque me estoy quedando calva
-Tu siempre mirando el lado negativo
-No miro el lado negativo, miro la realidad
Alex se da por vencido, no insiste más. Una enfermera dice mi nombre y entramos en la consulta.
-¿Preparada?- me dice Alex
-No- le digo
Nos sentamos delante del doctor.
-¿Qué tal estás Iria?
-Un poco nerviosa
-Tranquila, tengo el presentimiento de que todo está bien
El médico coge el sobre y lo abre. Saca unas hojas y empieza a leerlas. No entiendo nada de lo que dice, es un lenguaje típico de los médicos.
-Enhorabuena- es lo único que le entiendo
-¿Todo está bien?- le pregunta Alex
-Sí, Iria está reaccionando perfectamente a la quimioterapia. Poco a poco se recuperará
Las palabras del médico me llenan de alegría, me levanto empujando la silla y empiezo a saltar de alegría. Alex se levanta y me abraza.
-¿Sabes lo que significa esto?- le pregunto
-¡Que te recuperaras!- me dice Alex
-No, esto significa que ya podemos empezar a planear nuestra boda
Alex me sonríe y me besa.
-¿Estaré invitado a la boda?- pregunta el doctor
-Claro que estas invitado- le digo sonriente
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Mi madre, Claudio y yo ya tenemos todo listo. El enfermero nos acompaña a la salida. Pasamos por delante del pasillo para coger el ascensor y vemos a Thayssa de espaldas subiendo unas escaleras. Veo como mi madre y Claudio se lanzan una mirada sospechosa.
El ascensor llega y subimos.
-Claudio, necesito que me cojas la pulsea que deje en la habitación
Claudio sale del ascensor y las puertas se cierran. Todo parece sospecho, juraría que no dejamos nada en la habitación.
Al llegar a la planta baja vemos a Ian en la recepción. Esté al vernos viene corriendo y me da dos besos.
-¿Cómo está señora?- le dice a mi madre
-Muy bien Ian, ahora mismo me han dado el alta- le contesta
-Me alegro señora, ¿le ayudo con sus cosas?
Ian le coge a mi madre las bolsas que lleva en la mano.
-Voy a pagar el hospital, vosotros id a coger un taxi- me dice mi madre
Ian empuja la silla y salimos del hospital. Hace un día medianamente bueno. Hay sol pero al mismo tiempo un fuerte viento.
-¿Qué tal las navidades?- le pregunto
-Un poco… revueltas
-¿Revueltas?
-Sí, he cortado con Ana
-¿Has cortado con Ana?- le pregunto sorprendida
-Sí, ahora estoy soltero, después de cinco largos años viviendo en la ignorancia
-Me alegra que hayas recapacitado
Nos detenemos al lado de una parada de taxis, justo al lado hay una casa en obras. Él se arrodilla delante de mí y me agarra las manos:
-Ahora solo te quiero a ti- me sonríe
-Y yo a ti…- nos acercamos y nos fundimos en un apasionado beso
-¿Sabes que no he parado de pensar en ti?
-Ni yo en ti
Unas gotas empiezan a caer del cielo. Ian coge la silla y nos situamos en la entrada de una casa a esperar que llegue un taxi.
-¿Has hecho los ejercicios?- me pregunta
-Sí, estuve toda la semana haciéndolos
-¿Has notado algún cambio?- me pregunta sonriente, lleno de esperanzas
-Sí, al principio podía ponerme en pie. Pero hoy sufrí un gran golpe que me dejó la rodilla sangrando
-Es normal, de las caídas aprendemos
-Pero me caí delante de todo el hospital, soy una inútil
-No eres una inútil, eres valiente al intentar hacer ese esfuerzo delante de todos. Yo te admiro mucho
-Pues en esos momentos de valentía es cuando yo más te necesito
-Y a partir de ahora me tendrás siempre
La lluvia empieza a hacerse más fuerte, un taxi está a punto de parar.
-Voy a llamarlo- Ian se sube la chaqueta, tapándose la cabeza y sale a coger el taxi
El taxi no para, continua su camino. Ian va detrás de él pero no tiene suerte. Vuelve a la parada con la esperanza de que llegue otro taxi. Se acerca a la acera y hace gestos para que se pare algún taxi.
Hace bastante viento, cerca de donde está Ian hay una casa en obras. Veo como una grúa que está a sujetar una caja llena de cemento pierde el control.
-Ian, ¡cuidado!- le grito
Pero entre el viento y el ruido de los coches no me escucha.
-¡Ian! ¡Ian!- repito su nombre
Muevo las ruedas e intento acercarme a él, hace demasiado viento, tanto que no soy capaz de mover la silla y caigo al suelo. Nuevamente queda demostrada mi inutilidad. Ian continúa llamando al taxi. El hombre de la grúa intenta avisar a Ian de que se aparte… Una de las cuerda que sujeta la caja se rompe…
¿Va a morir delante de mis ojos? ¿No puedo hacer nada para evitarlo?
Una rabia en mi interior me da fuerzas. Con mis manos hago fuerza en el suelo que está lleno de agua y poco a poco consigo levantarme. Me pongo de pie y consigo dar un paso, y otro… ¡estoy caminando! Me queda poco, ya estoy llegando:
-¡Ian!- le grito
Este me escucha, se da la vuelta y me mira. Me ve de pie, toda mojada. Se acerca corriendo a mí y me sujeta
-¿Abi qué te pasa?
En ese momento pierdo las fuerzas, caigo en sus brazos. Puedo ver como la caja de cemento cae en el lugar donde estaba antes Ian. Por suerte no le ha pasado nada.
-Me has salvado la vida- me dice Ian agarrándome la mano
♠♠♠
-Señor inspector, le traigo la caja que me ha pedido
El teniente Gonzalo deja encima de la mesa de mi despacho una vieja caja llena de papeles.
-Muchas gracias Gonzalo
Se despide amablemente y cierra la puerta dejándome solo en mi despacho. Me acerco a la caja y le quito un poco el polvo que tiene. La abro y saco todos los papeles que tiene, hay más de 500 casos archivado en esta caja.
Empiezo a buscar un caso en especial. Cojo mi taza de café y le doy un sorbo grande. Buscarlo me va a llevar bastante tiempo.
Ojeo por encima los casos no resueltos y encuentro una hoja más grande que las otras. Cojo la hoja y le doy la vuelta, es un retrato robot.
Un retrato robot de una mujer que me resulta muy familiar…
buaaaaaaahh
ResponderEliminarque bonito fui o de cando Abi salvou a Ian
saludos cordiales
A escena de Abi foi o mellor de todo!
ResponderEliminarcoincido en k a escena d abi e a mellor!
ResponderEliminarai k este meu tocayo!
xDD
corrige o de hay sol e o de ojeo por riba!!jajajaj
ResponderEliminaro resto gustoumee :) sobre todo cando abi salva a ian aiiins L).