sábado, 26 de febrero de 2011

Sesenta y ocho

“Aquí estoy de nuevo, escribiendo un mensaje que me sale del dolor más profundo que siente mi corazón... con 21 años y cada día veo cómo se esfuma mi vida, cómo me voy apagando…
Sola, siempre sola, quizás algún día pueda abandonar el reino de la melancolía…”

-Ian, por favor, dime que no es verdad- le digo entre lloros
-Abi… yo… no sé qué decirte- Ian empieza a llorar, se acerca a mí pero yo me alejo
-Esto no puede estar pasando, ¿Por qué a mí?- digo gritando

Me levanto de la cama donde hace unas horas era la mujer más feliz del mundo, donde por fin me uní a Ian… ¡cómo cambia la vida en apenas un día!
Empiezo a vestirme, Ian intenta detenerme, quiere que me calme.
-No me toques- le digo nerviosa
-Abi escúchame, no quiero terminar así
-¿Terminar el que? ¡No hay nada que terminar! Ya has tenido lo que querías, un polvo
-Yo no quería un polvo
-¿A no? ¡Cualquiera lo diría!

Cojo mi camiseta y mi pantalón. Recojo todas mis cosas. Ian sigue en calzoncillos, intentando hacerme recapacitar.
-¿Por qué no me quieres escuchar? ¡Interpretaste mal mis palabras!
-¿Y cómo quieres que las interprete?
-Déjame que te explique
-No quiero que me expliques nada, estoy harta de todo. Cuando por fin me estaba enamorando de nuevo, vuelvo a sufrir un engaño. Yo no estoy destinada a enamorarme.
-¡Para de decir tonterías!
-¡No son tonterías!- cada vez alzo más la voz- ¿A caso te parece una tontería que vayas a ser padre?
-¿Y quién dijo que yo sea el padre?
-¿Y quién dijo que no lo fueses?
-Abi, por favor déjame explicarte, por favor
-Ian, se acabó. Compréndeme, me entrego a ti y lo primero que sucede es que recibes una llamada diciéndo que vas a ser padre, ¿Cómo quieres que me lo tome? Y por encima lo primero que me dices es: “Tengo que irme, Ana está embarazada”. ¿Cómo coño quieres que lo interprete?
-Lo interpretaste mal, Ana está embarazada ¿pero quién dice que sea mío?
-Ian, déjalo, no quiero meterme en ningún lio. Ese pequeño merece tener una familia, y no voy a ser yo quien la destruya
-No hay nada que destruir
-¡He dicho que no! ¡Vete a verla, casaros! ¡Ojalá seáis muy felices!- le digo con rabia- ¡No me importas Ian, no me importas!

Ian se queda callado, empieza a recoger sus cosas.

♠♠♠

Estamos en el coche, Abi está muy nerviosa, no me mira. Lleva todo el caminando observando el paisaje. El coche está en silencio. Enciendo la radio.
-“¿Tu novio te ha sido infiel? ¿Te enteraste de que tiene otra familia?”
Rápidamente apago la radio, que inoportuno. Al escuchar la radio, Abi me miró con odio.
-¿Quieres terminar así?- le pregunto

Abi no responde, sigue observando el paisaje. Un semáforo se pone en rojo. Freno el coche y aprovecho para hablar con ella.
-Ana está embarazada ¿y qué? Si es mi hijo le daré mi apellido y dinero para que lo crie. Pero no hay nada más. Yo te quiero a ti, ¿no lo entiendes?
- Ana no es de mi agrado, no me cae muy bien, pero está embarazada. Yo no quiero un novio que tenga otra familia, yo quiero a alguien que solo me tenga a mí. Comprendo que en un principio pienses así, pero cuando nazca querrás verlo cada vez más, hasta que me dejes y regreses con Ana
-Eso no va a pasar
-Claro que no va a pasar, prefiero cortar contigo ahora y no más tarde
-¿Es eso lo que quieres?
-No es lo que quiero, pero es lo que debo hacer- Abi aguanta las lágrimas

El semáforo se pone en verde y acelero el coche. Maldita Ana, siempre amargándome. ¿Por qué ha regresado a mi vida? ¡Todo estaba perfectamente sin ella!

♠♠♠

-El vuelo con destino a Colombia despegará dentro de 40 minutos

El aeropuerto está lleno de gente. Tamara y yo estamos sentadas esperando a mi despedida.
-Thayssa, no te vayas- me dice Tamara
-Tengo que irme, aquí ya no tengo nada. Mi hijo se ha muerto
-¿Y en Colombia a quien tienes?
-A mi familia
-Hace años que no sabes nada de tu familia
-Amiga entiéndeme, tengo que rehacer mi vida lejos de esta mierda de país. Aquí nunca voy a ser feliz.
-¿Te vas sin destruir a Gloria?
-Ya he perdido la guerra, no tengo ganas de seguir luchando
-No has perdido la guerra, has perdido una batalla. Estoy segura de que si te lo piensas un poco…
-No, no quiero

Es verdad que en Colombia no tengo a nadie, hace años que me fui y no sé cómo están las cosas por allí. No sé si mi madre está viva, no sé cómo estarán mis tíos…
Tengo dinero para alquilarme allí un piso y buscar trabajo. Empezar de cero es la mejor solución.
-El vuelo con destino a Colombia despegará en 30 minutos

Tamara me mira con pena. Me abraza fuertemente:
-Eres la mejor amiga que he tenido- le digo- Gracias por no fallarme nunca
-Quiero que te quedes, ¿Qué voy a hacer sin ti?- dice con lágrimas en los ojos
-Continuar con tu vida, Tamara aquí ya no tengo nada
-Te puedo dar mil motivos para que te quedes
-Dime uno, si me convences, me quedo

Tamara abre mi bolso y me quita el testamento de Alejandro.
-Esto, ¿te parece poco?- me dice enseñándomelo
-Solo es un testamento que nombraba heredero a mi hijo, él ya no está
-Pero aquí tiene que ver una clausula o algo….

Tamara empieza a mirar desesperada el testamento.
-El vuelo con destino a Colombia despegará en 15 minutos

Cojo el bolso de mano y me despido.
-Adiós Tamara, gracias por todo

Me alejo de ella, estoy a punto de entrar por la puerta de embarque cuando Tamara me grita:
-Thayssa detente, ya tengo el motivo perfecto para que te quedes

♠♠♠

-¿Por qué no me has dicho nada?
-Porque sé que te preocuparías- dice mi madre
-Me tenías que haber avisado de que que has tenido una recaída
-Hijo no te alarmes por nada, dime cual es el motivo de tu llamada
-Te tengo que hablar de Ana
-¿Ana? ¿Qué ha hecho ahora?
-Está embarazada

Mi madre no contesta
-Y dice que el hijo es mío- continuo hablando
-¿Embarazada? No me lo puedo creer, ese hijo no es tuyo, estoy segura
-Yo también lo creo mamá, pero hay alguna posibilidad de que lo sea
-¿Tuvisteis relaciones sin protección?- me pregunta
-Sí
-Entonces el hijo puede ser tuyo, no creo que Ana mienta en una cosa tan importante como esta. No es de mi agrado pero no creo que sea tan miserable
-¿Qué debo de hacer madre?- le pregunto aguantándome las lágrimas
-Cásate con ella, sería una vergüenza que no lo hicieras
-Está bien, regresaré a casa, mi trabajo aquí ha terminado

Cuelgo el móvil y me seco las lágrimas. Abro la puerta del armario de mi habitación y empiezo a recoger todas mis cosas. Recuerdo todos los momentos vividos en esta mansión, como me enamoré poco a poco de Abi. Dejo toda mi ropa encima de la cama y cojo mi maleta.
No quiero irme, pero debo de hacerlo, aquí he terminado mi trabajo y Abi no quiere saber nada más de mí. Ya nada me impide que me vaya.

♠♠♠

-¿Por qué siempre a mí?

Cierro la puerta de mi habitación y tiro con los cuadros de mi mesita de noche. Estoy harta de todo. Abro la puerta del armario y saco mi silla de ruedas. La tiro al suelo y empiezo a darle patadas.
-Tu eres la causante de todo, por tu culpa conocí a Ian, por tu culpa me volví a ilusionar

Me tiro al suelo y continuo rompiendo la silla. Al ver que mis esfuerzos son inútiles, empiezo a llorar de rabia e impotencia. Soy una tonta. Me seco las lágrimas, miro la ventana de mi habitación. Ya sé lo que tengo que hacer.

Me acerco lentamente a la ventana, la abro y miro el paisaje. En el jardín está Tomás trabajando, otra relación que he tenido que no funcionó. Saco mis piernas por la ventana y me siento en el borde. Ya no merece la pena seguir viviendo.

♠♠♠

Terminé de arrancar las malas hierbas. Me seco el sudor con la mano y bebo un poco de agua que tengo en una botella. Es hora de descansar un poco.
Miro a la ventana de la habitación de Abi y la veo sentada. Con los ojos cerrados y los brazos abiertos, ¿Qué está haciendo?
-¡Abi!- le grito- ¡No lo hagas!

Rápidamente entro en la mansión Salvatierra. Subo las escaleras, abro la puerta de su habitación y la veo de espaldas.
-No te acerques- me dice
-Abi, por favor, no lo hagas- entro en la habitación y cierro la puerta
-Quédate en la puerta, no te acerques o me tiro
-No, no te tires. Abi ¿Qué te ha pasado?- le digo con pena, estoy nervioso, no sé lo que hacer
-Mi vida es una mierda, no valgo para tener una relación. El amor no está hecho para mí
-No digas eso, tienes a Ian
-¿Ian? El chico que va a ser padre
-¿Va a ser padre?- le pregunto sorprendido
-Ana está embarazada, esa mujer se apodera de todo lo mío. Primero se apoderó de ti y ahora…

Su frase me hace pensar. Es verdad que Ana le ha arrebatado todo. Primero se puso en nuestra relación y ahora…
-Ana no te llega ni a la suela del zapato. Ella es una fulana y tu…- me interrumpe
-Yo soy la tonta que recoge su mierda. ¡Estoy harta!
-Si tú te tiras, me tiro yo
-¿Tú porque? Tomás no seas tonto, si yo me tiro es una preocupación menos que tienes. Cuando estuvimos saliendo no te hice feliz
-Por qué no estabas enamorada de mi- le digo

Abi no me contesta, se separa un poco más de la ventana. Esta dispuesta a tirarse.
-Si me mato, estaré con mi padre y con Elías, los únicos que no me engañaron

No puedo permitir que lo haga. Me acerco silenciosamente a ella, estoy a un paso, tropiezo contra su cama y ella se gira. Al ver que estoy cerca de ella se tira. Pero yo soy más rápido y consigo agarrarla de la mano.
-Suéltame- me dice llorando
-No, no te voy a soltar
-Deja que esta mierda se muera
-No eres una mierda- hago fuerza para salvarla, pero ella no se inmuta- Abi por favor, hazlo por mí

Abi se rinde, no hace ninguna fuerza. Consigo subirla y los dos caemos al suelo de la habitación. Ella empieza a golpearme y a llorar de rabia. La agarro y la acerco a mí.
-Desahógate- le digo mientras la acaricio

Sus lloros poco a poco se van calmando. Estoy muy nervioso, hace tiempo que no la tengo tan cerca. Aprovecho un descuido para besarla, ella me sigue durante unos segundos pero me separa.
-No quiero Tomás, el amor para mí ha terminado

♠♠♠

El avión despega, pero Thayssa no ha subido. La tengo a mi lado.
-Tamara, eres extraordinaria… ¡cómo no me he fijado en esto!- dice contenta
-Yo tenía que ir para abogada- le digo bromeando

Las dos salimos del aeropuerto. Cogemos un taxi y regresamos a mi casa. Thayssa está muy feliz, por fin le he dado el motivo que quería para poder quedarse.
-Como no he leído antes esta parte del contrato- se dice a si misma
-Porque estaba en letra pequeña- le digo bromeando

Las dos nos abrazamos:
-Siempre estaremos juntas amiga- me dice
-Ahora ya puedes vengarte de Gloria. Según esa cláusula si tu hijo se muere tu heredaras todo lo que a él le pertenecía
-Y lo heredaré. Querida amiga, estas al lado de la futura dueña de la mansión Salvatierra

Las dos empezamos a reír de felicidad. Gloria tiene los días contados.

2 comentarios:

  1. mimaaa!! cantas cousas nun capitulo!!
    saludos cordiales

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  2. pobre Abi pasanlle de todas, ¿cando vai poder ser feliz?

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Nacer en la luz, Morir en la oscuridad