-Esto es todo, ya sé que no es muy grande, pero aquí estarás seguraClaudio se acerca a la nevera y coge una lata de cerveza. Dejo mis cosas en una habitación pequeña. En su interior solo hay una cama pequeña y un viejo armario. En momentos como estés me arrepiento de hacer todo lo que he hecho.
Yo, Gloria Salvatierra. Viuda de Alejandro Salvatierra, un importante empresario de joyas. Acostumbrada a los lujos, a gastar diez mil euros en un fin de semana… Terminé en una pequeña cabaña perdida en el medio de un bosque. ¿Qué estarán diciendo las vecinas de mí? ¿Seré la comidilla de todas esas viejas ricachonas? En estos momentos todas ellas estarán sentadas en sus lujosos sofás de piel, junto a una chimenea, bebiendo su champán y hablando de la última noticia del momento: La huida de la poderosa Gloria Salvatierra.
Saber que lo tenía todo y que lo perdí… saber que jamás volveré a mi vida normal…
Voy al pequeño salón y me acomodo en un viejo sofá, Claudio se sienta a mi lado y enciende la televisión. La televisión es pequeña y bastante vieja. Al encenderse hace un ruido y la imagen tarda en aparecer.
-Mi vida no está llena de lujos- bromea Claudio
-La mía ahora tampoco- le respondo
Mientras la televisión se enciende, hecho un vistazo a la cabaña. La cocina y el salón están unidos, hay un pequeño baño y dos habitaciones más. Una de ellas está cerrada con llave y la otra es mi dormitorio.
-¿Qué hay en aquella habitación?- le señalo la puerta que está cerrada con llave
-Es la habitación de mi difunta madre, la cerré el día que murió
-¿Vas a dormir ahí?- le pregunto al ver que no hay más habitaciones
-No, yo dormiré en el sofá
Miro un momento el sofá, es viejo, está roto y es muy incómodo.
-¿Por qué no duermes en la habitación de tu madre?
Claudio se pone muy serio, bebe un poco de cerveza y deja la lata en la mesa dando un fuerte golpe.
-Por qué no quiero perder el último recuerdo de mi madre- me dice
La televisión por fin se enciende. Lo primero que se ve son imágenes de una mansión… ¡mi mansión! Está llena de coches de policías y de gente cotilla. Una periodista se acerca a un agente… ¡el comisario Mauricio!
-Señor Comisario, ¿nos podrías relatar los acontecimientos?- le dice la joven periodista
-Estamos detrás de Gloria Salvatierra. Descubrimos que es una asesina y una estafadora. Teníamos un plan para detenerla, pero falló y se dio a la fuga con su fiel sirviente Claudio. Si alguien la ve, por favor, pónganse en contacto con nosotros
En la televisión aparecen dos fotos: Una de Claudio y otra mía. En el margen aparece un número de teléfono. Claudio coge el mando y apaga la televisión.
-Ya no hay nada que hacer, es cuestión de horas que nos encuentren- me dice Claudio
♠♠♠
-¡Esto hay que celebrarlo!
Apago la televisión. Me levanto y cojo rápidamente mi chaqueta. Hoy me dieron la mejor noticia del mundo, tras años planeando mi venganza… ¡por fin todo transcurre como quería!
Abro la puerta de mi casa y me dirijo a un bar. Entro y pido una copa de whisky.
En el bar tienen la televisión encendida justo en el mismo canal que la tenía yo. Siguen transmitiendo, en directo, la noticia de la huida de Gloria Salvatierra. La mujer que me arruinó la vida, que me dejó sin familia y sin dinero… ¡la mujer más malvada del mundo!
Ahora el destino está en su contra, de nada le sirve todo su dinero, de nada le sirve todos sus contactos. Ahora ella es una mujer normal, sin dinero, y su destino será la cárcel… o… la muerte. Sí, la muerte. No pude matar a Bernardo... ¡y no dejaré escapar a Gloria!
La mataré yo con mis propias manos, me vengaré. Cojo el vaso de whisky y lo acerco a mi boca. Su olor hace que tenga más ganas de vengarme. Tengo que encontrarla antes de que lo haga la policía. Pero… hay una cosa que me preocupa aún más que la policía. Mi cómplice. La persona que me ayudó a encontrar a Gloria y a Bernardo. Esa persona también se quiere vengar… y si la encuentra primero la matará y yo eso no lo puedo permitir. Quiero ser yo quien tenga el gusto de ver como agoniza.
El bolsillo de mi pantalón empieza a vibrar, alguien me está llamando. Saco de su interior mi móvil y acepto la llamada. Es mi sobrino Hugo.
-Buenas noches tío- me dice
-Buenas noches sobrino
-¿Qué tal va todo por ahí?
Su pregunta me hace pensar en mis compañeros, están todos en la cárcel por su culpa. Se está a burlar de mí, piensa que yo no sospecho de él y quiere que le diga que están todos en la cárcel. Pero no le voy a dar ese placer.
-Todo va bien, ¿Qué tal el trabajo?
-El trabajo es más fácil de lo que pensaba, tengo buenos amigos y hasta ahora no hubo ningún problema
-No te fíes sobrino, en esos mundos es muy fácil cometer un pequeño error y terminar muerto- le digo
-¿Por qué dices eso?- noto en su tono de voz nerviosismo
-Es una forma de hablar, yo sé que a ti no te ocurrirá nada malo
-Eso espero…por cierto… ¿sabes algo de Elena?
-¿De Elena? No sé nada, solo que se ha ido del pueblo
-¿Se ha ido?
-Sí. Se olvidó de ti Hugo, intenta rehacer tu vida
-Tengo ganas de llamarla
-No lo hagas, ella te odia
Mi respuesta hace que Hugo no tenga ganas de seguir la conversación.
-Bueno tío me tengo que ir…
Cuelgo el móvil con una amplia sonrisa. Me ha gustado romperle el corazón a mi sobrino.
♠♠♠
Entro en mi habitación y cierro la puerta. Es difícil cerrarla, empujo con fuerza y lo consigo. Me acomodo en la cama. El colchón es muy duro y poco cómodo. Las sabanas huelen mal. La situación por la que estoy pasando hace que empiece a llorar como una niña pequeña. No sé si aguantaré esto por mucho tiempo.
Abro el viejo armario y solo encuentro una navaja tirada. La cojo y la abro… ¿Qué pasaría si terminase hoy con mi vida? ¿Quién me echaría de menos?
Acerco la navaja a mi muñeca izquierda. Solo un leve corte y todo se termina…
A mi mente viene la imagen de cientos de personas: Mi difundo marido, mi hija, mi hijo, Thayssa…. Y por último Bernardo. El amor de mi vida. El único en el confié y él único que jugó conmigo. Él nunca me amó, siempre prefirió a la zorra de Carmen. Solo me usaba por el dinero. Nos engañaba a su mujer y a mí con otras…. Pero yo se lo perdoné todo. ¡Qué tonta he sido!
Presiono un poco la navaja.
-Bernardo… mi fiel traidor…
♠♠♠
-Pensé que no querías saber nada más de mi- le digo con sarcasmo
-¿Por qué no iba a querer saber de ti?
-Porque preferiste a tu mujer y a tu hijo- le digo sin rodeos
Ambos estamos en el coche. Él en el asiento de piloto y yo en el de copiloto. Está es una de las tantas veces que nos vemos a escondidas. Pero lo único extraño es que hacía años que no quedábamos.
Cuando me casé con Alejandro, perdí el contacto con él. Por cosas del destino un día lo encontré. Estaba estudiando para abogado y necesitaba hacer las prácticas en alguna empresa. Como éramos amigos de la infancia, convencí a mi marido para contratarlo. Y así fue, se convirtió en nuestro abogado. Con el paso del tiempo, el amor volvió a florecer entre nosotros. Empezamos a vernos a escondidas. Nos convertimos en amantes. Él estaba casado y yo también. Pero nada nos importaba.
Un día vino a mi casa para decirme que su mujer tuvo un accidente y no podía tener hijos. Él no sabía que fui yo quien la atropelló. Odiaba a su mujer, la odiaba porque ella lo podía tener y yo no. Al ver que ella no podía tener hijos, él se volcó más en nuestra relación. Todo iba bien entre nosotros hasta que su esposa se quedó embarazada. En ese momento no quería saber nada más de mí. Ahora tenía una familia y se iba a dedicar al 100% en ella. Eso me hizo mucho daño. Nos dejamos de ver. El abandonó su trabajo y se fue con su mujer al campo. La crisis hizo que unos meses más tarde regresase a mí y me pidiese trabajo. Volvimos a nuestros encuentros sexuales, me quede embarazada de Abi y él pensaba que era hija suya. En un principio yo pensé lo mismo, pero estaba equivocada, Abi era hija de Alejandro. Bernardo no se lo creía y me amenazo con contárselo todo a Alejandro. No quería quedar en la ruina y acepte todos sus chantajes, le firme el contrato para su hijo. Le di grandes cantidades de dinero.
Y sin saber cómo, volví a estar más enamorada que nunca. Ambos empezamos a estafar a la empresa Unión, le arruinamos la vida a Joaquín y juntos hicimos muchas más cosas. Pero un día todo terminó. Lo encontré con su secretaría, yo no podía permitir esa humillación. La maté. Él lo supo y me abandonó para iniciar una nueva vida en el campo con su mujer e hijo. Conseguí olvidarme de él… hasta hoy que nos volvimos a ver. ¿Qué querrá de mí?
-Gloria, tenemos un problema
-Cual es el problema
-¿Te acuerdas de Joaquín?
-¿El que estafamos?
-Sí
-¿Qué sucede con él?
-Quiere venganza. Ayer nos vimos y me dijo que iba a terminar con nosotros, me amenazo y me dijo que tuviésemos cuidado… ¡está dispuesto a todo para culminar su venganza!
Me pongo nerviosa, no me esperaba esta noticia.
-¿Y qué vamos a hacer?
-Tenemos que devolverle su dinero
-¡Eso es imposible!
-Entonces nos matará…
-Podemos con él, lo mataremos nosotros antes
-¿Y cómo lo vamos a encontrar? Yo tengo un mejor plan
-¿Cuál es tu plan?
-Nos fugaremos, fingiremos nuestra muerte y empezaremos una nueva vida lejos de todos
-¿Me estas pidiendo que abandone a mi familia?- le digo sorprendida
-Sí, además, a ti tu familia no te importa
-Lo sé, pero yo te lo pedí a ti hace años y nunca me hiciste caso ¿Por qué lo quieres hacer ahora?
-Por qué te quiero Gloria. Todo este tiempo sin ti me hizo recapacitar…
-Claro, después de amenazarme, de todo… ¡te odio!
-No me odias y lo sabes, olvidemos todo
Se acerca a mí y me besa. Ya no me acordaba como eran sus besos.
-Si lo haces, te daré el video y dejaré de amenazarte- me vuelve a decir
El video, llevo años siendo amenazada por culpa de esa grabación.
-Vale, lo dejaré todo por ti. Fingiremos nuestra muerte. Yo tengo un amigo, Claudio, que me puede conseguir unas pastillas que te dejan como muerto. La tomas, te entierran y por la noche yo te desentierro. Nos fugaremos y nadie se enterará de nada.
-Ya sabía yo que me ayudarías
Empezamos a besarnos. Sé que lo que voy a hacer no está bien, pero el corazón manda.
Unas semanas después, en la casa de Ian, durante el entierro de Bernardo.
-Apúrate Claudio. No quiero que termine el entierro, yo también quiero ir a despedirme de Bernardo- empezamos a reírnos
Claudio me ayuda a coger un poco de ropa para Bernardo. Estamos en su habitación, hay fotos de su mujer y de su hijo, se parece mucho a su padre cuando era joven.
-Señora Gloria, ¿está usted segura de que quiere fugarse?
-Si Claudio, lo estoy. Muchas gracias por ayudarme siempre en todo
-Me gusta su vestido negro, parece que va a un entierro de verdad
-Es un entierro de verdad, solo que nadie sabe que el muerto está vivo- continuamos riéndonos
Terminamos de recoger unas cosas y Claudio se acerca a mí.
-Señora… hay un problema- me dice
-¿Qué ocurre?- le digo asustada
-Mira- me da un sobre
Lo abro y saco de su interior los pasaportes.
-Son los pasaportes para fugarnos, no hay ningún problema- le digo más tranquila
-Lee los nombres- me dice
Los cojo y leo los nombres de los dos pasaportes. Uno es de Bernardo y el otro es de una tal Cindy. ¿Cindy? ¡Quien es Cindy!
-Creo que ha intentado engañarte- me dice Claudio
-Otra vez no… otra vez no… ¡maldito bastardo! ¡Hijo de puta! ¡Ya lo hizo una vez! Me engañó con su secretaria.
-¿Con Andrea?- me pregunta Claudio
-Sí, con esa. La maté y ahora él me vuelve a engañar con otra. ¡Hijo de puta! ¡Esta vez sí que me las va a pagar!
La rabia se apodera de mí. Lloro de dolor, de sufrimiento. Mi corazón está roto, no quiere más burlas. Esta es la última.
-Claudio, deja todo en su sitio. Nos vamos
Una hora después llego al cementerio. Todos están llorando por su muerte. Medio pueblo está allí. Su hijo y su esposa son los más afectados. Yo estoy a una distancia considerable, no quiero llamar la atención. El entierro termina.
-Adiós Bernardo, tus humillaciones terminan hoy, con tu muerte
En ese momento, el hijo de Bernardo me ve y se acerca a mí. No puedo permitir que me vea y empiezo a correr.
♠♠♠
-Ya te dije que no quiero nada contigo
-Lo sé, pero quiero que vuelvas a confiar en mí- me dice
Ana sale de su habitación y me deja a mí solo en ella. No sé por qué acepte su invitación, no quiero nada más con ella. Solo voy a ser el padre de su hijo, nada más.
Pero… pensándolo bien. Ella lo fue todo para mí: Mi primer beso, mi primera novia… mi primera vez. ¿Yo para ella sería algo? Está claro que no. Siempre fui uno más. El único que la dejo embarazada. Y seguro que ni eso.
¿Le daré otra oportunidad? Quizás el embarazo la cambie. ¿Pero que estoy diciendo? ¡Yo quiero a Abi! Pero jamás la tendré…
Ana entra en la habitación con una taza de cola cao con churros para los dos.
-¿Te acuerdas cuando comíamos los dos de la misma taza?
-Si, me acuerdo. Siempre terminabas manchada
-Quiero volver a ser tan feliz como en aquella época
-¿La época en la que te follabas a Hugo?- le digo sonriente
-Ian, no hablemos del pasado. Dejémoslo a un lado, empecemos de cero
-Para ti es muy fácil, eres la que cometió los errores. Para mí no lo es tanto
-Quiero que volvamos a ser novios
-No, eso jamás
-Hazlo por nuestro hijo- se toca el vientre
-Lo haré cuando sepa que es mío- le digo finalmente
Ya he renunciado al amor. Abi nunca será mía, me lo dijo bien claro. Ella no quiere a un hombre que tenga un hijo de otra. En ese momento alguien llama a la puerta.
-Voy a abrir- me intenta besar en la boca pero me separo y me besa en la cara
Me deja nuevamente a solas en su habitación. Cojo el mando y enciendo la televisión.
Al encenderse el video se activa solo y empiezo a ver una grabación.
En ella aparece Gloria peleando con una joven en un despacho. La pelea parece ser bastante fuerte. Ninguna de las dos quiere perder. La joven empuja a Gloria e intenta huir. Pero está la agarra por los pelos y la tira al suelo. Gloria coge una figura de piedra de la mesa y le da un fuerte golpe en la cabeza. La muchacha cae al suelo y empieza a sangrar…
que jatas meu home!!
ResponderEliminarxa non se pode esperar mais de Gloria
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