El camino de regreso a la mansión se hace más corto de lo habitual. Han pasado dos días desde la cena navideña, en estos días e intentado que las cosas transcurriesen con normalidad. Intenté convencer a mi madre para que me dejase cuidarla unos días pero ella se negaba rotundamente, por un lado es comprensible, ella lleva bastante tiempo enferma y no quiere que malgaste mi juventud cuidándola.
No quiero dejar así a mi madre, solo con mi tía… ¡Ian para de pensar en eso! Ellas van a estar perfectamente.
Al llegar a un semáforo en rojo piso el freno del coche. Faltan menos de 2 km para llegar a la mansión Salvatierra. Veo como la gente cruza el paso de cebras. Me es inevitable pensar en Ana. Mi novia, cinco años de mí vida con ella, a su lado… ¿Qué será de nosotros?
Está claro que ella aun me quiere y que lo está pasando mal porque ahora no la trato como antes, el único culpable en todo esto soy yo. Le puse lo cuernos y no le dije nada, ¿en qué clase de persona me estoy convirtiendo? ¡Yo antes no era así! ¡Estoy en contra de todo lo que estoy haciendo!
Pongo la cabeza en el volante y me quedo pensativo unos minutos… ¿y si son verdad todos los rumores? ¿Y si Ana me puso los cuernos?
El amor que sentía por ella me tenía cegado y me impedía ver más allá, pero ahora estoy comprobando como la venda que me tapaba los ojos se está cayendo.
Ya no soy el mismo de antes, ahora por ella solo siento amistad, es duro terminar con una relación de cinco años, ¿pero si no hay amor porque voy a seguir con ella?
Seguir engañándola está mal, debo de hablar con ella de una vez por todas y contarle que Abi es la nueva chica que ocupa mi corazón.
El sonido del claxon de un coche hace que vuelva a la realidad. El semáforo esta en verde y no me he dado de cuenta:
-¡Arranca mamón!- es lo primero que escucho al bajar la ventanilla
Saco por la ventana la mano y le enseño mi dedo corazón al coche que se encuentra detrás de mi. La gente de la ciudad no tiene educación.
Unos minutos más tarde llego a la mansión Salvatierra. Mi hogar desde hace unas semanas.
¿Quién me iba a decir a mí que cuando llegué por primera vez a este lugar me iba a encontrar con una chica que en tan pocos días fue capaz de llegar a mi corazón?
Aparco el coche en el garaje y subo a ver a Abi, no puedo más, tengo unas ganas tremendas de verla. Abro la puerta de su dormitorio:
-Hola… ¿Hay alguien?
-¡¡Ian!!- exclama con alegría- Por fin has regresado
-No exageres, solo han sido dos días sin mí, ya sé que soy imprescindible…
-Cállate hombre, no estropees el momento
Me acerco a ella y nos damos un fuerte abrazo:
-Yo soy más de besos que de abrazos- me susurra al oído
Como un acto reflejo acerco mi boca a la suya y nos empezamos a besar.
-¿Qué tal las navidades?- me pregunta
-Normales, fui a cenar a un restaurante con mi madre, mi tía y Ana
Al escuchar el nombre de mi novia, Abi muestra un rostro de tristeza
-¿Y qué te dijo?- me pregunta
-¿Quién?
-Ana
-Nada, estuvimos poco tiempo juntos. La fui a visitar por la tarde y estaba muy extraña, después la última vez que la vi fue en la cena, los dos días siguientes estuve pendiente de mi madre
-¿Está enferma?
-Sí…- me siento en la cama y ella se acerca a mi lado, me da su mano y me pide que le cuente todo- Mi madre está enferma, tiene cáncer
Abi no dice nada, se queda callada asimilando la noticia
-Tenía ganas de quedarme en el pueblo cuidándola pero ella se negó, dijo que tenía que venir a la ciudad a cuidarte. Me dijo que tú me necesitabas más que ella
-¿Yo te necesito más?- se pregunta confusa
-Sí, porque mi madre se las sabe arreglar sola y tú no- le hago un gesto de burla con la lengua
-Serás tonto, estas cosas no son para tomárselas a broma
-Llevo dos días llorando, necesito olvidarme de todo, descansar. Mi madre me dijo que no me preocupara, que ella se iba a someter a la quimioterapia y todo iba a salir bien
-Estoy segura de que todo va a salir bien- se acerca nuevamente a mí y me besa
-Cambiemos de tema, ¿Qué tal tus navidades?
-Odiosas, Thayssa se ha ido de casa porque mi madre la ha despedido y no sabemos porque. Hay una nueva cocinera que no sabe cocinar… lo único bueno fue pasar la navidad lejos de la mansión
-¿A dónde fuiste?
-Alex me llevó al cementerio, queríamos pasar una navidad con nuestro padre… también fui a visitar por primera vez la tumba de Elías
Al escuchar el nombre de Elías siento como un pequeño golpe en el corazón. ¿Seguirá enamorada de Elías? ¿Y si nunca lo olvida?
-¿En qué piensas?- me pregunta al verme distraído
-En ti- le digo mientras la vuelvo a besar
-Ian, ¿me puedes hacer un pequeño favor?
-Claro, cuéntame de que se trata
-En el cementerio hablé con Elías
-¿Hablaste con Elías?- le pregunto aturdido
-Bueno, le hablé yo. Le dije que quería abrir mi corazón a una nueva persona- me mira fijamente a los ojos- Después, al ver que su tumba estaba totalmente descuidada le prometí que le iba a satisfacer su mayor deseo
-¿Qué deseo?
-Encontrar a sus padres
-¿No tenía padres?
-Era adoptado, las monjas sabían el nombre de su madre pero nunca se lo dijeron
-¿Y qué te hace pensar que nos lo dirán a nosotros?
-Porque no nos lo dirán, le robaremos el historial
-¿Robar? ¿Sabes que robar es un delito?
-Si no me quieres ayudar lo tendré que hacer sola…- me mira con ojos de cordero degollado
-Vale te ayudo, pero que sepas que me debes una muy grande
♠♠♠
A lo lejos vemos el Orfanato en el que se crió Elías. No es muy grande, pero está muy bien cuidado. Ian aparca el coche, yo estoy sentada en el asiento de copiloto.
-¿Estas segura de que lo quieres hacer?
-Sí, se lo debo a Elías, el dio su vida por mí y yo le devolveré a sus padres
-Veo que lo sigues queriendo
-Jamás dejaré de quererlo- lo miro a los ojos, está triste- Pero él es mi pasado y ahora tú eres mi futuro
Los ojos de Ian se quedan fijamente mirándome, una sonrisa aparece en su cara y acto seguido nos besamos.
-Vamos a encontrar a sus padres, te lo prometo
Bajamos del coche, él me ayuda a subirme a la silla de ruedas. Se pone detrás de mí y empuja la silla. Hay un amplio jardín antes de llegar a la puerta principal del orfanato. Todo está muy bien cuidado:
-Es una suerte que Elías te enseñase su orfanato
-Él decía que este era su único hogar
Entramos por la puerta principal. El pasillo es bastante pequeño, vemos una pequeña recepción. Allí nos dirigimos. Una monja nos da la bienvenida:
-Buenas tardes, ¿en qué puedo ayudaros hijos míos?
-Buenas tardes hermana, me llamo Lucía, hace años viví aquí…- empiezo a mentirle, Ian me queda mirando, aguantando la risa
-Perdona Lucía, pero no me acuerdo de verla por aquí
-Hermana, han pasado años desde que me fui. Normal que no me reconozca
-¿Y a que debemos su visita? ¿Quizás quiera darnos un donativo?
-No, eso exactamente no, quería ver mi historial, saber quiénes son mis padres
-Lo siento Lucía, los historiales que se encuentran detrás de mí son confidenciales, no los puedes ver
-¿Y si le doy un donativo?
-¿Me estas sobornando?
-Yo lo llamo donativo, ahora usted llámelo como quiera…
-Lucía creo que debo pedirle que se vaya
Mierda, el plan está fallando, tengo que hacer algo. Lo primero que se me pasa por la cabeza es empezar a llorar.
-No llores Luna- me dice Ian
-Lucía- le corrijo dándole un codazo
-Eso Lucia, todo está bien, esta amable monja no comprende que lo único que quieres es recordar viejos tiempos, que te apetece ver tu habitación de cuando vivías aquí
-¿Era eso lo que querías? ¿Ver las instalaciones del orfanato?- me pregunta la monja
-Sí, quiero recordar mi infancia- le digo sonriendo
La monja sale de la recepción y aparece detrás de mí en unos segundos, con sus manos empuja la silla de ruedas y me dice sonriendo que ella misma será mi guía turística.
♠♠♠
Las veo alejarse por el pasillo. La monja se ha llevado a Abi. He pasado desapercibido y ahora que estoy solo tengo que encontrar los historiales. Miro que no haya nadie vigilando y entro en la recepción, es una habitación muy pequeña que tiene una puerta cerrada con llave, por suerte la llave está en el cerrojo y la abro fácilmente.
Entro y enciendo la luz, veo armarios llenos de archivadores. Me acerco a ellos, por suerte están ordenados alfabéticamente. Busco la E...
Encuentro un archivador muy gordo con la letra E, la abro y empiezo a buscar el nombre de Elías. Tras una larga búsqueda encuentro tres historiales de tres Elías diferentes. Los arranco y los escondo en mi chaqueta.
Salgo de la habitación y regreso al pasillo.
Acto seguido aparece la monja con Abi. La monja parece estar bastante enfadada
-¿Que tomadura de pelo es esta?-dice la monja dirigiéndose a mí
-¿Tomadura de pelo?
-Esta chica no ha estado nunca en este orfanato, no sabe ni su número de habitación, ni sabe cómo se llama la directora…
-Amnesia- le digo buscando una excusa convincente
-¿Amnesia?- pregunta la monja
Abi me hace un gesto preguntándome si tengo lo que buscamos, yo se lo afirmo.
-Vámonos Ian, ahora me acuerdo del motivo de mi amnesia: Olvidarme de estas insensibles monjas
Ian aguanta la risa mientras la monja está cada vez más enfadada. Juntos salimos por la puerta y regresamos al coche.
-¿Lo tienes?- me pregunta
-Si lo tengo
Al subir en el coche, nos ponemos los cinturones y le enseño a Abi los tres historiales que encontré. Abi los ve y descarta a dos rápidamente.
-¿Cómo sabes que esos no son?- le pregunto
-Ian… ¿te has parado a mirar la fecha de nacimiento? No creo que un niño nacido hace 5 años sea mi Elías, ni que otro nacido hace 2 meses lo sea
-Te doy la razón- le digo guiñándole el ojo
Abi sostiene en sus manos el historial de su ex novio. Lo mira detenidamente y lee que la madre de Elías se llama Rosa Castro Muñoz.
-¿Y el padre?- le pregunto
-No aparece
-¿Qué razón podrían tener para abandonar a su hijo?
♠♠♠
La carretera de regreso a casa está más peligrosa que antes. Está nevando. Circulamos por una calle de una única dirección, en la acera veo a un hombre que me resulta familiar.
-Ian, para un momento- le digo
-¿Qué sucede?
El hombre camina por la acera con normalidad
-Sí, es él
-¿Quién? ¿Ese anciano? ¿Quién es?
-Es German, mi ex fisioterapeuta
-¿El viejo verde que quiso abusar de ti?
-Ese mismo
Ian se quita el cinturón y se baja del coche
-¿A dónde vas?- le pregunto asustada
-A decirle un par de cosas a ese señor
-¡No! Ian ¡déjalo!
Veo como Ian se acerca a él, todo parece normal hasta que lo coge por el cuello y lo acerca al coche
-Mírala, ¿te suena esta cara?- le dice a mi ex fisioterapeuta
Me alejo del cristal y veo los ojos asustados de German
-¿Qué queréis de mí? ¡Ya le dije a Gloria que no diría nada!
-Eres un viejo verde, me das asco, eres repugnante- le dice Ian
-¿Gloria?- le digo al viejo- ¿Qué le dijiste a mi madre?
-Que no diría nada de lo prometido
-¿Qué le prometiste?
-No te lo puedo contar
Ian aprieta sus manos en su cuello, el viejo siente como le falta respiración:
-Vale, te lo diré, ella me pagaba para que no volvieses a caminar
-¡Como osas mentir de esta manera!- le dice Ian
-Ian déjalo, no creo que mienta- le digo
-Yo sí, ¿Cómo puede decir eso de tu madre?
-Ian sube al coche, vayámonos de aquí
Ian lo suelta y se sube al coche, mientras German se sienta en la acera.
-Acércate- le digo
Él se levanta y acerca su cara a la ventanilla del coche. Es entonces cuando le lanzo un escupitajo en toda la cara.
-Para recordar viejos tiempos- le digo sonriente
♠♠♠
-¿Estas nerviosa?
-Un poco
-Tranquila, yo estoy aquí contigo
La puerta se abre, una enfermera dice en voz alta el nombre y los apellidos de Iria.
-Aquí- contesta ella
-Por favor, entre- le contesta la enfermera
-Gracias por acompañarme Alex, no sabía que hacer sin ti
-No me des las gracias- le digo
Los dos entramos en la consulta, allí el doctor me guiña un ojo al verme.
-Muy bien Iria, hoy empezaremos con la quimioterapia, le haremos un par de pruebas, ya verás como todo va a salir bien
-Eso espero- le dice Iria de una manera no muy convincente
-Créeme que todo va a salir bien, además no tienes nada que temer, Alex está a su lado y él es un buen medico
♠♠♠
¡Mierda de navidades! ¡Mierda de Thayssa! ¡Mierda de todo!
¿Por qué todo me tiene que salir mal a mí?
Entro en mi casa, ninguno de mis hijos estan, me tienen completamente abandonada. La culpa de todo la tiene Thayssa. ¿Por qué le tienen tanto cariño a esa criada?
-Señora Gloria- me interrumpe un criado
-Dime
-Quería pedirle un aumento de sueldo
-¿Cuánto tiempo llevas trabajando aquí?- le pregunto
-Diez años, y nunca me he quejado de mi sueldo, pero ahora mi mujer está enferma y necesito un aumento
-Despedido
-¿Qué?
-Está despedido, recoja sus cosas
Dejo de perder mi tiempo con el sirviente y subo las escaleras. Hoy me apetece entrar en el despacho de Alejandro. Abro la puerta y entro, está todo como lo dejó él. No he modificado nada. Me acerco a la ventana y veo el maravilloso jardín que se está llenando de nieve. Se nota que es navidad.
Me acerco a la estantería y veo un montón de libros, pero hay algo extraño, nunca me fije en que un libro está mal colocado. Lo cojo y una hoja cae al suelo. La leo
“Expediente de la señora… fue acusada de matar a… escapó de la cárcel…”
Le doy la vuelta a la hoja y veo la letra de Alejandro:
“Asesina, estafadora…”
-¡Maldito Alejandro! ¡Ha estado investigando sobre mi pasado! El muy hijo de puta me ha querido meter en la cárcel
jajajaja asi q elias tamen tiña unha mama rosa! mui interesante coma siempre
ResponderEliminarsaludos cordiales
Gustooume comas smp amorciin!
ResponderEliminarxa teño ganas de ler outro jaja
Que rapido pasan as cousas, lin catro capitulos e teño ganas de mais =(
ResponderEliminarcomo molaaa!!
ResponderEliminarxa sona repetitivo pero gloria e unha puta :P