-¿De verdad te tienes que ir?-Sí, es Navidad y quiero estar con la familia
-Te echaré de menos
Ian me abraza fuertemente. Desde que me puse de pie él ha estado todos los días a mi lado, no se ha separado de mi ni un minuto, por eso lo voy a extrañar.
-Cuando regrese seguiremos con la rehabilitación
-Mientras no estés seguiré yo sola, ya verás que cuando vuelvas vas a notar grandes mejorías- le sonrío
-Eso espero Abi
Los dos nos abrazamos. Me separo y lo beso en los labios, él me sonríe.
-Te echaré de menos- me dice
-Yo sí que te echaré de menos- se me escapa una lagrima
-No llores, estamos haciendo un drama. Solo pasaré la navidad con mi madre y regresaré- me intenta calmar
-Ya sé que solo van a ser dos días sin ti, pero en este tiempo te he cogido mucho cariño y no quiero estar lejos de ti en estas fechas tan especiales.
-Sé que estas fechas te han marcado mucho hace años, te llamaré todos los días, no dejaré que pienses ni un minuto en cosas malas. Ya lo verás
-Esperaré tus llamadas- le digo sonriendo
-Mira te voy a dar un consejo que quiero que lo tengas en mente toda tu vida
Ian coge una hoja y un rotulador negro y se pone a escribir. Al terminar, dobla el papel y me lo da:
-Quiero que lo leas en los momentos que estés tristes
-Lo haré
Ian sale de mi habitación con su maleta. Tengo miedo de que Ana lo convenza de quedarse allí. Espero que eso no suceda, ahora que le he abierto las puertas al amor.
Desdoblo la hoja y veo lo que ha escrito: “Aprende a sonreír aunque quieras llorar”
La frase está escrita con rotulador negro y tiene dibujado un corazón. Jamás olvidaré esa frase
♠♠♠
Después de unas horas de viaje.
-Ian, ¡hijo!- mi madre me abraza fuertemente- ¡Que delgado estás!
Nos separamos, ella empieza a mirarme de arriba abajo. Me toca la barriga:
-¿No te han dado de comer?
-Sí mamá, no empieces con tus paranoias
-Tú madre no ha cambiado- me dice mi tía Angélica que se acerca a darme dos besos
-¿Te ha dado mucho la lata?- le pregunto a mi tía
-En un principio cocinaba comida de más, pero poco a poco se fue adaptando
-No exageres- le dice mi madre
Los tres entramos en la casa. Se nota la influencia que ha tenido mi tía en todo este tiempo. La casa está muy cambiada. Los colores de las paredes son distintos, las escaleras son de otro tipo de material…
-¡Como ha cambiado todo!- digo en alto
-Solo unas cuantas cosas- dice mi tía
Entro en el salón: Hay una televisión plana y unos sofás nuevos.
-La televisión fue un capricho de tu tía, yo le dije que la vieja aún funcionaba- me dice mi madre
-Está televisión mola más- le digo
Subo a mi dormitorio y abro la puerta, tengo una extraña sensación de decepción, todo sigue como antes. Mi madre me toca el hombro:
-Lo único que hemos cambiado es el colchón. No queríamos hacer cambios que no te gustasen
-Tranquila, si el colchón no me gusta me vengaré- los dos empezamos a reírnos
Dejo la maleta encima de mi cama. Toco el colchón y compruebo que es cómodo.
-Hijo, tenemos que hablar de Ana
-¿De Ana? ¿Qué ha pasado?
-Tu tía Angélica la pilló en el despacho de tu padre, no sabíamos que estaba buscando
-¿En el despacho de mi padre?
Me quedo pensativo unos segundos. ¿Qué hace Ana en el despacho de mi padre?
-Se lo preguntaré- le digo a mi madre
-Yo le prohibí la entrada desde entonces, no quiero que esté por aquí husmeando
-Tranquila mama, has hecho bien. Pero acuérdate que esta noche iremos a cenar con ella al restaurante
Mi madre me deja solo en la habitación. Aprovecho para salir y entrar en el despacho de mi padre. Todo sigue como siempre, mi madre mataría a mi tía si intentase cambiar algo del despacho. Me siento en la silla de mi padre y echo un vistazo a todo el despacho. Han pasado meses desde su muerte, pero aún se extraña.
Cojo la llave de mi bolsillo y abro el cajón del escritorio. Saco todos los papeles y encuentro una foto de dos niños pequeños. Un chico y una chica de aproximadamente diez años de edad. ¿Quiénes serán?
Vuelvo a dejar la foto en su sitio y cierro el cajón con llave. Es hora de darle una visita a Ana
♠♠♠
Después de varios minutos moviéndonos tomamos un descanso. Me acuesto a su lado abrazando su cuerpo desnudo. Nos miramos fijamente, él me sonríe.
-Cada día estoy más satisfecha- le digo a Jim
-Y yo cada día estoy más enamorado de ti
-Te dije que no te enamoraras
-Me lo dijiste, pero tu estas saliendo conmigo ¿te lo recuerdo?
-También estoy saliendo con Ian
-Pero él es el segundo plato
Me besa en los labios.
-¿Por qué tenemos que hablar siempre de Ian?
-Porque es un estorbo en nuestra relación
-En tal caso el estorbo lo serías tu
Jim deja de besarme y me mira seriamente. Con sus manos me agarra el cuello:
-No digas eso ni de broma, ¿me has oído?
-Sí- le digo con miedo
Él cambia de posición y se coloca encima de mí. Me acaricia la cara y empieza a besarme el cuello y poco a poco baja hasta llegar al ombligo. En ese momento se detiene y me mira, yo le guiño un ojo y él continua besando mi cuerpo.
La excitación del momento hace que suelte un gemido. Todo está siendo maravilloso hasta que se escucha el timbre de mi casa.
-¿No has dicho que tu madre no venia?- me pregunta Jim
-Y no viene, ¿Quién será?
Salgo de la cama, cojo mi ropa interior y una chaqueta y me dirijo a abrir la puerta
-Estate callado- le digo a Jim
El timbre sigue sonando. Abro la puerta y contemplo que efectivamente no es mi madre pero se trata de otra persona aún peor en estos momentos.
-Hola cariño, ¿Por qué pones esa cara? ¿No te alegras de verme?
Ian entra en mi casa y lo detengo en el pasillo.
-Claro que me alegro, pero pensaba que no llegabas hasta más tarde- lo beso en los labios
-¿Por qué estas tan nerviosa?
-Son imaginaciones tuyas cariño
-¿Por qué tienes solo una chaqueta? ¿No tendrás a otro chico aquí?
-¿Qué chico? ¡No seas tonto! Estoy así porque me iba a duchar
-Menos mal, no quería pegarle a nadie…- empieza a reírse
Espero que sus palabras no sean escuchadas por Jim. Como haga algún ruido o algo nos descubre y no es el mejor momento para que nos descubra.
-¿Puedes venir más tarde?- le pregunto
-No, mas tarde tenemos la cena y he venido a hablar contigo
-¿Es por lo de tu madre?
-Sí, ¿Por qué estabas en el despacho de mi padre? ¿Qué buscabas?
Me quedo callada, no sé qué contestarle. No le puedo decir que estaba buscando algo para Gloria.
-Estaba allí porque quería recordar la tarde que hicimos el amor
-¿Cómo?- me pregunta sorprendido
-Lo que escuchas, ¿no me crees?
-Si que te creo, pero me parece extraño
-Pues es la verdad, pero tranquilo, tu madre me echó de la casa
-Compréndela, ella extraña a mi padre y no quiere que nadie entre en su despacho
-No me apetece discutir, por favor vete, nos vemos en el restaurante
-Nos vemos de noche
Ian se dirige a la puerta, está a punto de irse pero un ruido en mi habitación hace que se dé la vuelta.
-¿Qué ha sido ese ruido?
-¿Qué ruido?- me hago la sorda
Ian se dirige a mi habitación, intento detenerlo. Abre la puerta y quedo alucinando. La habitación tiene la cama hecha y la ventana abierta. En el suelo hay un cuadro tirado.
-El viento tiro el cuadro- le digo a Ian
-Pensé que había entrado un ladrón
-¿Un ladrón en un tercer piso? ¿Qué es spiderman? ¿No pensaras que hay otro hombre en la habitación?
Ian no contesta. Me hago la indignada y le señalo con la mano la puerta de salida.
-Lárgate- le digo
-No te enfades, yo solo quería asegurarme
-¡Lárgate!- le vuelvo a gritar
Ian baja la cabeza y sale de mi casa. Mientras le cierro la puerta él me pide perdón.
-Nos vemos por la noche- le digo
Finalmente cierro la puerta y regreso a mi habitación
-Por los pelos- dice Jim saliendo del armario
-Que buen escondite…- le digo de una forma irónica
-Da gracias que no me delaté, ganas no me faltan
-No quiero discutir contigo, gracias por no descubrirte- lo abrazo
-Aunque no me creas yo sí estoy enamorado de ti y no haría nada que no te gustase
♠♠♠
Noche de Navidad
El restaurante está lleno. Como cada año, siguiendo la tradición, vamos a cenar a un restaurante que está cerca del pueblo. No es muy lujoso pero sirven la mejor comida de la zona.
En la mesa estamos sentados: Mi madre, mi tía, Ana y yo. Hasta el momento nadie ha hablado. Mi madre y mi tía están enfadadas con Ana. El camarero se acerca a nosotros y nos pregunta que queremos de comer:
-El menú navideño- le contesta mi madre
-Marisco, carne y postre- dice el camarero para asegurarse de nuestro pedido
-Exacto
El camarero se va.
-Bueno, ¿y qué contáis?- les digo a los presentes
-Nada- contesta mi tía mirando a Ana
-Ya vale, es hora de solucionarlo ¿no creéis?
-Yo no tengo nada que solucionar, son ellas que me han echado de tu casa- dice Ana
-¡Por que estabas husmeando en un lugar que no debías!- le dice mi madre gritando
Todo el restaurante mira para nosotros. Le hago una señal para que baje la voz.
-Perdona, sé que no debía- dice Ana totalmente arrepentida
-Venga mamá, es navidad, olvidemos todo
Mi madre me mira a los ojos.
-Todo olvidado, lo hago por ti hijo
La cena transcurre con total normalidad hasta llegar al postre. En ese momento mi tía empieza a darle con el codo a mi madre. Ocultan algo.
-¿Qué pasa tía?- le pregunto mientras me limpio con una servilleta
-Nada- me responde- Tu madre tiene que contarte algo
Mi mirada y la de Ana se centran en ella.
-No creo que sea el mejor momento- nos dice mi madre
-Si que lo es- le contesta Angélica
-Me estáis preocupando
El camarero regresa y nos pregunta si queremos algo más de beber. Todos le respondemos que no y se marcha.
-Verás hijo, hace tiempo que sé una cosa y quería contártela…- empieza a darle rodeos a las cosas para no contarlo
-Se directa- le aconseja mi tía
-Tengo cáncer
Sus palabras hacen que Ana escupa la comida y que yo quede en estado de shock.
-¿Tienes cáncer?- le pregunto incrédulo
-Sí, pero no quiero lastimas, quiero que continúes tu vida como hasta ahora. Yo estoy bien
-Pero cuando te enteraste, ¿Por qué no me dijiste nada?
-Ian por favor, comamos en paz, es Navidad. Mañana hablaremos de esto
Y con la petición de mi madre la cena transcurrió con total normalidad. Aparenté no preocuparme pero en el fondo estaba destrozado. Perdí a mi padre, no quiero perder ahora a mi madre.
♠♠♠
Noche de Navidad en la mansión Salvatierra
Todos estamos esperando la cena. Tenemos una cocinera nueva que es muy lenta. Se echa en falta a Thayssa. En la mesa estamos: Mi madre, mi hermana, Iria y yo.
Nadie habla, solo se escucha el ruido de un programa navideño de la televisión.
El servicio hace su presencia y trae la cena. Cada uno se sirve.
Pruebo un poco de pollo, está muy quemado. La cara de mi hermana es de desagrado e Iria piensa lo mismo.
-La comida da asco- suelta Abi
-La comida está rica- le contesta mi madre
-Vamos madre, todos sabemos que desde la marcha de Thayssa la comida es una mierda- le digo
-Alex deja el tema de Thayssa en paz
-¿Por qué la has despedido?- le pregunto
-Por qué no hacia bien su trabajo
-¿Bromeas? Ella es la mejor en su trabajo- le dice Abi
Iria mientras tanto juega con la comida. No sabe lo que hacer, está en el medio de una discusión familiar y no le gustaría meter la pata con un comentario.
-Por las noches escapaba y había tardes que no venía, ¿es eso hacer un buen trabajo?
-Tendría problemas- le digo
-Sus problemas no nos afectan, tiene que hacer su trabajo, para eso cobra
-¡Estamos en navidad y ella no tiene familia aquí! ¡Nosotros éramos su familia!- le dice Abi
-Deja ya de decir tonterías y come de una vez
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¿Y ahora qué hago? ¿Hablo o no hablo? Continúo mirando la escena. Gloria esta gritándole a Abi, la cual no se queda callada y le contesta. Alex de vez en cuando me mira diciéndome que está todo controlado. ¿Qué pinto yo en el medio?
Cojo el cuchillo y corto la carne, está bastante dura. ¡Qué mierda de cocinera! Dejo el cuchillo en la mesa y miro a la comida con cara de asco
-¿A ti tampoco te gusta la comida?- me pregunta Gloria
-Bueno… está…- me quedo pensando en una respuesta
-¿Está qué?
Miro a Alex pidiéndole con los ojos que me ayude, pero este no me hace ni caso.
-Está…- sigo alargando la palabra
-Está malísima- termina Abi mi frase
-Deja que hable ella- le grita Gloria
Mis manos empiezan a temblar, tengo miedo decir algo malo y terminar en la calle como la pobre de Thayssa. Alex me mira y me ve roja.
-Cariño no comas si no te gusta
-Claro que le gusta- le dice Gloria- Tú no le hagas caso Iria, come, Thayssa no es la única que sabe cocinar
Cojo un poco de carne con el tenedor y me lo llevo a la boca.
-Um que rico- digo en alto
-¿Lo ves?- le dice Gloria a su hijo Alex
¡Que bien! ¡No metí la pata! Espero unos segundos y trago la carne, mi estomago no soporta el mal sabor de la carne quemada. Tengo ganas de vomitar. Cojo la servilleta y me levanto
-Voy al baño
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Esta es la peor navidad de todas. Si Ian estuviese aquí todo sería distinto, el me ayudaría a tranquilizarme. No hay nadie que se trague esta mierda de comida. Dejo el tenedor en la mesa y muevo la silla de ruedas para irme
-¿A dónde vas?- me pregunta mi madre
-No aguanto esta mierda de comida, me voy a mi cuarto
-Tu no te vas a ninguna parte
Gloria se levanta y se agarra a la silla impidiendo que me mueva. Mi hermano se levanta y le dice que me suelte.
-Yo también me voy, esto ya no es una familia ni nada
Alex empuja la silla y ambos salimos del salón.
Subimos a mi dormitorio y allí empezamos a hablar:
-¿Qué nos ha pasado?- me pregunta Alex
-¿Por qué preguntas eso?
-hace años todo era perfecto, estábamos cenando en navidad con la familia, con nuestros tíos y nuestro padre y ahora… solo quedamos nosotros.
-Tranquilo hermano ya nada puede ir a peor
-¿Por qué despediría a Thayssa?
-No lo sé, pero el otro día tuvieron una fuerte discusión
-Ojala regrese pronto, porque si no nuestra estancia en esta casa tiene los días contados
-¿Sabes que me apetece hacer en estos momentos?
-¿Qué quieres hacer hermana? Acuérdate de que somos familia- bromea mi hermano
-Eso no bobo. Me apetece ir al cementerio a visitar a nuestro padre y a Elías
-Que buena idea, ¿vamos?
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En el salón ya solo quedo yo. Es verdad que la comida está intragable pero no me gusta que recuerden a Thayssa. Ella ya no está y jamás regresará, no tienen porque mencionarla en la cena.
Iria regresa del baño y pregunta donde están ellos.
-Ellos se fueron a la habitación, no querían comer. Pero tranquila, tu siéntate, hay mas comida para nosotras
La mirada de Iria cambia de dirección.
-Si… bueno… tengo sueño…
-Siéntate, hazme compañía- le continuo diciendo
Iria se sienta a mi lado y le sirvo un poco de comida. Cojo el champan y le lleno el vaso.
♠♠♠
Cojo la copa y pego un gran sorbo de champan, por lo menos si estoy borracha la comida me sabrá mejor.
-Mis hijos son unos ingratos, no saben valorar una buena comida
-Sí…- cojo la botella y lleno el vaso y le pego otro trago-Está rico el champan
Gloria me guiña un ojo
♠♠♠
Alex y yo llegamos a la salida. Ambos llevamos chaquetas, bufandas y gorros. Hace mucho frio.
-Avisa a Iria para irnos- le digo a mi hermano.
Este se va al salón y regresa unos segundos después con una Iria un poco borracha.
-La comida está riquísima- dice Iria riéndose
-Lo sé cariño- le dice Alex
-La dejamos unos minutos con madre y tiene que darse a la bebida para aguantarla- le digo a mi hermano que se empieza a reír
Los tres subimos al coche y arrancamos con rumbo al cementerio.
Unos minutos después llegamos. Iria se ha quedado dormida en el coche. Mi hermano me baja y juntos entramos en el cementerio. La puerta está un poco dura pero consigue abrirla.
Primero visitamos la tumba de nuestro padre y después nos dirigimos a la tumba de Elías. Es la primera vez que veo su tumba.
-¿Estas segura?- me pregunta Alex
-Sí- le digo
Del cielo empiezan a caer copitos de hielo. Está nevando. Mi hermano y yo miramos al cielo.
Llegamos a la tumba de Elías y la toco. Leo su nombre y sus apellidos. Una lágrima resbala por mis mejillas.
-Por fin he venido- le digo a Elías
Mi hermano se aleja para dejarme sola.
Cuando veo que estoy totalmente sola continúo hablando.
-Sé que no soy la mejor novia del mundo ni tampoco lo pretendo ser. Pero quiero que sepas que en estos cuatro años jamás he parado de pensar en ti. Aun te tengo presente, eres la única persona en la que pienso al levantarme y en la última que pienso al acostarme. No te he venido a visitar porque sola no puedo y nadie me quería traer… pero te voy a ser sincera. No quería visitarte, no quería que vieses que he fracasado y que solo soy una invalida sin motivaciones en la vida. Ahora te estarás preguntando porque estoy aquí y te lo diré. He recobrado las ganas de vivir, he conocido a alguien que seguramente te gustará. No sé si acabaremos juntos pero he venido a decírtelo, hace cuatro años que te perdí y para mí siempre serás mi primer amor. Pero creo que es hora de abrir mi corazón a otras personas. Te quiero Elías
Mis ojos se centran en su tumba. Esta bastante descuidada y no tiene flores. ¿Cómo puede ser posible que nadie se preocupe por él?
-Un día me dijiste que lo que mas temías era tener una tumba sin flores. Ahora que veo que tus miedos se cumplieron te prometo que jamás volverá a ser así, voy a encontrar a tus padres.
Después de mis palabras abandono el cementerio y regreso al coche. Veo a mi hermano ayudando a Iria a vomitar.
-¿Eso es un trozo de pollo?- le digo mirando el vomito
-Sí, maldita comida- dice mi hermano
-Mira un gatito- dice Iria señalándolo
Mi mirada se dirige a ese gatito, es negro y está en la pared del cementerio.
Siento un escalofrío, el gato me mira y no sé porque, pero su mirada me recuerda a alguien.
ooooooooooh... q bonito, fijo q lle recorda a elias!! e eu matadora! jajaajaja ai q gloria! si no fondo levamonos ben
ResponderEliminarsaludos cordiales
dios mio q borrachera pillou a outra jajajaja
ResponderEliminare boa verdad q pa aguantar a gloria ai q darse a bebida xD
O personaje de Iria e fantastico, pena que teña cancer =(
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