Es una noche tranquila, a diferencia de las anteriores noches hoy no llueve ni nieva. No soy capaz de pegar ojo. Hay algo en mí que me impide dormir y sé lo que es…Desde que llegué aún no la he visto, quizás el origen de mis nervios se debe a que mañana la veré, ¿Cómo voy a reaccionar? ¿Qué le diré?
Me siento en la cama, abro el cajón de mi mesita de noche y saco un álbum de fotos. El título del álbum es: “Recuerdos Felices”.
En la primera página veo una foto de Ana y mía, ella está a mi lado comiendo una piruleta y yo la estoy abrazando. En la segunda página veo una foto de Ana y mía jugando cuando éramos pequeños. Sigo pasando páginas, todo el álbum está lleno de fotos nuestras. Ella es mi primer amor, desde pequeños siempre estuvimos juntos, nunca nos separamos… ¿Qué pudo haber pasado para que nuestra relación se estropeara tanto?
Mi madre abre la puerta de mi habitación, ve que estoy despierto.
-Pensé que estabas durmiendo- me dice
-No tengo sueño- le contesto
-¿No estás cansado del viaje?
-Ya me he acostumbrado a viajar
-¿Qué estás haciendo?- me mira las manos, ve que estoy ojeando el álbum de fotos
-Recordando tiempos felices
-¿Eso quiere decir que ahora no eres feliz?
Mi madre es muy lista, siempre sabe cuándo estoy mal. Ella se sienta a mi lado y coloca su mano en mi pierna, me mira a los ojos y empieza a hablar
-Estoy aquí para lo que necesites, sabes que me puedes contar todo lo que quieras
-Quisiera contarte tantas cosas…
-Pues empieza, tenemos toda la noche
-Deberías de dormir, mañana te tienes que levantar temprano para preparar la comida para noche Vieja
-Tranquilo hijo, Angélica me va a ayudar. Ahora no cambies de tema y cuéntame que es lo que te pasa, te noto muy raro desde que llegaste
-¿Por qué dices eso?
-Normalmente lo primero que haces al llegar es ir a visitar a tu novia, hoy no lo has hecho
-No tenía ganas, estoy muy cansado
-Estas cansado… ¿y no duermes?
Me ha descubierto, ella sabe por dónde van los tiros. Sabe que Ana es la fuente de mi preocupación.
-No me apetecía verla- le digo finalmente
-¿Habéis discutido?
-No
-¿Habéis roto?
-No
-Entonces ¿Qué os ha pasado?
-Me he enterado de una cosa, no estoy seguro de que sea verdad…
-¿Te ha engañado?
Esta vez no le contesto, lo único que hago es mirar al suelo. Dejo el álbum de fotos en la mesita de noche y miro a mi madre
-Es eso ¿verdad?- continua hablando
-Creo que sí
-Me lo temía
-¿Lo sabías?
-Cuando se vive en un pueblo muy pequeño la gente habla, yo no creo en las habladurías… pero cuando los rumores son tan fuertes…
-Todo el mundo lo sabía…- le digo a mi madre en un tono serio
-Hijo no pienses en eso, la gente habla por hablar. A la única persona que debes de creer es a Ana
-He vivido engañado todo este tiempo, llevo cinco años así, ella tomándome el pelo, burlándose de mí a mis espaldas…
-Antes de hacer nada confírmalo, no creas en la gente que solo quiere hacer daño… ¿a ti quien te lo dijo?
-Un amigo
-Habla con Ana antes de tomar una decisión, si ella te puso los cuernos está claro que no te merece
-Lo peor de todo es que si es verdad… yo no tengo nada que reprocharle
-¿La has engañado?- dice mi madre incrédula
-Sí, me he liado con Abi. Estoy enamorándome de ella
-Ahora lo entiendo. Cuando la gente hablaba sobre que Ana te ponía los cuernos tú no les creías, nunca dudaste de ella porque estabas enamorado. Ahora que ya no sientes nada por ella ves la realidad.
-Eso es lo que me está pasando, que estoy viendo la realidad tal como es y me está asustando. Tengo miedo de descubrir más cosas
-Ahora no pienses en eso, duerme, mañana ve a hablar con ella y lo aclaras todo.
Me besa en la frente y sale de mi dormitorio cerrando la puerta. Me acuesto en la cama y miro al techo, mañana voy a hablar con Ana. Lo tengo claro. Me doy la vuelta e intento dormir.
Los minutos pasan y consigo dormir un poco pero me vuelvo a despertar. Empiezo a recordar la conversación telefónica que me abrió los ojos…
-Hola Hugo ¿Qué quieres?
-Hola Ian ¿Estas ocupado?
-En estos momentos sí, estoy en un cementerio
-¿Qué haces a estas horas en un cementerio?
-Es una larga historia, pero dime ¿Por qué me has llamado?
-Quería hablar contigo en persona, ¿te apetece quedar mañana por la mañana en un bar?
-¿Mañana por la mañana?
-Sí por favor, es urgente tengo que contarte una cosa muy importante
-Vale, ya que insistes tanto mañana quedamos
Sigo en mi cama recordando la conversación telefónica. Después de todo lo ocurrido en el cementerio regresé a la mansión en el coche al lado de Abi. Todo iba bien, estábamos contentos de encontrar a la madre de Elías. Al llegar a la mansión nos despedimos con un beso y nos fuimos cada uno a su dormitorio. A la mañana siguiente me levante temprano para prepararme, tenía que ir a visitar a mi amigo Hugo.
Cuando llegué al bar donde nos tendríamos que encontrar, él estaba sentado en una mesa y me hizo una señal para que me acercara. Ambos pedimos dos cervezas y empezamos a hablar, él estaba muy serio.
-¿Qué hacías ayer en el cementerio a altas horas de la noche?- me pregunta
-Estaba con Abi, fuimos llevar flores a la tumba de un amigo
-¿Solo eso? Bueno, cosas mas extrañas se vieron…
-¿Y tú de que me quieres hablar?
-Quería hablar contigo de varias cosas
El camarero se acerca y nos sirve las dos cervezas
-Pues empieza con la primera
-Me voy a Francia
-¿Te vas a Francia?- le pregunto sorprendido
-Sí, he conseguido un trabajo allí y me voy con mi chica. Voy a empezar de cero
-¡Que suerte! Ojalá todo te vaya bien, ¿de qué es el trabajo?
-De mensajero…- lo dice en un tono que da que sospechar
-Presiento que me estas ocultando algo
-Sí…
-¿Qué es lo que me estas ocultando?
-Voy a trabajar repartiendo droga
-¿Qué?- lo miro a los ojos y le agarro las manos- ¿Estás loco? Me dijiste que ibas a dejar esos mundos, me dijiste que querías hacer feliz a tu novia Elena
-Y eso es lo que quiero hacer pero estamos mal de dinero. Además ganaré diez mil euros al mes, trabajaré solo cuatro o cinco meses y después lo dejaré
-¿Tú te crees que es así de fácil? Te meterás en un mundo de corrupción, en ese mundo es fácil entrar pero difícil salir. ¿Qué pasa si un día no entregas el reparto? ¿O si un día te encuentras con un matón que te asesina? ¿No piensas en eso? ¿Sabes que Elena puede morir? Como hagas mal tu trabajo la pueden secuestrar, torturar… esa gente no se anda con juegos
Mis palabras hacen que Hugo se quede pensativo
-Yo te recomiendo que no te vayas, que no lleves a Elena a Francia. ¿Quieres morir tan joven?
-Tienes razón- dice él
-Veo que has entrado en razón
-La quiero demasiado como para llevarla a la boca del lobo- los dos pegamos un trago a la cerveza
-Me alegra que hayas reaccionado, no me apetecía ir a tu funeral
-¿Qué tal te va todo con Ana?- cambia radicalmente de tema
-Estamos en un momento difícil- le digo
-¿Por qué?
-Resulta que he besado a otra chica, estoy empezando a sentir algo por Abi… sé que soy un idiota por hacerle esto…
-No eres ningún idiota, haces bien
-No hago bien, nadie se merece ser engañado por la persona que quiere
-Ella no es una santa
Su contestación hace que me caiga un poco de cerveza en la mesa.
-¿Por qué dices que no es una santa?
-Vamos Ian, ¿no has escuchado todos los rumores del pueblo?
-Solo son eso, rumores
-Yo creo que son más que rumores- dice tajantemente
-Tu sabes algo, cuéntamelo
-No quiero hacerte daño
-Eres mi amigo, tu nuca me harías daño
Hugo separa sus manos de las mías y empieza a hablar
-¿Sabes cuál fue el verdadero motivo de mi huida?
Su pregunta hace que empiece a encajar mentalmente las piezas del puzle: Ana no es una santa, yo creo que son más que rumores, ¿sabes el verdadero motivo de mi huida?
Todas sus palabras me llevan a una conclusión… a una única conclusión. Ahora entiendo todo lo que me dijo el día que se fue, “No mereces sufrir más” “Yo no soy un buen amigo”.
Todas aquellas palabras se debían a su engaño, a su mentira… ¿Cómo me pudo hacer eso?
-Te acostabas con ella- le digo finalmente
Hugo abre la boca pero no emite ningún sonido, tras una larga espera emite un:
-Sí- baja la cabeza- Lo siento
-Ahora lo entiendo todo- le digo con las lágrimas en los ojos
-La culpa fue suya. Yo siempre estuve enamorado de ella pero nunca te lo quise decir, no quería meterme en el medio de vuestra relación. Un día estando borrachos nos enrollamos y al día siguiente nos acostamos, poco a poco fuimos manteniendo encuentros…
-Os burlabais de mi
-No, ella se burlaba de nosotros. Ella se acostaba con más personas entre ellas Jim
-¿El camarero de la discoteca?
-Ese mismo, él aún continua manteniendo una relación con ella
Cojo el vaso y pego un último trago a la cerveza. Me levanto de la silla, quiero irme.
-¿A dónde vas?- me detiene agarrándome la mano
-Me voy, tengo demasiadas ganas de partirte la cara- me suelta
-Ian, perdóname- él también se levanta y me sigue
Cada vez acelero más el paso, hago que no lo escucho pero el continua pidiéndome perdón. Me canso de escucharlo, lo cojo por el cuello y lo empujo hasta una pared.
-Eras mi mejor amigo, que digo, eras mi hermano. Yo daría todo por ti, te salvaría hasta de la muerte si fuera necesario. Compartimos miles de momentos juntos, confié siempre en ti. Cuando querías desahogarte ahí estaba yo, cuando tenías algún problema ahí estaba yo.
¿Y ella? Ella era mi novia, la persona con la que compartí cinco años de mi vida. Sabía que no sería para siempre, que algún día cortaríamos y nos dejaríamos de hablar… ella saldría de mi vida pero tú no. Tú continuarías en mi vida como un buen amigo… ¿pero qué ha pasado? Que al final tú has sido el primero en irte y eso no me lo esperaba
-No me quiero ir de tu vida- me dice
-Pero yo quiero que te vayas, has infringido la primera norma de la amistad: Acostarte con la novia de un colega
Le suelto el cuello y me doy la vuelta, él se sienta en el suelo a llorar.
-No quiero saber nada más de ti
♠♠♠
Me levanto de la cama y enciendo la luz, hoy no es mi noche. Después de aquella conversación con Hugo no quería saber nada más de él. Regresé a la mansión y fui a hablar con la única persona que me entendería… ¡Abi! Le conté todo lo ocurrido y ella me miraba con cara de que algo sabía. Terminó confesándome que Ana se acostó con Tomás en la fiesta de disfraces. En ese momento supe que todo era verdad, mis dudas se disolvían por completo, Ana me había engañado un centenar de veces.
Fui a hablar con Gloria para pedirle los días libres, con motivo del día de noche vieja, ella aceptó. Me despedí de Abi y salí con dirección a mi casa. Quería descansar, aclarar todo…
Me vuelvo a acostar en la cama y esta vez consigo dormir.
♠♠♠
Son las cuatro de la tarde, hoy es el día de noche vieja. Apago la televisión y me voy a vestir. Tengo que ir a visitar a mi novio Ian, seguro que me ha extrañado. Salgo de mi casa y voy a visitar a Ian.
Unos minutos después llego a su casa. Llamo a la puerta y la señora Angélica me abre.
-Ian está en su dormitorio- es lo único que me dice
-Gracias- intento ser amable
Subo las escaleras y entonces Angélica me dice:
-En su dormitorio, no te vayas a equivocar de habitación
Maldita vieja, desde que me encontró hurgando en el despacho del difunto de Bernardo me ha cogido manía. No puedo hacer nada sin que esté espiando. Llego a la última escalera y voy a la habitación de Ian. Llamo a la puerta y él me dice que entre.
-Buenas tardes- me dice
-Buenas tardes mi amor
Entro y cierro la puerta. Corro hacía él y le doy un abrazo, noto como él no me rodea con sus brazos.
-¿Te pasa algo?- le pregunto
-No ¿Por qué?- dice seriamente
Acerco mi boca a la suya pero él rápidamente se separa.
-¿Dices que no te pasa nada?
-Efectivamente no me pasa nada
-Pues no te creo
-Ya somos dos
-¿Qué estas insinuando?
-Que yo tampoco te creo
Me separo de él, algo extraño le está pasando.
-Cómo has cambiado desde que te mudaste a esa mansión, ¡te han comido la cabeza!
-¿Por qué dices eso? ¡A mí nadie me ha comido la cabeza!
-Ya ni me abrazas, ni me besas… hace días que no hacemos el amor
-¿Esa es tu mayor preocupación? ¿Qué no hacemos el amor? ¡Tranquila! ¡Tú para eso no tienes ningún problema!
-¿Estas insinuando algo?
-Que me eres infiel
-¿Cómo? ¡Estás loco!
-No estoy loco, es la verdad, me lo han dicho
-¿Quién te lo ha dicho? ¿Abi? ¡Esa jodida rica! Crees más en una desconocida que en tu novia, ¡te manipulan! ¡Te tienen engañado!
-¡A mí nadie me tiene engañado! La única engañadora aquí eres tú. Mudarme a la mansión Salvatierra fue lo mejor que pude hacer, allí abrí los ojos, comprendí la clase de mujer que eres
-¿Qué clase de mujer soy?
-¡Una cualquiera! ¡Te acostaste con Hugo y ahora te estas acostando con Jim!
-Eso es mentira, todo es mentira
-¿Me estás diciendo que todo lo que me han dicho es mentira?
-Todo es mentira, te lo juro- me pongo de rodillas y empiezo a llorarle
Todo se está yendo al garete. Me ha descubierto, tengo que fingir lo mejor posible. No puedo quedar sola en estos momentos, estoy embarazada y necesito un padre para mi hijo.
-Te creo- me dice Ian
-¿Me crees?
-Bueno para ser exactos, te creería si no fuera por una cosa
-¿Qué cosa?
Me doy la vuelta y miro como la puerta de su habitación se está abriendo. Aparece Angélica y Carmen, las dos juntas y detrás de ellas hay alguien.
-Él- dice Ian a medida que las dos mujeres se separan y dejan a la vista a Jim
¿Qué hace este aquí? ¡Me han montado una trampa! ¡No tengo escapatoria!
-Te han descubierto- dice Jim
-A mí nadie me ha descubierto por qué no hay nada que descubrir
-Deja de fingir- continua diciendo Jim
Me abalanzo sobre él y empiezo a darle puñetazos
-¿Por qué le has mentido a mi novio? ¡Yo contigo no tengo nada!- le grito a Jim
-Deja de hacer el ridículo, aquí nadie te cree. Además hay una cosa que te tengo que contar- me dice Ian- Me estoy enamorando de Abi, la besé y voy a ser feliz a su lado
No puedo creer lo que estoy escuchando, se está burlando de mí. Me está diciendo que me fue infiel
-Vale, ¡Sí! ¡Te he sido infiel! ¡Me acosté con Hugo, con Jim, con Tomás! ¡Y no fueron los únicos!
-¡Que puta!- suelta Angélica
-Me importáis todos una mierda, no quiero saber nada más sobre vosotros. Y por lo que veo Ian no eres tan bueno como todos pensaban, al fin y al cabo somos igualitos
-No somos igualitos, yo tuve remordimientos y tu no. Yo te lo conté y tú no
Me abro paso entre ellos y salgo de la habitación, me siento humillada. Sin pensármelo dos veces entro en el despacho de Bernardo y me encierro allí.
-¡Ha entrado en el despacho de tu padre!- se escucha hablar a Carmen
Se oyen unos pasos que vienen corriendo y empiezan a llamar a la puerta. Todos están nerviosos.
-¡Abre la puerta!- me grita Ian
-¡No quiero!
-¡Abre la puerta! ¡Lárgate del despacho de mi padre!
-Me habéis montado una trampa, ¡os odio!
Me miro a un espejo que hay en el despacho, tengo todo el ritmel corrido. Ian intenta abrir la puerta a empujones.
-¡Me las pagareis todos! ¡Hijos de puta!- les grito
-Abre la puerta niña- dice la madre de Ian
Doy un paseo por el despacho de Bernardo. Me acerco a la estantería y empiezo a darle patadas. Tengo muchísima rabia acumulada, lo peor de todo es que estoy embarazada y me he quedado sin padre para mi hijo. Una de mis patadas hace que caiga de encima del armario una cosa. La miro y veo que se trata de algo que Gloria estaba buscando.
-¡Lo encontré!
Lo cojo y lo escondo debajo del jersey. Me tranquilizo y abro la puerta. Veo como todos están mirándome. Carmen me agarra por los brazos y me grita:
-¡Lárgate de mi casa! ¡No vuelvas nunca!
-Será un placer- le digo sonriente
Le doy la espalda a todos. Será la última vez que me vean, a partir de hoy seré rica. Como dice el refrán…¡Año nuevo, vida nueva!
♠♠♠
Entro en el despacho de mi madre.
-¿Querías algo?- le pregunto
-Alex, siéntate, tengo que hablar contigo
Me acomodo en el sillón, ella se acerca a mí y se sienta a mi lado.
-Sabes que para mí eres lo más importante del mundo, te quiero muchísimo y quiero lo mejor para ti
-Sí… ¿A dónde quieres llegar?
-No quiero que te cases con Iria, no te merece
-¿Cómo?
-Por tus venas corre la sangre de un Salvatierra. No puedes casarte con una cualquiera, una pobretona como Iria
-Antes aceptabas nuestro romance
-Antes era antes, ahora es ahora. No acepto esa boda
-¡Me da igual lo que tú aceptes! ¡Ella es mi novia y voy a casarme quieras o no!
-Si te casas con ella olvídate de la herencia
-Si me tengo que olvidar de la herencia lo haré. Me importa más Iria que todo el dinero del mundo
Mi madre me mira con cara de odio. No me puedo creer que me esté pidiendo que deje a Iria. ¿En qué época estamos? ¡Está terminando el 2010 y aún seguimos con los estereotipos de que un rico no se puede casar con una pobre!
-Mañana te quiero fuera de mi casa- me dice tajantemente
-Mañana me tendrás fuera de tu casa
Tras mi última frase abandono el despacho dando un portazo.
♠♠♠
¡Porque todo me tiene que pasar a mí! Tiro con todos los libros de la estantería, destrozo la silla. Tiro todas las hojas que encuentro, cojo una lámpara y la lanzo al suelo. Arranco de un tirón las cortinas. ¡Estoy harta de todo! ¡Desde la muerte de Bernardo nada me ha ido bien!
Lanzo el lapicero por la ventana y rompo el cristal. ¿Por qué mi hijo se tiene que casar con una pobre? ¡Seré la risa del barrio! ¡Todos se burlaran de mí! Ya estoy imaginando las habladurías: “Primero la hija se intenta fugar con un pobre huérfano y ahora el hijo se va a casar con una cualquiera”
No puedo permitir eso. Cojo el móvil y llamo a Claudio. Hace tiempo que no sé nada de él. La última vez que lo vi el me pidió unos meses de descanso. Se fue a su vieja casa, al parecer su madre se murió y necesitaba arreglar unos asuntillos. La ayuda de Claudio en estos momentos es vital, él me puede conseguir lo que quiero. Unas pastillas para asesinar a Iria. Si se las pongo hoy en la comida, morirá y así Alex no se tendrá que casar con ella… ¡qué idea más buena!
-¡Cuánto tiempo! Pensé que te habías olvidado de mi- dice Claudio
-¿Cómo me voy a olvidar de mi fiel amigo?- le digo
-¿Quiere que regrese al trabajo?- me pregunta
-No hace falta que regreses tan pronto, si tienes cosas por hacer termínalas
-He terminado de arreglar todo el papeleo- dice Claudio
-Muy bien pues si te apetece mañana puedes regresar a tu trabajo, será un placer tenerte de nuevo entre nosotros
-Gracias señora Gloria
-¿Tienes algo que hacer hoy?- le pregunto
-No, ¿Por qué?
-¿Me puedes conseguir alguna pastilla de muerte silenciosa? Algo para meterle a alguien en la comida y que parezca una muerte natural
-Sí, algo le puedo conseguir
-¿Para hoy?
-Sí, tengo algo que le puede servir en mi casa
-Ahora mismo lo voy a buscar
Cuelgo el teléfono y salgo corriendo del despacho. Bajo al garaje y cojo el coche.
Una hora después me encuentro en la autopista. Miro el reloj, son las siete de la tarde, si quiero prepararlo todo tengo que ser más rápida.
Piso el acelerador, voy a ciento sesenta kilómetros/hora. Adelanto a dos coches seguidos. Sigo pisando el acelerador. Intento adelantar a un coche pero este no me deja, piso aún más el acelerador, doy un volantazo para adelantarlo pero las ruedas del coche patinan. La carretera esta mojada. Intento pisar el freno pero es demasiado tarde. He perdido el control del coche.
En ese momento Gloria intentaba salvar su vida, se puso demasiado nerviosa intentando adelantar al coche y ahora estaba intentando pisar el freno… pero de nada le sirvió. El coche terminó impactándose contra el quitamiedos
Jodete puta porca!! Aver si morres!!
ResponderEliminarSaludos cordiales
Morre coño morre!!
ResponderEliminara lastima nn morras!
ResponderEliminare nada d morrer no momento!
lento e doloroso q e o q te mereces!