-¿Qué haces llamándome? ¡Te dije que me contactaría yo contigo!-Te llamo para decirte que rompo nuestro pacto- le digo
-¿Cómo? ¡No puedes hacerlo!- me dice la voz
-Sí que puedo, quiero ser yo mismo quien mate a Gloria Salvatierra, ya perdí la oportunidad de matar a Bernardo
-Si la matas tú, después te mato yo
-Primero tendrás que encontrarme- empiezo a reírme
-Y tu tendrás que buscar a Gloria- la voz se ríe
-La encontraré yo primero y la mataré, y después te mataré a ti- le amenazo
-Lo veremos Joaquín, lo veremos- finaliza la llamada
¡Mierda! ¿Qué puedo hacer? Quiero ser yo quien asesine a Gloria, no puedo permitir que mi cómplice la encuentre primero. Si es necesario los mataré a los dos.
En ese momento de nerviosismo empiezo a recordar el momento en el que esa persona me encontró. Yo estaba en mi casa y el teléfono sonó, esa persona jamás se dio a conocer, yo no sé cómo es físicamente ni sé su nombre. Lo único que puedo reconocer es su voz, su tétrica voz.
¿Dónde puede estar Gloria? Enciendo la televisión. Está el telediario y aparecen las fotos de Gloria y su cómplice Claudio. Ambos están en búsqueda y captura.
-Asique Gloria no está sola… si logro averiguar dónde se esconde ese tal Claudio… ¡la encontraré a ella!
♠♠♠
El frío viento mueve las hojas de los árboles. Ha llegado la noche y yo sigo aquí, sentada enfrente de las tumbas de mis recién conocidos abuelos. ¿Quién me iba a decir a mí que después de 21 años preguntándome quienes serían los iba a encontrar en una tumba? La verdad es que preferiría no conocerlos, no saber la verdad acerca de mi madre.
Gloria, la única mujer que te da los buenos días y al minuto siguiente es capaz de clavarte un puñal. ¿Cómo pudo mantenernos engañados tanto tiempo? ¿Es odio lo que siento? Pero… ¿odio por qué? Mi madre se volvió así a causa de mis abuelos, ellos le jodieron la infancia… aunque eso no es una excusa valida. Mi madre jamás debería haber matado a Leo.
La luz de la luna ilumina el cementerio. Me arrodillo y con la ayuda del mechero enciendo las velas de las dos tumbas.
-Los extraño- escucho una voz conocida detrás de mí, acto seguido noto una mano en mi hombro
Giro la cabeza y veo a mi madre que se apoya en mí para sentarse a mi lado.
-¿Qué haces aquí?- le pregunto asustada
-Tranquila Abi, no te voy a hacer daño
-La policía te está buscando- le digo firmemente
-Lo sé, pero hoy necesitaba ver a mis padres, había algo en mí que me decía que tenía que visitarlos
Mi madre me mira y ve su diario en mi bolsillo, lo intento esconder pero ya es demasiado tarde.
-Ya sabes la verdad- dice Gloria cabizbaja
-Preferiría no saberla
-¿No quieres oírla de mi boca?
-Ya la sé de tu puño y letra
-Me gustaría contártela, no te estoy pidiendo que me entiendas, solo que me dejes contártela
Noto en los ojos de mi madre un extraño brillo de tristeza. No soy capaz de negarme.
-Adelante- le digo
-No sé puede decir que yo sea la mejor madre del mundo, también es verdad que no tuve una buena infancia. Mis padres- señala sus tumbas- no tenían mucho dinero, pero tampoco estaban pobres. Me dieron una educación religiosa desde que nací. Tu eres la viva imagen de mi madre, Antía, por eso siempre te he odiado, cada vez que te veía me recordabas a ella y todo lo que me hizo sufrir. Ella tenía el cabello negro y los ojos verdes, al igual que tú. Era una mujer muy buena que por culpa de tener un marido borracho y pederasta terminó en la desgracia. Mi padre, Felipe, como te acabo de decir, gastaba todo el dinero que teníamos en bebida. Un día llegó borracho a casa e intento abusar de mí, no lo consiguió- mi madre hace una pausa, baja la cabeza y veo como una lagrima cae al suelo- Más tarde lo volvió a intentar y lo consiguió. A partir de entonces era como un juego para mí, el venía y abusaba de mí. Día tras día. Sus abusos causaron muchos problemas en mi desarrollo. Entré en una profunda depresión hasta que un día conocí a un niño pobre del que me hice amiga. Poco a poco nos fuimos enamorando, él era Bernardo, el padre de Ian.
-¿Bernardo?- le pregunto sorprendida
-Sí, Ian y tú me recordáis mucho a Bernardo y a mí. Cuando nos besamos por primera vez, mi padre nos encontró e intento acabar con él. Para defenderlo, le golpeé con una piedra y me trataron como una loca. Me enviaron a un reformatorio donde sufrí acoso por parte de mis compañeras. Como puedes ver querida hija, mi vida no es un camino de rosas. Un año después conseguí salir del reformatorio con el único propósito de vengarme de mi familia. Me acosté con mi padre y Antía lo vio. Se volvió histérica y me quería casar con un hombre mucho más mayor que yo, tras una discusión…- hace una pausa, no le salen las palabras- la maté- dice finalmente- Conseguí culpar a mi padre y quedé sola, no tenía más remedio que casarme con ese señor. Empezar una vida nueva, cambiarme de nombre… y así lo hice….
-¿Por qué te casaste con papá y no con Bernardo?- le pregunto
-Siempre creí que Bernardo me había abandonado, pero era mentira, el regresó y me vio con Alejandro, le destrocé el corazón…
Finalmente mi madre, la todopoderosa Gloria Salvatierra, termina llorando. Al verla en ese estado la agarro y la acerco a mí. Le acaricio la cabeza, me duele verla así.
-Hija, no cometas mi error. No dejes escapar a Ian, él vale mucho.
-Mamá, Ian está esperando un hijo de Ana
-Esa chica tendrá un futuro muy negro. Yo sé de lo que te hablo
-Sea como sea, ella está embarazada y no puedo hacer nada por remediarlo
-Lucha por lo que quieres Abi, si la vida me ha enseñado algo es que no hay que dejar escapar una oportunidad que nunca va a volver presentarse
Las sinceras palabras de mi madre se clavan en mi corazón. Ella terminó en lo más bajo por culpa de un mal amor. ¿Yo voy a terminar así? ¡No! ¡Yo voy a luchar por lo que quiero! ¡Y a quien quiero es a Ian!
-Lucharé por él- le digo
-Quiero que seas feliz hija te lo mereces, mereces la felicidad que yo nunca conseguí. También quiero pedirte perdón por todo lo que te hice, pero está vez te lo pido de corazón
-Te perdono mamá. Además ahora vas a ser abuela
-¿Iria está embarazada?- la cara de mi madre irradia alegría
-Sí, vas a tener un nieto
-Me encantaría conocerlo… pero va a ser imposible
Nos volvemos a abrazar, está vez más fuerte que nunca.
-¿Te puedo hacer una pregunta?- le digo
-Sí, pregúntame lo que quieras
-¿Te arrepientes de haber matado a toda esa gente? ¿Crees que ha valido la pena?
-No, ahora me doy de cuenta de que actué mal… pero ya es demasiado tarde para arreglarlo. Los remordimientos se están apoderando de mí. Ojalá pudiera volver al pasado y dejar vivir a Andrea… a Leo… incluso a Bernardo…
-¿Mataste a papá?
-No Abi, yo no maté a tu padre, aunque pienses que no, yo lo quería
-¿Entonces porque le dabais pastillas?
-Para debilitarlo y que me dejase al mando de la empresa, yo nunca lo quise matar
-Entrégate a la policía mamá y paga por tus pecados- le aconsejo
-No me pidas eso hija
-Si no lo haces puedes acabar muerta mamá, tu misma escribiste en el diario que hay un señor detrás de ti
-Pero jamás me encontrará, estoy escondida con Claudio, él me defenderá
La conversación termina. Ambas nos levantamos y ella hace un gesto de despedida.
-Recuerda hija, no existen los príncipes azules
-Hace años que lo sé mamá- le digo sonriendo
-Con esto te quiero decir que te busques un príncipe verde y seas feliz. Es un consejo que me dio tu abuela hace años.
Gloria empieza a correr y desaparece en la oscuridad. Hace años que no me sentía tan orgullosa de ella. Miro el reloj, es hora de volver a mi solitaria mansión.
♠♠♠
Llego a la cabaña. Lo primero que escucho es la voz de Claudio.
-¿Dónde te habías metido? ¡Me tenías preocupado, pensé que te habían encontrado!
-No, no me han encontrado. He estado en el cementerio, visitando la tumba de mis padres
-Muy bien, acomódate que la cena ya está lista
Me siento en la silla, Claudio llega con dos platos de sopa.
-Es lo único que se cocinar- sonríe
-La verdad es que no tengo mucha hambre…- le miento
-¡Sí llevas tres días sin comer!
Cojo la cuchara y pruebo la sopa, no sabe muy bien pero no hay mas donde elegir.
-¿Sabes a quien encontré en el cementerio?
-¿A quién?
-A mi hija
Mi respuesta sorprende a Claudio
-¿Nos ha descubierto? ¿Tenemos que huir?- está asustado
-Tranquilo, hemos hablado y ella no me va a delatar
-Menos mal
-¿Sabes lo que me preguntó?
-No lo sé- me responde
-Me preguntó si yo había matado a su padre
En ese momento Claudio se pone nervioso. Empieza a tartamudear.
-¿Y qué le dijiste?
-Que no, que nosotros solo le dimos pastillas para debilitarlo… ¿o no?
-Sí señora, tu misma se las daba
-Sabes Claudio, yo no estoy segura de ello. Las cosas no me cuadran, esas pastillas no tenían que matarlo aquella noche
-En efecto esas pastillas no lo mataron- su tono de voz cambia radicalmente
-¿Qué estas insinuando?
-¡Vamos no seas ingenua! ¿No me digas que aún no te has enterado?
-¿De qué?- empiezo a ponerme nerviosa
-De que estoy enamorado de ti. Yo maté a Alejandro porque tú eras demasiado cobarde para hacerlo
-¿Tu mataste a mi marido?
-Sí, era un estorbo en nuestra relación. Aquella noche, le di la misma pastilla que tú le diste a Bernardo.
-¿Mi marido fue enterrado vivo?- le pregunto horrorizada
-Sí, como ves, has tenido dos amores y los dos han terminado de la misma forma…
-Jamás me imaginaría eso de ti
-Ahora da igual, estamos juntos que es lo que realmente importa
Que fuerte!!! :O
ResponderEliminark cabron claudio, pero x fin gloria se arriepentiu......
ResponderEliminarddefinir este capitulo en 2 palabras:
IM-presionante (pero corto en duracion -.-)
Claudio vai dar más que unha sorpresa me parece amin
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