-Detente, detente…No escucho sus palabras, yo solo quiero que mi padre sufra todo lo que he sufrido desde pequeña. Me arrebató mi infancia, se apoderó de mi virginidad, me destrozó la vida… ¿no es justo que le devuelva un poco del sufrimiento que me hizo pasar?
Mi amigo me sigue mirando, de pie. No sabe lo que hacer, está nervioso. Finalmente se acerca a mí y consigue arrebatarme la piedra de la mano, la tira y me agarra con sus fuertes brazos. Yo empiezo a dar patadas en el aire, quiero continuar golpeando a Felipe.
-Tranquilízate- me grita
Yo continuo ignorándolo, estoy llena de rabia, de ira, solo deseo la muerte de mi progenitor.
Sus fuertes brazos hacen cada vez menos fuerza, me suelta y me mira a los ojos. Intenta tranquilizarme.
-Mírame- me ordena
Yo cierro los ojos, no lo quiero ver.
-Ya basta, es suficiente- me continua diciendo- Alma, mírame
Al escuchar mi nombre abro los ojos, el acerca su boca a la mía y nos besamos. Con ese beso consigue tranquilizar toda mi rabia. Ya no tengo ganas de matar, ahora solo tengo ganas de besarle.
-Mira lo que has hecho- me dice mientras me da la vuelta
En el suelo, inconsciente y lleno de sangre, está mi padre. Tiene una fuerte herida en la cabeza.
-Alma, vete, yo llevaré la culpa
-No, jamás permitiré que lleves tú la culpa por algo que hice yo
-Te pueden llevar a un centro de menores y jamás nos volveremos a ver- dice mi amigo entre lagrimas
-No me importa, me escaparé. Nadie nos separará
-Prométeme una cosa- me agarra de la mano
-Te lo prometo- le digo
-Aún no te lo he dicho…
-Pero sé que en ti puedo confiar y no me hace falta saber lo que quieres que te prometa
-Quiero que regresemos cuando seamos mayores a por nuestras cartas, quiero que nos casemos, quiero…
Le tapo la boca con mi dedo
-Esto no es una despedida- le digo- Mañana quedaremos aquí y hablaremos de todo esto
-¿Mañana?- pregunta extrañado
-Sí mañana, no me van a encerrar en ningún sitio- me acerco a él y lo beso- Ahora huye, no quiero que te involucren
Después de mis últimas palabras nos damos un último beso, un beso que sabe a despedida
♠♠♠
Unas horas después
-Jamás pensé esto de ti- mi madre me da otra bofetada, esta vez en el lado derecho de mi cara- ¿Sigues sin hablar?- me propina otra bofetada
Lleva diez bofetadas, ya casi no siento dolor. Tengo la cara roja pero lo que menos deseo en este momento es llorar. Ambas estamos en la comisaría, mi padre está en urgencias. La policía quiere hablar con nosotras dos, saber lo que ha pasado. Mis manos están llenas de sangre, al igual que mi vestido.
Mi madre es la única que grita en la comisaría, delante de todos los policías me vuelve a propinar otra bofetada, nadie le dice nada. Todos están callados, contemplando la escena.
-Alma, háblame, ¿Por qué has golpeado a tu padre?- me coge de los hombros y me agita
Yo continuo mirando al techo, haciendo que no escucho nada. Esto hace que mi madre esté cada vez más nerviosa.
-Eres una estúpida, nosotros que hemos dado todo por ti, hemos hecho muchos sacrificios para darte una infancia feliz y tú nos lo agradeces de esta forma…
Sus últimas palabras hacen que mis ojos la miren fijamente. Con mis manos saco las suyas de mis hombros, y con rabia le digo:
-¿Sacrificar qué? ¿Infancia feliz? Estás realmente ciega, él se ha reído de ti cuanto ha querido. Cuando tú te ibas a trabajar me violaba, me obligaba a hacerle cosas que ninguna niña de mi edad sabría hacer. Él me arruino la vida y todo eso pasó delante de tus ojos, sin que tú te enterases. Ahora dime, ¿Quién crees que es la estúpida?
Su mano vuelve a hacer impacto en mi cara. Un policía se acerca a nosotras:
-Alma, entra en el despacho- se dirige a mí
Con gusto abandono la silla dejando a mi madre pensando en mis últimas palabras. Entro en un pequeño despacho, allí me siento en una silla delante del escritorio del comisario. Éste me da un vaso de agua del cual bebo un sorbo. El comisario me mira de arriba abajo, no puede creer que una chica tan joven como yo esté involucrada en algo así.
-¿Quieres limpiar la sangre de tus manos?- me pregunta
-No- le contesto
Todo vuelve a quedar en silencio, solo se escucha el ruido de un teléfono. El comisario contesta a la llamada y unos segundos después cuelga:
-Afortunadamente, tu padre sigue vivo
-No es mi padre
-¿Por qué lo has golpeado? ¿Te ha hecho algo?
No le contesto, miro al techo y espero a que los minutos pasen.
-Puedes confiar en mí- me dice el comisario
-No quiero confiar en usted, no quiero confiar en nadie, solo quiero irme a mi casa
-Pues cuéntame todo lo que ha pasado y volverás a tu casa
-No voy a hablar de nada
-Llamaré a tu madre
Él se levanta, sale del despacho y regresa con mi madre. Ella se sienta a mi lado, sigue nerviosa.
-Señora, ¿su hija toma medicamentos?
-No- le contesta
-¿Sufre crisis nerviosas?
-No- le vuelve a contestar
-¿Toma drogas?
-Que yo sepa no, pero no estoy muy segura…
No puedo creer lo que he escuchado, mi madre insinuando que tomo drogas
-La única drogada aquí eres tu- le digo a mi madre
Ella intenta golpearme pero el comisario la detiene.
-Aquí no- le dice
-Ya estoy harta de ser la mala, vosotros no conocéis a mi padre. Pensáis que es un hombre honesto pero no es así. El abusaba de mí, me obligaba a tener relaciones sexuales con él desde los 9 años
-¡Que dices!- dice el comisario alarmado
-Eso te lo estas inventando, malcriada- me dice mi madre
La ira se vuelve a apoderar de mí, tiro con los objetos que están encima del escritorio del comisario y grito de rabia.
-Tu esposo ha matado a nuestro vecino el médico, él lo sabía todo y quería delatarlo
-¿Estás segura? Lo que estás diciendo es muy grave- me pregunta el comisario
-¡Te digo que sí! ¿Por qué nadie me cree?- empiezo a llorar, me siento impotente, nadie confía en mí
-Porque eres una mentirosa- me dice mi madre
Me abalanzo sobre ella y la tiro de la silla, el comisario se levanta y me separa de mi madre
-¡Estás loca!- empieza a gritar Antía- ¡Hoy mismo te vas a un reformatorio!
♠♠♠
Dos policías se llevan a la pequeña Alma fuera del despacho.
-¿Usted que cree señora?- le digo a Antía
-Mire señor comisario, yo no sé lo que creer. Estoy muy nerviosa…
-¿Usted ha visto alguna vez indicios de agresión?
-No, nunca…- se queda pensativa- Una vez Felipe llegó borracho y amenazó con abusar de ella, pero jamás lo hizo
-¿Está usted segura?
-Segurísima…
-No noto seguridad en sus palabras
-Ya no sé en qué creer, mi hija lleva unos años bastante extraña…
-¿Y no crees que ese cambio puede ser debido a las agresiones que le propinaba su marido?
Antía no contesta, se pone a llorar.
-Señora, no llore- le doy un pañuelo
-Mi marido es un violador y posiblemente un asesino- dice finalmente
♠♠♠
-¿Entonces usted cree en su hija?- me pregunta el comisario
-Sí…
-Muy bien, su marido será puesto en prisión cuando se recupere
Al escuchar la última frase del comisario me quedo pensativa. Si mi marido va a prisión ¿Qué voy a hacer? Estaré sola…
-No, no creo en mi hija- me rectifico
-Señora, aclárese
-Creo que Alma toma drogas y que se lo ha inventado todo, hay que llevarla a un psicólogo
-Estoy deacuerdo con lo último que ha dicho
♠♠♠
Al día siguiente…
Las agujas del reloj continúan moviéndose y ella aún no ha llegado. Yo solo me he pasado toda la mañana reconstruyendo nuestra caseta. La contemplo, no me ha quedado tan perfecta como la primera pero tampoco está tan mal. Deseo ver la cara de alegría de Alma cuando la vea nuevamente construida. Su padre la destrozó pero yo me he encargado de volver a ponerla en pie.
El sol empieza a desaparecer, se está haciendo de noche y no hay rastro de Alma por ninguna parte. Empieza a llover, me doy por vencido, hoy no va a venir ¿Qué le habrá pasado?
Regreso a mi casa y por el camino veo un periódico tirado en el suelo. Lo cojo y leo el titular:
“Una joven es ingresada en un reformatorio después de agredir con una piedra a su padre”
No puede ser, la han ingresado. Destrozo el periódico con rabia. No la volveré a ver en muchos años…
♠♠♠
La señora me indica en donde debo dejar mis cosas. Mi habitación es pequeña y la tengo que compartir con tres chicas más. Ambas tienen el pelo rapado y llevan pendientes en la nariz. Son bastante mayores que yo. La directora cierra la puerta de mi habitación y me deja a solas con ellas.
Una de ellas saca un cartón de tabaco y empieza a fumar delante de mí.
-¿Por qué estás aquí?- me pregunta una de ellas
-Por agredir a mi padre- le contesto
-Yo estoy aquí por destripar a cinco perros- dice la del cigarro
-Yo por matar al amante de mi madre- dice la que me ha preguntado
-Yo por robar- dice la ultima
¡Vaya joyas! Me digo a mi misma. Yo no debería estar en el reformatorio. Las tres chicas se acercan a mí y me miran la maleta.
-Que mona, un vestido rosa- me hace burla una
-Déjalo, es mío
-Aquí mandamos nosotras- me golpea
En ese momento me doy de cuenta de que mi estancia allí va a ser un infierno. Una semana después mis compañeras de habitación me cortan el pelo, a partir de entonces me hacen la vida imposible… todo eso hace que mis ganas de vengarme sean cada vez más fuertes.
♠♠♠
Unos meses después
Llego de trabajar, abro la puerta de mi casa y cuelgo el abrigo en el perchero. Cierro la puerta con llave y subo a mi habitación. A medida que me aproximo a mi dormitorio escucho unos gemidos.
Abro la puerta y encuentro a mi marido con una chica en mi cama, haciendo el amor. Ella está encima suya, ambos totalmente desnudos. Los miro con rabia, ella es bastante más joven que él, apenas tendrá 18 años.
-¡Que haces!- le grito
Ellos al verme se separan, ella se tapa con mis sabanas y mi marido se acerca a mí para decirme que esto no es lo que parece.
-Que ciega he estado…- el me toca pero yo me separo
-Cariño, esto no…
-Como he podido estar tan ciega, mi pequeña tenía razón, lleva 8 meses encerrada en un reformatorio por tu culpa. Eres un violador y un asesino
-Tranquilízate- se pone violento
-No, ahora mismo voy a la policía
-No vas a ningún sitio- me agarra del brazo
Yo me vuelvo a separar y salgo corriendo. Llego a las escaleras, en ese momento él aparece y me empuja. Termino cayendo y sufro un gran golpe en la cabeza.
jodeeer
ResponderEliminark chungo esta o asunto!
puto felipe -.-
waoo... como me mola a maneira de ser de alma!! arrasa chaval! xD
ResponderEliminare o felipe... xa lle vale tamen e a nai outro tanto! por parba...
Saludos cordiales :)
Tiña que matalo!
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