-¿Crees que poner de escusa nuestra amistad ter servirá de algo?- me dice Ian-Lo creo, son muchos años juntos, para ti soy como un hermano. Siempre he estado contigo en los peores momentos, siempre te defendí…
-¿Eso te da la libertad de poner bombas? ¿De intentar matarnos a todos? ¿De robarnos?- Ian parece cada vez más enfadado
-Tú no sabes lo que tuve que soportar, yo desinstalé las bombas. Gracias a mí estáis vivos- le digo
-¿Quieres que te de las gracias por salvarme la vida?- dice en un tono irónico
-No, pero han pasado muchas cosas desde la última vez que nos vimos
-¿Te refieres a aquella noche en la que estabas llorando? Que te largaste sin decirme nada, a mí, a tu mejor amigo. ¿Tenías problemas? ¡Me los podrías haber contado!
-No creo que quisieras saber el motivo de mi huída
-Algún motivo tendrías, no te lo niego, pero lo que más me interesa es otra cosa. Saber porque eres un ladrón
-¿Lo quieres saber?- le pregunto
-Si me lo cuentas todo, no llamaré a la policía- me amenaza
-Está bien- me deja de agarrar por el cuello y baja su puño
Lo miro a los ojos, está nervioso. Le sonrío y empiezo a hablar:
-Cuando te escribí la carta estaba muy triste. No soportaba verte llorar, la muerte de tu padre te afectó tanto que decidí largarme, no quería hacerte más daño
-Si tú nunca me has hecho daño- me interrumpe
-No me interrumpas- le digo
-Continua
-Le dije a mi madre que quería mudarme y ella lo comprendió todo. Habló con mi tío y le pregunto si tenía un trabajo y un hogar. Él le dijo que sí. Rápidamente hice las maletas y cogí un taxi, tenía que abandonar todo lo más rápido posible. Al llegar a la ciudad vi a mi tío, era una persona normal y corriente, o por lo menos lo aparentaba, me llevó a su lujosa casa. Allí descubrí que estaba divorciado y que su hijo vivía con su ex mujer. Me pregunté varias veces porque se divorció y porque no dijo nada a la familia, pero él no quería hablar del tema. Una noche me llevó a un bar, allí conocí a una preciosa camarera. Empezamos a hablar varios días. Ella se llama Elena. Consiguió hacerme olvidar todas las penas que tenía.
Un par de días después mi tío me dijo que tenía un trabajo para mí, entonces fue cuando lo descubrí todo. Él y unos amigos estafaban a las personas, creaban empresas falsas para robar a la gente rica. En ese momento supe porque mi tía lo abandonó y le impedía hablar con su hijo. Al principio me negué, pero entonces supe algo más. Uno de los socios de mi tío era el dueño del bar en el que trabajaba Elena. Me contó que la joven trabaja como recadera. Ella servía copas y recogía la droga para dársela al jefe, lo hacía para ganar dinero, su madre estaba muy enferma y no tenía a nadie más en el mundo. Yo acepté entrar en el trabajo a condición de que la dejasen libre, sabía que podía terminar en la cárcel. Elena, al saber lo que hacía yo por ella, se negaba a aceptar mi dinero para la operación de su madre. Pronto empezamos a salir, a vivir juntos. Ahora somos novios y estamos felices. Ella está lejos de las empresas falsas pero yo no.
Tras la muerte de la madre de Elena, mi chica me dijo que teníamos que abandonarlo todo, huir… pero yo no podía, le debía mucho a mi tío por haberme cuidado tanto tiempo. El incidente de la mansión Salvatierra ha hecho que me planteé la idea de hacerla feliz, de largarme y no volver… pero al mismo tiempo creo que merezco ir a la cárcel.
Termino de contar mi historia, mi relato ha hecho que Ian se apiade de mí.
-Vete- me dice- Es lo mejor que puedes hacer, largarte de esta zona, ve con tu chica y hazla feliz
-Gracias amigo- le intento dar un abrazo, pero él se separa
-¿Te acuerdas de esto?- saca de su bolsillo una pulsera
-Es…
-Nuestra pulsera de la amistad- termina mi frase
-La dejé allí tirada cuando huí- le digo
-Yo nunca me la quite- se sube la manga y veo que aún lleva la pulsera
Me quedo callado, no sé qué decirle
-He sufrido por ti, no sabía que cojones te pasaba, no sabía por que huiste, no sabía si estabas vivo o muerto. Esperaba una llamada o un mensaje tuyo, algo que me demostrase que estabas bien…- me dice llorando- Cuando me lancé encima de ti y supe que eras tú el ladrón, me alegré. Saber que estabas vivo, que nada malo te había pasado… Puedes estar tranquilo, no te voy a delatar, nunca podría hacerlo. Yo no delataría a un hermano. Pero una cosa te voy a decir- le doy la pulsera y se la ato a la muñeca- Como vuelvas a quitártela, te mato.
Miro mi pulsera, es el símbolo de nuestra amistad. La charla de Ian hace que yo también llore. Los dos nos abrazamos:
-Jamás quitaré nuestra pulsera, antes muerto- le digo- Apunta mi nuevo número, quiero que nos mantengamos en contacto
Los dos nos intercambiamos el número del teléfono. Me alegra saber que después de tanto tiempo, un amigo siempre seguirá siendo un amigo.
♠♠♠
-¿Estas nerviosa?- me pregunta Alex
-No, no lo estoy- le digo firmemente
-¿De verdad?- intenta asegurarse de que no esté nerviosa
-Te lo aseguro
-Señorita Iria, es su turno- me dice un policía
Alex y yo nos levantamos.
-Lo vas a hacer muy bien- me dice Alex dándome un beso en los labios
-Eso espero…
Los entramos en el juzgado. La gente nos mira. Alex se sienta en la silla del público mientras yo continuo caminando. Me hacen un gesto para que me siente al lado del juez. Allí se acerca un hombre que me dice:
-¿Jura decir la verdad, nada más que la verdad?
-Lo juro- se lo digo con la mano en el corazón
-Empecemos- dice el señor juez
-Por favor señorita Iria, cuéntenos si el acusado estuvo involucrado en el atentado de la mansión Salvatierra-dice el abogado de Ángel
-El acusado trabajaba de camarero en la mansión Salvatierra aquella noche, pero él no estaba involucrado en el atraco. Defendió a la dueña de la mansión cuando la intentaron secuestrar. Yo lo conozco perfectamente y sé que es incapaz de hacer algo así.
-¿Mantiene algún tipo de relación con el acusado?- me pregunta el abogado
-No, antes éramos novios pero ahora no somos nada, ni siquiera amigos.
-¿Entonces porque lo defiende?
-Porque me parece injusto que los ladrones de verdad sigan libres, él no se merece ser condenado por algo que no cometió.
Las palabras de Iria hacen que los vocales tomen una decisión. Tras unos minutos deliberando, el juez lee el resultado:
-Tras la declaración de la señorita Iria, nosotros hemos decidido que el culpable es inocente.
El rostro de Ángel reboza felicidad, él se abraza a su abogado. Todos salimos del juzgado. En la salida Ángel se acerca a mí:
-Muchas gracias por haberme salvado
-No lo hice por ti, lo hice porque creo que es lo justo
-Me da igual el motivo, yo se que lo hiciste y eso significa que aún sientes algo por mí. Perdona todo lo que te hice, por favor, vuelve conmigo
Sus ojos desprenden un extraño brillo y él continúa hablando:
-Ahora sé lo que perdí, te prometo que a partir de ahora todo será nuevo- me agarra la mano pero yo la separo
-Un momento, no confundas las cosas. Yo ya no siento nada por ti, no quiero nada contigo. Ni siguiera quiero ser tu amiga.
-No te entiendo…- dice con un rostro triste
-Ángel entiéndelo, no vamos a volver, no estoy enamorada. Yo ya he encontrado mi sitio, ojala que pronto encuentres tu el tuyo
Mi últimas palabras se las digo mientras me acerco a Alex, le beso en los labios y los dos nos vamos agarrados de la mano.
-Lo has hecho muy bien- me dice
-Gracias
Antes de alejarnos más, me doy la vuelta y lo veo, continua en el mismo sitio, quieto y llorando. El pobre se ha quedado solo, pero seguramente pronto encontrará a alguien.
♠♠♠
-Bienvenido- dice la señora Gloria
-Gracias señora- le digo
-Me alegra saber que te han dado el alta, tomate tu tiempo, no tienes que trabajar hasta que te recuperes- dice nuevamente Gloria
-Muchas gracias- uso las muletas para llegar hasta mi cuarto, mi madre me ayuda
Al llegar a allí mi madre me dice que tome reposo pero yo me niego, tengo que hablar con Abi. Espero a que ella salga de mi habitación. En ese momento me pongo en pie con la ayuda de las muletas. Poco a poco salgo de la habitación, lo peor va a ser subir las escaleras. En ese momento aparece Ian por la puerta principal, al verme me da la bienvenida y me ayuda a subir las escaleras. Al terminar de subirlas me dice que me cuide y se va. Yo continúo caminando por el pasillo y entro en la habitación de Abi.
-¡Que sorpresa!- dice Abi
-¿Qué hacías preciosa?- le pregunto
-Estaba mirando el paisaje, últimamente no hace más que llover
-Lo sé, el invierno ha llegado, ya pronto empezará a nevar
Me acerco a ella y me siento en el borde de la cama.
-¿Qué tal va tu cadera?- me pregunta
-Bien, va mejorando. ¿Tú que tal vas con los ejercicios?
-Bien, ya he movido un dedo
-¿De verdad? ¡Eso es magnífico! ¡Eso significa que pronto podrás caminar!
-Si, pero lo mantengo en secreto, no quiero que nadie lo sepa ¿entendido? ¡Quiero darles una sorpresa a todos cuando me vean de pie!
-Yo no diré nada, te lo prometo
-Gracias, siento no haberte visitado. Mi madre no me dejó
-No pasa nada, en el fondo sabía que no ibas a venir
Ella se acerca a mí y me da la mano
-Gracias por salvarme la vida- me dice
-No tienes que darme las gracias, lo volvería a hacer una y otra vez
-Eres una gran persona, siempre estás a mi lado cuando lo necesito… nunca me has fallado
-No, no sigas por ese camino- le digo
-Es la verdad, eres un gran novio. No te merezco…
-No soy un gran novio, y de eso quiero hablar contigo. He estado toda la noche pensando y he decidido contártelo, no aguanto más.
-¿Qué me tienes que contar?
-El día de la fiesta de disfraces te fui infiel, me acosté con Ana, la novia de Ian- se lo digo todo de golpe.
-¿Cómo?- dice incrédula
-Perdóname, estaba borracho… no sabía lo que hacía, además ella me hizo dudar, decía que vosotros dos os habíais liado… soy un idiota
-Somos dos idiotas, yo me he besado con Ian
-Lo tengo merecido, no te voy a reclamar nada… ahora quiero que decidas tu. ¿Continuamos o lo dejamos?
Tras un largo silencio, ella habla:
-Eres una gran persona, tu error lo comprendo, yo también lo cometí. Te quiero, como amigo. Confundí la amistad con el amor. Creo que es mejor que seamos amigos
-Me lo tengo merecido
Nos abrazamos:
-¿Se lo vas a decir a Ian?- me pregunta
-No, eso es asunto de Ana, no mío- le digo a Abi
-Es mejor no decírselo
♠♠♠
Después de un largo viaje por fin he llegado a mi hogar. Dejo las maletas en mi habitación, como es de costumbre mi madre ha salido y no ha venido a recibirme. Subo las maletas a la cama y empiezo a deshacerlas. Tengo que lavar y planchar la ropa.
Voy a la cocina y hago un bocadillo. Empiezo a acordarme de las palabras de Gloria: “Si me los consigues te haré rica”.
Estoy a un paso de hacerme rica, de abandonar esta mierda de pueblo. Mañana mismo le iré dar una visita a mi queridísima suegra…
♠♠♠
-Tienes que decírselo a Ian
-Angélica, para de decir eso, ya sabes que no se lo voy a decir
-El tiene que saber que estas enferma- me intenta convencer
-No estoy enferma- le digo
-Carmen, no seas cabezota
-¿Y qué quieres que le diga?
-La verdad
-Muy bien, entonces quieres que le diga que Gloria me atropelló, que por su culpa no podía tener hijos y me vi obligada a someterme a un tratamiento de fecundacion en vitro, que por aquella época no se sabía si tendría efectos secundarios. Después le digo que ese tratamiento falló por culpa del inútil del doctor y que ahora estoy enferma, ¿quieres que le diga eso a mi hijo?
-No, solo dile que estas enferma
-Para decirle que estoy enferma, que tengo cáncer, debo contarle todo. Y si él sabe que tengo cáncer en los ovarios… se culpará
-Es tu hijo, el no tiene la culpa- dice mi hermana
-Lo sé, la única culpable es Gloria
Tomas e Abi fixeron moi ben, o importante e a sinserdade, vale a pena q sexan amigos.
ResponderEliminar¿Que será o que ten que buscar Ana?
Pobre Carmen, Ian vai ter que ir a outro enterro mais :(
Jo, pobriña a nai de Ian...
ResponderEliminarPareceme muy ben a ruptura de Abi e Tomás, porque eu a el nunca o traguei por muy bo que sea...
E que bonita a escena do xuicio (L)
Saludos cordiales
bieeeeeeeeeeen cortaron :D eu kero k abi e ian voten o polvo do siglo jajaja k basta son madre mia xDD
ResponderEliminareste mola todavia mas!!!
ResponderEliminaraber k vai faser a putilla d ana!
xa me da medo =80