“La amistad es una cajita de cristal. Pequeña, transparente, donde guardas allí dentro todos tus pensamientos, ideas, cariño y amor.Un cristal fino donde te reflejas. Material en el que están hechos tus sueños. Son porciones de tu corazón que intentas que no se rayen nunca.
Un amigo es más que una persona. Algo que no es físico, algo que siempre llevas. Es eso que recoges por el camino y guardas en tu cajita de cristal, cuidadosamente acomodado en su interior de terciopelo. Todo eso en lo que crees, en lo que confías, en lo que sientes.
Eso que más allá del mundo encuentras. Eso que te abraza cuando piensas que no puedes más. Algo que lamentas no ver. Porque el amigo no se ve, no se toca, no se huele. Simplemente lo sientes”
Los rayos del sol iluminan todo el campo, hoy da la impresión de que la hierba está más verde, se nota la llegada de la primavera. Los pajaritos cantan más que nunca y me dan una sensación de alegría difícil de explicar.
Abro la puerta de la caseta. La caseta que tanto sudor nos ha costado construir a mí y a mi amigo. Cada tarde veníamos a este campo a construirla, recogíamos la madera de la basura o de muebles rotos y la traíamos aquí para construir. Tardamos más de seis meses en ponerla en pie, lo peor de todo era ponerle las puntas. Recuerdo que él se hacía el hombre y decía que quería ponérselas, dos golpes en los dedos es lo que se llevó.
La caseta no es muy grande y no está muy bien construida, pero para los dos nos llega. Aquí pasamos nuestras tardes, nos alejamos de nuestras familias y de nuestras penas, para divertirnos durante un rato. Sabiendo que al salir, volveremos a encontrarnos con la cruda realidad.
-¡Por fin has llegado!- le digo al verlo entrar por la “puerta”
-Hoy me ha costado mucho venir, no me dejaban
-¿Por qué?- le digo asustada temiendo no volver a verlo
-Porque mi madre es tonta, se piensa que ahora que somos ricos me van a secuestrar o algo- dice apenado
-Es por tu seguridad, ¿puedo hacerte una pregunta?- le digo
-Claro, pregúntame- me sonríe, dejando a la vista una hermosa dentadura blanca
-¿Tu madre con quien se casó? ¿Y tu padre donde está? Llevo tiempo intentando hacerte las preguntas, pero no lo hacía porque no querías hablar del tema…
La sonrisa de él cambio por completo. Su cara tiene un tono de seriedad, de tristeza. Su mirada se establece en un punto fijo del suelo y empieza a hablar:
-Mi padre era un ladrón, lo detuvieron hace un par de años. Mi madre se tuvo que buscar la vida como pudo… y encontró a un hombre. Ese hombre es el dueño de uno de los bancos más importantes del país, se enamoraron y ahora están casados. Él nos da una buena vida, ahora no tenemos que pedir, no tenemos que pasar frio o hambre. Él me trata como si fuera su hijo y eso me alegra. Me da comida, juegos y sobre todo lo que más quería: Dejar de trabajar y empezar a estudiar
-Ya veo que te han apuntado a una buena escuela, ese uniforme que llevas ¿es de la escuela Fernández?
-Sí, es duro, pero la educación es buena
-¡Normal que la educación sea buena, con lo caro que es el colegio!
Su rostro de tristeza desaparece por completo, ahora su sonrisa regresa.
-¿Te puedo hacer ahora una pregunta?- me dice
-¿A qué esperas?- le contesto
-¿Por qué aguantas lo que te hace tu padre…?
La pregunta no me la esperaba por completo, en estos momentos es de lo que menos me apetece hablar.
-Porque me da vergüenza, cuando empezó con los abusos yo tenía 6 años, no sabía lo que hacía. Él lo llamaba “juegos”. A mí me dolía pero poco a poco me fui a acostumbrando. Cuando me vino la regla el detuvo sus violaciones. Pero en el momento que descubrí todo lo relacionado con el sexo, con la pederastia… saber que mi padre es uno de esos seres asquerosos…-empiezo a tener ganas de vomitar
-No sigas, te hace daño
-No, ahora quiero seguir. Mi padre para mí no es mi padre, lo dejó de ser hace 6 años con su primer abuso. Ahora que tengo 12 y tengo más uso de razón jamás volverá a tocarme.
-Yo no lo permitiré- me abraza
El abrazo dura unos segundos y nos separamos. Me levanto para secarme una lágrima y vuelvo a mirarlo. Mucho a cambiado este joven desde que lo conocí. Hace años era un muerto de hambre, con la ropa toda destrozada. Nos conocimos en la entrada de mi colegio, para ser realistas es mi primer amigo. El primero al que le conté lo que me estaba pasando y el único en el que confío. A lo largo de estos años ha cambiado de ropa, de estilo. Ahora está más guapo, más limpio y mejor vestido… pero para mí sigue siendo el mismo chico de antes. Nada ha cambiado entre nosotros. Sé que puedo confiar en él.
Me siento a su lado y saco de mi mochila unas galletas:
-¿Quieres?- le pregunto
♠♠♠
-¿A qué sabe bien?- me pregunta
-Son las mejores galletas que he comido
Ella sonríe. Es la chica más guapa que conozco, no es que conozca muchas chicas, pero sin duda alguna ella es la más guapa. Su cabello negro y sus ojos marrones destacan por su rostro alegre. Me acuerdo cuando la conocí, ambos teníamos nueve años. Yo venía de trabajar y me sentaba a mirar con tristeza a las personas que estaban en el colegio, ella se fijó en mí y me acompañó. Me ayudó a olvidar mis penas, era su “príncipe verde”. Con el paso del tiempo nos fuimos conociendo mejor, todas las tardes jugábamos hasta que construimos esta caseta. En este lugar soy feliz, me olvido de todo lo malo para centrarme únicamente en nuestra amistad. Aunque ella tenga doce años y yo trece, soy unos meses mayor que ella, siempre estaremos juntos.
-¿Te acuerdas el día que nos conocimos?- me pregunta
-Claro que me acuerdo, fue el mejor día de mi vida- le digo
-¿Tu qué crees que pasaría si no nos conociéramos?
-Creo que me hubiera matado, no soportaría vivir sin ti, sin los ánimos que me has dado…
Mi frase hace que esté pensativa durante unos segundos. De pronto suelta una sonrisa y me dice:
-Me encanta ser el centro de tu vida
-No eres el centro de mi vida- le digo
-Claro que lo soy, no lo niegues- empieza a burlarse de mí
-Pues que sepas que ahora no soy tu príncipe verde- le digo
-¿No quieres ser mi príncipe verde?
-No, no quiero
-Pues me buscaré a uno rosa- me lanza otra burla
-¿Un príncipe rosa? No creo que existan
-Pues busco uno negro, o blanco… ¡será por colores!
Ambos empezamos a reírnos al mismo tiempo. Ella se acerca poco a poco a mí.
Le lanzo una mirada a sus labios. Nos acercamos cada vez más, puedo sentir su respiración. Finalmente nuestros labios se juntan. Mi primer beso…
♠♠♠
-Este es el lugar donde se encuentran. Después de años buscando al amigo de mi hija, por fin lo he encontrado. Le voy a enseñar a no meterse en mi vida, en mi relación con mi hija. Deseará no haberla conocido…
Creo qe a filla de Antia e Gloria, con lo cual Antia é abuela de Abi. E do rapas non teño nin idea qen éh!
ResponderEliminarPD: este comentario solo o escribo pa qe conste en acta!!
ai como esta p temaaaaaa
ResponderEliminarcoincido ca opinion d elena, creo k a rapasa esa e gloria xq como a violaron d pekena ahora e unha PORCA!
mmmm... pos a min nn me parece q sea asi, pero bueno...
ResponderEliminarSaludos cordiales
Fan unha parexas mas bonita!!
ResponderEliminar