-¿Estas segura de que no son tus abuelos? Lo digo porque en la foto lo parecen, además…-No, estoy segura, sé perfectamente quienes son mis abuelos- le interrumpo
-Mira bien la foto- me insiste Ian
-La estoy viendo- la cojo y la dejo nuevamente en la caja fuerte- Pueden ser unos tíos o… no sé, no tengo ni idea. Mi madre nunca me ha hablado de su familia
-¿Por qué? ¿No conoces a ningún familiar de tu madre?
-No, solo de fotos…
-Bueno da igual, olvidemos lo que hemos visto…
-¿Pero tú te has fijado en esa señora?
-Sí, pero dejemos de hablar de eso, no quiero que te ralles
-Tienes razón, ayúdame a guardar la silla
Los dos cogemos la silla y la guardamos en el interior del armario. Cerramos la puerta.
-¿Quién habrá abierto la caja?
-Abi olvidemos lo que hemos visto- se acerca a mi- Yo no he visto ninguna caja abierta ¿y tú?
-Yo tampoco- me besa en el cuello- ¿Qué quieres hacer ahora?
-¿Vemos alguna película?
Cojo el mando y enciendo la televisión. Empiezo a mirar todas las cadenas y me detengo en una. Hay una foto de mi padre.
-Que coño…
La foto se hace cada vez más pequeña y veo que se trata de un programa del corazón. Un hombre está sentado en una silla y empieza a hablar del supuesto hijo secreto de mi padre.
-¡Esto es indignante! – dice Ian
El presentador empieza a hablar sobre cosas que no son ciertas, como nuevos hijos secretos.
-Como se les ocurre ensuciar la memoria de mi padre
Cada vez estoy más enfadada, me dan ganas de llamar al programa, pero Ian me detiene.
-No te metas en esa basura, eso es lo que ellos quieren
Ian se levanta y apaga al televisión. Somos la burla de todos los canales. Me siento en la cama, tengo ganas de llorar, mi padre no se merece esto. Ian se acerca a mí y me acaricia el pelo.
-Tienes que alejarte de todo esto, te afecta mucho
-¿Y adonde quieres que me vaya?- le pregunto
Se queda callado unos minutos y me responde:
-¿Te apetece hacer una escapada romántica?
-¿Los dos solos?
-Solos tu y yo
Me quedo pensativa, el plan no parece estar mal.
-¿Cuándo?- le pregunto
-Mañana por la tarde nos vamos
-Vale- le digo sonriente- Es hora de alejarme de toda esta mierda
-Me voy a prepararlo todo
Ian me da un beso en los labios y sale de mi habitación.
Un fin de semana a solas con Ian… ¿Qué sucederá?
♠♠♠
Al salir del coche puedo escuchar el ruido de las olas del mar. Ian tiene sus manos en mis ojos y me guía durante todo el trayecto, quiere que todo sea una sorpresa. Tropiezo con una piedra y él me agarra para evitar que me caiga al suelo:
-No abras los ojos- me recuerda
-¡Los tengo cerrados!
El ruido del mar se escucha más cerca. Noto como el suelo esta más blando, lo que indica que estamos en la arena de una playa.
-¿Falta mucho?
-Un poco, no tengas prisa
Mientras caminamos por la playa recuerdo las últimas palabras que le dijimos a mi madre antes de irnos. “Nos vamos un fin de semana a un centro, un amigo de Ian se va a asegurar de que no corro peligro al volver a caminar”. Mi madre se lo creyó todo, incluso me animó y me dio dos besos. A Alex le costó más creérselo, el intuye que hay algo entre nosotros y está en lo cierto. Le tuve que confesar que mantengo una relación con Ian. Su reacción fue buena, ambos son muy buenos amigos.
Sé que no es el momento ideal para hacer un viaje, pero necesito descansar, quiero alejarme de todo. Ahora solo me quiero centrar en mi misma.
-Ya puedes abrir los ojos- desliza sus manos por mi mejillas y yo abro poco a poco los ojos.
Puedo ver el mar y a mi derecha, escrito en la arena, el nombre de Ian y el mío, en el centro de un gran corazón con antorchas que lo ilumina.
-Esto es…- no tengo palabras para describir lo que estoy viendo- Maravilloso- le digo finalmente
-¿Te gusta?- me pregunta mientras me doy la vuelta para besarlo
-Me encanta
Es el mejor regalo que me han hecho en la vida. Me separo de Ian y me acerco al centro del corazón, justo encima de la Y (IAN Y ABI) veo una cajita pequeña. Me abajo y la cojo.
-¿Es para mí?- le pregunto
Él se acerca a mí y no me contesta, abro la caja y saco de su interior un colgante con forma de corazón.
-Es precioso- los ojos se me iluminan
-Ábrelo
Veo que el colgante se puede abrir, en su interior hay una foto de los dos.
-¿Me dejas colocártelo?
-Sí
Con sus manos abrocha el colgante en mi cuello.
-Me gusta cómo te queda
Sus manos empiezan a deslizarse por mis caderas mientras sus labios besan mi cuello. Con sus musculosos brazos me deja poco a poco en la arena. Se coloca encima de mí y continúa besándome. La luz del sol se refleja en mi colgante y el sonido de las olas del mar hace que todo sea fantástico.
-Te quiero- me dice
Mi corazón empieza a latir fuertemente, tengo mucha calor, estoy nerviosa… con mis manos le acaricio la cara y le beso. Él se deja llevar por mí, ahora soy yo quien está encima de él.
Le quito poco a poco su camiseta y él hace lo mismo con la mía. Las caricias son cada vez más intensas…
-¿Has traído bikini?- me pregunta
-¿Bikini? ¿Estás loco?
Ian se levanta y empieza a quitarse los zapatos, los calcetines y por últimos sus vaqueros. Dejando a la vista su musculoso cuerpo.
-¿Vienes?- me guiña un ojo
Está atardeciendo y hace un poco de frio… pero aun así tengo muchas ganas de ir al agua. Los últimos rayos del sol dejan un paisaje muy romántico, con unas mezclas de colores en el cielo.
Sin pensármelo más me quito el pantalón. Tengo un poco de vergüenza, hace años que no voy a la playa y aún estoy muy blanca.
-Me gustan tus piernas- Ian se acerca a mí y me abraza
-Estamos locos…
-Locos de amor- me termina la frase
Nos cogemos de la mano y nos adentramos en el agua. Un escalofrío recorre todo mi cuerpo, el agua está congelada. Ian no se lo piensa dos veces y se tira de cabezas. Unos segundos después reaparece y se acerca a mí.
-¡Aléjate! ¡No me mojes!- le digo
Intento huir, pero es demasiado tarde. Me coge de las caderas y nos ponemos cara a cara. Unas gotas de agua resbalan por sus mejillas. Lo rodeo con mis brazos.
-3..2…- empieza a decir
-1- termino la cuenta atrás
Al decir el último número ambos nos sumergimos en el agua, sus labios y los míos se unen en un apasionado beso…
Todo lo que estoy viviendo está siendo maravilloso, me estoy olvidando de todos los problemas. Ian me hace la mujer más feliz del mundo.
Unos minutos después regresamos a la orilla, él saca de su mochila una toalla y nos tapamos con ella mientras vemos juntos el atardecer.
-Tenemos que darnos prisa- me dice
-¿Por qué?- le pregunto
-Tenemos que montar la tienda de campaña antes de que anochezca
-¿Tienda?- le pregunto sorprendida
-¿Qué esperabas?- se empieza a reír
-Yo no sé montar una tienda
-Ni yo…
-¡Dime que es broma!
-Es broma
-Ah- digo más aliviada- ¿Y dónde vamos a dormir?
-En el coche- vuelve a reírse
Cojo un poco de arena y se la tiro
-Asique… ¿quieres una guerra de arena?- me dice desafiante
-No, no quiero- veo como Ian está cogiendo arena- ¡Para!
-Detenme- pone su mano encima de mi cabeza
-¿Cómo quieres que te detenga?
-Besándome
Le aparto la mano y me coloco encima de sus piernas. Le beso en el cuello… en la mejilla… y termino en su boca. Sus manos se colocan en mi trasero. Estar mojada y en ropa interior hace que tenga frío y él lo nota.
-¿Nos vamos?- me dice al oído
-¿A dónde?
-Es una sorpresa…
Nos levantamos y él me da la toalla. De camino al coche veo las letras en la arena que con el agua se van borrando. Las antorchas ya están apagadas.
-¿Preparada para la última sorpresa?
-Preparada
-Colócate este pañuelo, tengo que asegurarme de que no ves nada
Cojo el pañuelo y me tapo los ojos. Los minutos siguientes los pasamos escuchando la radio, ambos estamos vestidos, pero seguimos teniendo frío por culpa de la ropa interior que está mojada.
Ian aparca el coche, abre su puerta y se baja. Unos segundos después abre la mía y me ayuda a bajar.
Me coloco delante de él y empieza a guiarme. Estoy nerviosa, quiero saber cuál es la siguiente sorpresa.
-Sube el escalón- me dice
Con sus manos me desata el pañuelo y abro los ojos. Lo que veo me deja aturdida, noto como empieza a faltarme el aire.
-¿Te pasa algo?- me pregunta
Miro a ambos lados, todo me trae recuerdos… recuerdos que preferiría no recordar…
-Abi… ¿no te gusta?
Estoy en el interior de una cabaña, por el suelo hay pétalos de rosas que llevan
a una habitación. Los sigo y veo como terminan con una forma de corazón encima de una cama.
Las lágrimas empiezan a caer por mis ojos.
-¿Por qué lloras?- Ian empieza a asustarse
-Esto… me trae recuerdos
-¿Qué clase de recuerdos?
-Elías también me colocó pétalos con forma de corazón en la cama… él también me llevó a una cabaña…
Ian muestra tristeza en su rostro:
-Perdona… no lo sabía…
-¡No! No estés triste, me gusta todo lo que has preparado
-No debería…
-Si, Ian mírame, no has hecho nada malo. La única culpable aquí soy yo… ¡Soy una tonta!
-No eres tonta Abi, es normal que te entristezcas. Yo haría lo mismo
-Olvidemos todo, volvamos a empezar- le digo
Lo cojo de la mano y regresamos a la puerta. La cierro y volvemos a entrar.
-Ian… ¡me encanta!
Ian muestra una sonrisa y me abraza.
-Vete a la ducha, estás empapada
Cojo ropa nueva de mi bolso y me voy al baño. Me desnudo y entro en la bañera. Siento el agua caliente en mi piel. Cojo la esponja y empiezo a enjabonarme el cuerpo. Ian es el mejor chico del mundo, ha hecho todo esto por mi… y yo… ¿Por qué siempre tengo que estropearlo todo? ¡Es hora de que me olvide de Elías! Está noche solo existimos Ian y yo.
Salgo de la ducha y me seco con la toalla, empiezo a vestirme con un conjunto sexi de lencería y por encima un short y una camiseta de tiras.
Abro la puerta del baño:
-Es tu turno- le digo a Ian
Él entra en el baño y cierra la puerta. Mientras se ducha voy al dormitorio, veo que ha recogido todos los pétalos. Empiezo a ponerme triste…
♠♠♠
¿Qué he hecho mal? ¿No le gusto? Cojo el champú y me enjabono el pelo. El agua caliente me relaja. Dejo que corra toda el agua por mi cuerpo.
Hoy tenía que ser nuestro día… ¡pero los recuerdos del pasado lo estropean todo! ¿Por qué no es capaz de olvidarlo? Entiendo que Elías fue su primer amor y que la marcó mucho.
Él murió por salvarle la vida…
Nunca seré como él, nunca lograré conquistar el corazón de Abi, ella siempre amará a Elías, nunca logrará olvidarlo. Yo siempre seré el segundo plato.
Se suponía que haría olvidar a Abi de todo lo malo que le está pasado… pero lo he empeorado todo. Es hora de volver a casa.
Salgo de la ducha y me seco con la toalla, limpio el espejo empañado por el vapor del agua y me miro.
-Nunca seré como él…
Seco mi pelo y me pongo una camiseta y unos pantalones cortos de deporte. Abro la puerta del baño y veo todo apagado.
-¿Abi?
Empiezo a escuchar la canción de Bruno Mars “Just the way you are” que proviene de la habitación. Doi unos pasos y abro la puerta, todo está oscuro menos una parte.
Unas velas iluminan la zona de la cama donde se encuentra Abi. Entro y cierro la puerta, veo en el suelo unos pétalos que forman una palabra: “Perdóname”.
Miro para Abi y ella me hace un gesto con la mano para que me acerque, veo que lleva un precioso conjunto de lencería.
Me apoyo en el borde de la cama y ella se acerca a mí:
-Abi no tienes porque…- con su dedo me impide que siga hablando
-No digas nada
Ambos empezamos a besarnos, unos besos que al principio son cortos y que poco a poco son más intensos. Me coloco encima de ella y con mis manos le acaricio sus piernas, subo poco a poco por su barriga y termino desabrochándole el sujetador. Ella me quita la camiseta dejando mi torso desnudo. Veo como su cara está roja, está nerviosa.
La melodía de la música hace que todo sea más romántico. Me quito el pantalón de deporte y quedo en calzoncillos. Acaricio sus senos mientras le beso el vientre, bajando poco a poco para quitarle la última prenda de ropa que lleva. En ese momento suelta un leve gemido.
Regreso a su boca para continuar besándonos, ahora es ella quien me quita mi última prenda de ropa. Ahora los dos estamos completamente desnudos.
Abi se coloca encima de mí, está nerviosa, cojo su mano y nos damos la vuelta colocándome yo encima de ella.
La radio se apaga, todo está en silencio, solo se escucha el sonido de dos enamorados consumiendo su amor.
♠♠♠
Los rayos del sol me despiertan. Veo que Ian está durmiendo a mi lado, le acaricio la cara. Ha sido una noche maravillosa, la mejor de todas sin duda. Me acomodo y lo abrazo, intento no despertarlo, me encanta mirar como duerme.
Pero él abre los ojos y empieza a acariciar mi piel:
-¿Cómo te encuentras?- me pregunta
-Como en una nube- le respondo
Entonces descubro que la misma escena se está repitiendo. La misma pregunta y la misma respuesta… pero no voy a pensar en ello ahora. Elías es mi pasado e Ian mi futuro.
La música del móvil de Ian estropea el momento romántico.
-Deja que suene- me dice
-Cógelo, puede que sea importante- le digo
Él se levanta de la cama, desnudo, y saca de su pantalón el móvil y acepta la llamada.
Una llamada que lo cambió todo.
:o
ResponderEliminarIan é pouco real, demasiado perfecto! pero ta ben.
ResponderEliminarSaludos cordiales
Mima que capítulo mas mas perfecto! eu qro un Ian na miña vida
ResponderEliminarxD
ResponderEliminar