-¿Seguro que está bien doctor?- le pregunta por enésima vez-Si señora, su hermana está perfectamente
-¿De verdad?
-Si no está usted segura podemos hacerle nuevamente pruebas, pero serían las quintas que le hacemos hoy- dice el médico bromeando
-No le haga caso doctor, mi hermana es muy paranoica- intervengo en la conversación
-Es bueno que sea paranoica, así nos aseguramos de que usted esté perfectamente- el doctor le guiña un ojo a mi hermana Angélica y está le sonríe
-¡Imagínese que pensó que me quería suicidar!
-¿Y qué quieres que piense? Entro en la casa y te encuentro tirada con un bote de pastillas
El doctor sigue riéndose, las dos parecemos dos niñas pequeñas peleando por un juguete. Así éramos de pequeñas nosotras dos, siempre gritando.
El médico empieza a recoger sus cosas, veo que mi hermana está desilusionada, creo que está empezando a sentir algo por él.
-Doctor, ¿me podría decir su nombre?- le pregunto
-Me llamo Miguel
-Miguel ¿le puedo tutear?
-¡Claro que puedes!- me sonríe el doctor, es muy amable, mi hermana me mira con cara de no saber lo que estoy haciendo
-¿Me hace el favor de quitarme a mi hermana de encima? Me apetecería descansar, pero ella no me deja
-¿Te molesto?- interviene mi hermana
-Sería un placer- el doctor la agarra por la cintura y la saca de la habitación.
Cuando están llegando a la puerta escucho como él le dice a ella:
-¿Le apetece un café?
-Si- le contesta mi hermana tímidamente
Ahora estoy sola en la habitación, hay un silencio que hace tiempo no escuchaba. Estar a solas en un hospital me trae muchos recuerdos, recuerdos de mi pasado.
Algunos son buenos y otros son malos. Lo bueno fue quedarme embarazada de Ian, lo malo, el cáncer que me provocó esa intervención.
Me toco suavemente el vientre, no me arrepiento de quedarme embarazada, fue lo mejor que pude hacer en toda mi vida. Dar a luz a Ian… verlo crecer… ¡Jamás cambiaria eso!
Me acomodo en la cama, espero que a mi hermana le vaya bien con ese doctor, coloco bien la almohada y me quedo dormida.
♠♠♠
Abro la ventana y dejo que los rallos del sol entren en la casa. Hace muy buen día.
Cojo los vasos y los llevo al fregadero, el teléfono empieza a sonar. Lo cojo.
-¿Si?
-Hola mamá
-¡Ian! ¿Qué tal estas?
-Agobiado con las practicas finales
-Tranquilo cariño, ya te queda poco, dentro de nada nos veremos
-Si apruebo- dice pesimista
-¡Vas a aprobar! ¡Y con matrícula!
-Ojalá sea verdad- dice Ian un poco más contento- ¿Está papá?
-No, papá se fue a recoger unos papeles
-Dile que a lo mejor dentro de una semana ya estoy ahí, tiene que venir a buscarme al aeropuerto
-Ya lo tenemos todo planeado hijo, tu concéntrate en las practicas
-Hago lo máximo posible mamá
Alguien llama a la puerta
-Bueno hijo te tengo que colgar, están llamando a la puerta
-Vale mamá, cuídate mucho
-Un beso, ¡y anímate que dentro de nada estás otra vez en casa!
Dejo el teléfono en su sitio y me acerco a la puerta. La abro y quedo alucinada, no puede ser, ¿qué hace ella aquí?
-Cuanto tiempo Carmen- dice Gloria entrando desafiante en mi casa
♠♠♠
-¿Cómo?
-Estamos en la cárcel señor, alguien se ha ido de la lengua
-¿Pero quién? ¡Es imposible que alguien se chivase!
-No lo sé, pero los policías vinieron a nuestro escondite y nos arrestaron
-¿Os habéis chivado?
-No, ninguno se ha chivado
-Muy bien, vosotros no me nombréis, intentaré sacaros de la cárcel
-Que sea lo más rápido posible, yo aquí no quiero estar más tiempo
Cuelgo el teléfono. ¿Cómo es posible que hayan arrestado a mi equipo de estafadores? Alguien se ha tenido que chivar… ¿pero quién? Según me contaron todos están en la cárcel, si alguien se chivara no estaría… ha tenido que ser alguien de fuera…
Un nombre viene a mi cabeza. ¿Hugo? No, mi sobrino no ha podido ser… ¿o sí?
Ahora él está en Francia, ha roto con Elena y aquí no tiene a nadie… ¡por eso acepto el trabajo! Lo tenía todo planeado. El muy cabrón cortó con Elena para chivarse de nosotros y así ayudar a su amigo Ian. Ahora él está en Francia lejos de nosotros, sabe que ahora no le podré hacer nada. ¡Maldita sea!
Cojo el jarrón de la mesa y lo tiro al suelo. ¡Mierda! ¡Mierda! Todo el mundo me traiciona, ¡todos! Ojalá os muráis, esto no va a quedar así, lo juro. Me vengaré, como me vengué de Bernardo.
Descuelgo el teléfono y marco un número. Unos segundos después hablo con un hombre, tras varios minutos logro convencerlo.
-Merci, ou revoir- le digo
Una molestia menos, a partir de ahora la gente empezará a respetarme. Ya estoy harto de ser la burla de todo el mundo. Voy al salón y me siento en el sofá, cojo el vaso de agua y bebo. Enciendo la televisión. Hay un programa de cotilleos que muestra la foto de Alejandro, el ex presidente de la empresa de joyas Salvatierra.
En el programa hablan sobre un hijo oculto. Subo el volumen de la televisión.
-“Su esposa, la señora Gloria, no quiere prestar declaración sobre este tema…”
El presentador sigue hablando, se ven unas imágenes de Gloria escondiéndose de las cámaras. Ahí está, la persona que me arruinó la vida, está sufriendo… ¡y más que va a sufrir! La voy a destrozar.
♠♠♠
Estoy sentado en una silla, esperando la llegada de mi abogado. Los minutos se hacen interminables pero por fin alguien llama a la puerta. Me levanto y la abro, es él.
Bernardo no puede creer lo que está viendo. Está tan sorprendido que incluso deja caer al suelo su maletín.
-Por favor, pase- le digo abriendo la puerta
-Tú- se niega a entrar- ¿Qué quieres de mí?
-Bernardo, por favor, no seas así, soy un viejo amigo que te quiere invitar a un café- le digo en tono irónico
-Tú no eres mi amigo, y yo contigo no tengo nada de qué hablar- Bernardo coge su maletín, está a punto de irse
-Yo que tú no me marcharía
Él se da la vuelta y me hace un gesto de desprecio con la mano.
-Si te vas antes de hablar conmigo, sacaré a la luz todo lo relacionado contigo y con Gloria
Bernardo se da la vuelta y se acerca a mí:
-Yo he venido aquí para hablar con un cliente no contigo
-Y yo soy tu cliente, ¿Pensabas que si te decía mi nombre vendrías? ¡No me hagas reír!
-¿Por qué me has llamado Joaquín?
-Para vengarme
♠♠♠
-Ya puedes cerrar la puerta- me dice en un tono de orden
-Nadie la ha invitado a entrar- le digo
-Lo sé, pero necesito hablar con su marido
-¿Con Bernardo? No quiero que te acerques a él
-Carmen, Carmen… es él quien se acerca a mí
Sus palabras de grandeza me están hartando. Ella no tiene nada que hacer en mi casa. Abro la puerta y le indico la salida
-No me voy sin hablar con él
-Mi marido no está en casa
-No te creo- dice Gloria mientras empieza a husmear por mi casa
Voy detrás de ella y la agarro del brazo, impidiendo que siga husmeando.
-Suéltame- me dice
-Lárgate
Gloria hace fuerza para soltarse de mi mano, esto hace que le caiga una caja de su bolsillo, me abajo y la cojo
-¿Qué es esto?- ella me lo arrebata con fuerza
-No es de tu incumbencia
-¿No te cansas de causarme dolor verdad?- le digo con rabia
-Yo no te causo dolor- Gloria se da la vuelta e intenta subir al segundo piso, la agarro nuevamente del brazo
-¡Que te largues de mi casa!
-No me voy a ir- me empuja
Su golpe hace que no aguante más. La cojo de los pelos y la tiro al suelo, me pongo encima de ella y continuamos peleando. Parecemos dos gatas rabiosas. Tras un forcejeo, nos soltamos.
-No tuviste suficiente con atropellarme ¿verdad?- le digo
-No sé de qué me hablas
-Venga Gloria, ya sé que fuiste tú la que me atropellaste, tu estas enamorada de Bernardo y estas dolida por que él me eligió a mí, ¡deja de meterte en el medio!
-Yo no me metí en el medio, Bernardo era mío, siempre fue mío, tu fuiste la zorra que rompió nuestra relación- Gloria está llena de rabia, casi llorando
-Lárgate de mi casa o llamo a la policía
Gloria coge su bolso y abre la puerta de la entrada y me dice:
-Aprovecha tus últimos días con él
♠♠♠
Salgo de la casa de Carmen dando un portazo. Coloco bien mi pelo con la mano. Saco del bolso un espejo y me miro, me ha arañado la cara. Maldita puta.
Vuelvo a dejar el espejo en el bolso y camino hasta mi coche. Conduzco de camino a mi casa y veo a Bernardo salir de una compañía de viajes. Aparco el coche.
-¡Bernardo! –lo llamo, el al verme se acerca a mí
-¡Gloria! ¿Qué haces aquí?
-He venido a traerte la pastilla, fui a tu casa pero tu mujer no me recibió muy bien- le enseño el arañazo
-¡Como se te ocurre ir a mi casa! ¿Estás loca?- se pone furioso
-Ahora da igual, ¿tienes los billetes?- le pregunto
-Sí
-Enséñamelos
-No- los esconde en el bolsillo de la chaqueta- Ahora no tengo tiempo
-Bueno, ya está todo listo, aquí te traigo la pastilla, acuérdate del plan- le doy la cajita con la pastilla
-Todo saldrá según lo previsto- me dice
Bernardo se acerca y me besa en los labios
♠♠♠
En los recuerdos del pasado de Joaquín
Nos sentamos uno enfrente del otro. Bernardo está nervioso. Cojo dos cervezas de la nevera y le doy una. Él la mira dubitativo
-No esta envenenada- le digo sonriente
Bernardo abre la cerveza y bebe.
-¿Cómo me has encontrado? ¿Qué quieres de mí?- me empieza a preguntar
-El que hace las preguntas aquí soy yo
-No pienso caer en tus sobornos
-No te voy a sobornar
-¿Entonces qué quieres de mí?
-Ya te lo dije, venganza
-¿Cómo me has encontrado?
-Digamos que tengo un amigo secreto que me quiere ayudar, otro afectado de las maldades tuyas y de Gloria
-¿Me vas a matar?- pregunta asustado
-No Bernardo, yo no te voy a matar. Quiero que sufras, vas a arrepentirte de haber ayudado a Gloria a dejarme en la ruina. Te vas a arrepentir de todo, os voy a destruir a los dos, empezando por ti y terminando por ella. Pero como ya te dije, yo no voy a ser el que te mate, os destruiréis vosotros mismos.
Bernardo se levanta:
-No quiero oír más disparates, no veo porque me has traído aquí
-Para que le digas a tu amiga Gloria que voy a por los dos, y no descansaré hasta culminar mi venganza
jesus! o fianl tan todos compinchados! canta falseda!
ResponderEliminarsaludos cordiales
por eso gloria matou a bernardo...
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